Archivos para diciembre, 2013

Esta noche acaba el año 2013  y comienza el 2014. Como todos los años sin saber porqué comienzas a pensar en todos estos meses que dejamos atrás. Toda esta cantidad de emociones y sentimientos, momentos, situaciones de todo tipo que hemos tenido durante el año, y hacer un resumen en nuestra cabeza, intentando olvidar todo lo malo, para centrarnos en todo aquello que ha merecido la pena.

Yo realmente no olvido nada, soy muy consciente de todas las meteduras de pata que he tenido, de todos los fallos y de todo el mal que haya podido hacer. Eso me hace sentirme un poco mal por dentro, pero bueno, hay que aceptar ciertas cosas, y avanzar para no dejar que vuelvan a ocurrir. Y si tengo la oportunidad de pedir perdón, pues simplemente ser sincero y pedirlo. No estoy orgulloso 100% de todo mi año, ni si quiera un 65%, pero lo he acabado, y es algo que no podrá decir mucha gente, porque si algo es casi imposible de saber, es saber cuál será tu última campanada.

Yo perdí a mi abuela este año, ya sólo me queda una. Lo acepto, no lo esperaba pero lo acepto. No pude llorar y no sé porqué. Desde hace años me cuesta horrores llorar por hechos negativos. Es más siempre que salgo a la calle y doy con alguien conocido, procuro sacar la sonrisa, sea cual sea la situación que me rodee.

Aunque mi vida no es para nada perfecta, doy gracias por las amistades que he hecho este último año. Doy gracias porque puedo decir con casi completa seguridad, que son las mejores personas de las que me he rodeado en mis 34 años de vida.  Casi por casualidad he comenzado con un negocio que me apasiona, y que espero que me de muchas satisfacciones, pues si me las da a mi se verá reflejado en mi hermano y familia, y en otros buenísimos amigos implicados. Dicen que para triunfar hay que arriesgar, y apenas a 1h y 30 minutos para que acabe el año, puedo decir, con sinceridad, que he apostado TODO lo que tengo a esta última carta. Y de corazón espero no defraudar a todos aquellos que me rodean y a mis socios.

Desde hace tiempo algo me decía que tenía que arriesgar, y sin más lo hice. Sois gente estupenda, amigos, amigas, todo lo que he conocido en ese sentido ha sido bueno, no puedo sino elogiar a cada una de las personas que me he encontrado por el camino. Y como todo, como no se puede caer bien a todo el mundo, ni gustarle, pues a todos igualmente para mal o para bien, les deseo un grandísimo final de año, y un grandísisisimo inicio del nuevo. Rodeados de vuestras familias, parejas y amigos, salud sobre todo, espero poder ayudaros a crecer por dentro y por fuera.

Acabo el año solo de nuevo, sin pareja, y no por ello no voy a dejar de hablar de aquello que siempre saca todas mis letras. Espero sin duda, si tengo que desear algo, no es salud, ni dinero, no deseo nada de eso para mi, yo deseo a mi Alma Gemela. Envidio a cada una de las personas que hoy acabarán el año en compañía de sus parejas. Lo envidio sanamente, pero lo envidio. Desearía con todas mis fuerzas pasar la noche en un hotel perdido de la mano de dios despidiendo el año junto a ella, con un par de botellas de champán y un nórdico que nos tapara. No necesito más. Ese es mi deseo. Un deseo simple, y a ojos de muchos fácil. Para mi sin duda un deseo que lleva toda una vida resistiendoseme y que años tras año vuelvo a desear. Seas quien seas, allá donde estés, espero que el 2014 sea ese año en que cuando cierre los ojos el 31 de Diciembre a las 2359 horas,  y los vuelva a abrir, tenga delante el 2015 y esté saboreando tu boca como estreno.

Os parecerá raro, pero ahora mismo no soy capaz de pensar en nada más. Doy gracias a todo lo que se  pueda dar gracias por la familia que tengo, mis padres y hermano, y soy feliz solamente por ese hecho, pero en lo único que pienso ahora mismo es en su imagen. Cómo será ella. Quizá ya la conozca, o quizá no. Quizá sea algo que lleve ya dentro de mí, o quizá es algo que siquiera ha comenzado a nacer. No lo sé. Pero bueno, ocupa mi mente por el día y por la noche. Allá donde voy, aunque este haciendo otras labores, trabajando, entrenando, o en el cine por ejemplo, de cada segundo que vivo, las tres cuartas partes ella está presente en mi mente, y el resto es el tiempo que empleo en respirar para seguir viviendo.

Gracias a todos aquellos seres vivos que me leeís, gracias por dejarme compartir todo esto que siento con vosotros, pues es como si una válvula de escape de todos mis problemas se tratara, y de veras que lo necesito, porque cuando escribo, es sin duda porque algo me impulsa a hacerlo. Todos y cada uno de los sentimientos que mi cuerpo es capaz de sentir, están plasmados en alguna entrada de mi blog. No creo que falte ninguno ya por inmortalizar en forma de palabras.

Y el amor, sin duda, la forma en que yo lo imagino y deseo, es el gran protagonista de mi obra. No puedo negar, que a pesar de mi imagen, soy un soñador, un soñador romántico empedernido, sensible, fuerte pero sensible, y no puede contener a pesar de tanta fuerza, tanta cantidad de sentimientos sin plasmarlos en algún medio. Unos nacen para cantar, otros bailan, otros crean obras de arte con sus manos, y yo simplemente, me siento a escribir sin corregir ni una palabra de todo aquello que escribo.

No sé si es un don, o una maldición, pero cuando escribo sobre mi Alma Gemela, un sentimiento de nostalgia mezclado con melancolía invade mi cuerpo. Y ahora mismo es exactamente lo que me está sucediendo. Y por ello, entre todas las personas que me leen, tú que eres mi mayor lectora, a ti en particular que sabes quien eres, te dedico este último escrito. Acaba un año, y todo lo bueno que he podido hacer este año, todo lo bueno que he podido sentir, y todo lo bueno que me ha podido suceder, es porque de entre todos mis momentos, un 90% de ellos estabas en mi mente acompañándome. Para ti en especial y con cariño FELIZ AÑO.

No amas a alguien por su apariencia o la ropa, o por su coche caro, sino porque canta una canción que sólo tu escuchas.

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Las relaciones ya no son reales ya que las conversaciones son mensajes de texto, las discusiones son llamadas, y los sentimientos son estados. Te das cuenta de todo esto. Vas a sitios y ves a la gente pendiente de sus pantallas de móvil.  Parece como si no fueramos nadie sin este aparato revolucionario que sólo lleva una década entre nosotros tal y como lo conocemos. Hoy en día quien no usa el programa whatsup para comunicarse. Hoy en día nos enteramos de casi todo por el móvil, fotos, estados, cumpleaños, vamos perdiendo la capacidad de interesarnos y memorizar como antaño las fechas de cumpleaños. Ahora sólo tienes que abrir el facebook y te recuerda si se aproxima algún cumpleaños y te facilita la felicitación.

Todo se traslada a los sentimientos, ahora escribes un estado, una situación, un sentimiento real en una sola frase, cuando a lo mejor lo que necesitamos es ver a una persona en la que confiamos y hablar sin más. Nadie me pregunta como me siento, o qué tal día he tenido. Tan sólo un estado en el facebook es suficiente para que nadie investigue y vaya más allá por si hemos tenido un mal día o un mal momento.

Y podemos mentir, porque yo por ejemplo que siempre procuro tener una sonrisa en la cara, nadie es capaz de saber si realmente me encuentro bien o mal. Nos basamos en deducir sensaciones y sentimientos a través de palabras escritas en estados o frases.

Y las relaciones poco a poco se distancian. Y las palabras carentes de sentimientos facilitan ese distanciamiento. Nos levantamos por la mañana y podría afirmar que casi el 90 por ciento de la gente joven lo primero que hará es coger el móvil de donde lo dejó antes de acostarse para leer si tiene algún mensaje, email, estado,… etc, cuando antaño, cuando era mucho más joven lo primero que hacía después de ir al servicio era darle un beso a mis padres, poner la televisión para ver los dibujos y desayunar. Se pierden sensaciones y sentimientos tan personales que poco a poco nos va dominando la tecnología de una manera mucho más impersonal.

Me encantaría sentir que todo esto no se está perdiendo, pero realmente no es así. Realmente anoche que estuve en una discoteca madrileña que nunca había pisado, contemplaba desde el reservado en la planta de arriba a la gente. Puedo decir que conté a 6 personas en toda la sala que no tuvieran un teléfono móvil en la mano, por lo menos sosteniéndolo sin usarlo. Antes se bailaba, se relacionaba directamente con una chica cuando te gustaba, se la miraba, te acercabas y con cualquier pretexto la decías hola, ahora es mucho más difícil este hecho, pues en el mayor de los casos estará mirando su móvil o escribiéndose con alguien. Todo divinismo y gente vacía de sentimientos. Gente presumida que le encanta exhibirse, pero que realmente tiene miedos y no se quiere como debiera.

Estamos en una época totalmente impersonal y carente de sensaciones sinceras, sentimientos puros que nos llenen. Estamos llegando a un límite peligroso en el terreno sentimental pues de cada diez personas podría también afirmar que solo dos o tres creen de veras en el amor de verdad, y no les importa mostrar sus sentimientos.

Total que me pase la noche mirando y observando, prestando atención a los detalles. Sin mirar nada en concreto y a la vez mirándolo todo sin perder detalles imperceptibles para la mayoría de la gente. Quedan dos días para que acabe el año y aún no sé como lo acabaré. No sé si saldré o si me quedaré en casa como los últimos años, y a pesar que he hecho formidables amistades este año que acaba, siento como que no soy capaz de encontrar mi lugar.  Espero que este año que comenzará en breve sea capaz de presentarme mi Destino. Porque sinceramente, si el proyecto que está apunto de comenzar en mi vida al final no es lo que yo deseo que sea, ya si que no sé donde estará mi lugar.

Los sentimientos que llevo dentro ansían por salir del pecho a gritos. Estoy deseando explotar por dentro y dejarlos libres. Dejar de cargar con el peso de muchos de ellos y poder llenarme de sentimientos nuevos.  Como deseo poder acabar el año acompañado. Como lo deseo de verdad. Son unas ganas locas de mirarla a los ojos y despedir este año con un gran beso en la boca. Hace tantos años que no sé lo que es eso ya. No sé si me lo merezco, o tengo lo que he cosechado a lo largo de los años, pero si hay algo ahí que se ocupa de nosotros, de todo corazón le pido a mi Alma Gemela, le pido a gritos que me la ponga delante y sepa reconocerla, para no dejarla ir nunca jamás. Porque pasan los años y es una llama que no se apaga dentro de mi.

Y son las 3 de la mañana del sábado y aquí estoy escribiendo en mi blog sin saber realmente sobre que escribo. Y si soy sincero estoy en la oscuridad, con los ojos cerrados sin pensar en anda concretamente, y lo que sale de mi mano es lo que quedará aquí reflejado. Dicen que este tipo de palabras que decimos sin provocarlas, son las que realmente salen de lo más profundo de nuestro alma.

Y que más decir que no haya dicho ya a lo largo de tantísimas entradas, pues me repetiré, y diré lo que más me pide ahora mismo el corazón que diga. Te necesito. Allá donde estes. No se sí escribirlo, gritarlo, o cantarlo. No sé si inventarme un idioma de sentimientos con el que decírtelo al oído, y que sólo nosotros entendamos, por ti, por tu amor, y por toda una eternidad a tu lado, crearía un idioma para ti, para nosotros, para nuestro amor.

Caricias, sensaciones, besos, sexo, sentimientos, guiños, un idioma de sentimientos, de detalles, de actos sinceros, sueños descritos, locuras, sonrisas y halagos, deseo, música. Mil y una maneras de crear  el idioma de nuestro amor. Un idioma que sólo será tuyo  y mío.

“Algún día te darás cuenta de lo increíble que era ella, y cuando es día llegue, ella estará caminando al lado del hombre que ya lo sabía.”

Que poco queda para que acabe este año 2013. Y si no cambia la cosa este año lo volveré a acabar en soledad, rodeado de amigos eso sí, pero en soledad. Espero acabar el año en familia, dándome los regalos con mis padres y hermano, con mis perros, y luego poder despedirlo con mis amigos y compañeros de entreno.

No sé a ciencia cierta ni por aproximación que deparará el año que entra, ya me da miedo pensarlo. Sólo espero cometer menos errores, afrontar todos los ya cometidos y mirar hacia delante en mi nuevo proyecto.  Poco a poco ir despejando tormentas y contemplar el sol brillar. Solo o acompañado, casi que me da lo mismo. Pero con la sonrisa en la cara y la salud que últimamente me tiene el Destino agraciado. No sé si tendré amor, ni dinero, pero con las amistades, y la salud me conformo.

Lo demás viene solo supongo. Supongo que siendo fiel a mi mismo, con un buen sentido del honor y del respeto a los demás y sobre todo a mi mismo podré encontrarme y pasito a pasito abrir horizontes. La vida es un camino que hay que andar sin miedos, con constante lucha, y con un conjunto de valores que te definan, y que sobre todo valgan la pena para dejar la huella correcta por allá donde vamos.

Si somos capaces de dejar esa huella en los demás, de sentirnos apreciados y queridos en sociedad, sin duda será el rumbo correcto. Una personalidad fuerte, digna de merecer, con ese brillo que los demás sepan reconocer, un alma de líder, eso es lo que caracteriza a los triunfadores. No es cuestión de dinero o de poder, ni de estudios. Es algo con lo que se nace, evoluciona día a día dentro de ti y culmina en esa huella que dejas en los demás.

Si así mismo somos capaces de dejar esa huella en la persona en la que nuestro corazón se fije, entonces sí que habremos triunfado. Pues nuestro aura se extenderá también a el o ella y mejoraremos dos vidas en vez de la nuestra sola.

Vivir, reír, crear, sonreír, luchar, amar, desear, cuidar, acariciar, …. todos verbos estrechamente unidos con el amor a la vida y a nuestro Alma Gemela. Pero a pesar de estar unidos, si esos predicados no tienen un buen sujeto, una buena cantidad de complementos que le apoyen y acompañen en todas esas frases y oraciones que componen una vida en pareja, no servirá de nada poseerlos.

Para hacer feliz a alguien, lo primero de todo, es quererse a sí mismo, confiar en las posibilidades propias, ser capaces de contagiar esa fuerza interior nuestra. Que brille para que otros puedan verla. Es una maquinaria poderosa, pero con delicados engranajes, que hay que cuidar, mimar, alimentar cada día. Si somos capaces de ello, sin duda no importará que año este finalizando, pues cada año será mejor que el anterior sin importar lo que ocurra. Debemos también apartar todo aquello que nos apaga, eso que nos produce ansiedad, o nos inquieta. Pues dicho de otra forma hay personas que no son para nosotros, son como veneno o como alergias, que nos incapacitan para vivir plenamente y en felicidad.

Una persona que nos apaga, que nos quita la sonrisa que nos caracteriza, esa sin duda no es una persona que deba estar en nuestras vidas. Quizá tenga por ahí esperando alguien que sea como ella, pero nosotros necesitamos alguien que nos haga crecer, que nos haga sonreír, que nos cuide y que nos haga brillar. Muchas personas mantienen su existencia unida a personas poco merecedoras de nuestra sonrisa. Muchas jamás podrán poseer esa parte de nuestro corazón tan íntima y tan personal, que sea la llave de nuestro alma.

Si somos capaces de desprendernos de ellas y ellos sin miedos, sin pensar que perdemos algo importante, sin añoranzas ni lágrimas, pensando que somos merecedores de algo mucho mejor y más puro. Cuando seamos capaces de dar este paso, sin duda nuestro mundo habrá cambiado, y cada día será un nuevo triunfo que acentué más y más nuestra sonrisa.

Debemos crecer como personas, debemos superar barreras, ayudar a personas, construir sonrisas, regalar pensamientos bonitos, ser capaces de contribuir con un granito de arena a que el mañana sea un mundo mucho mejor para nuestro legado.

Con el tiempo aprenderemos que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querremos volver a nuestro pasado.
Con el tiempo comprendemos que solo quien es capaz de amarnos con nuestros defectos y sin pretender cambiarnos, puede brindarnos toda la felicidad que deseamos.

Con el tiempo nos daremos cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones y desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo aprenderemos que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amamos, decir que extrañamos, decir que necesitamos, decir que queremos ser amigo,… ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.

Y con el tiempo, sólo con el tiempo nos daremos cuenta de lo que cada uno de nosotros en verdad queremos.

Yo particularmente quiero que me oigas sin juzgarme , quiero que opines sin aconsejarme , quiero que confíes en mí sin exigirme , quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí , quiero que me cuides sin anularme , quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí , quiero que me abraces sin asfixiarme , quiero que me animes sin empujarme , quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí , quiero que me protejas sin mentiras , quiero que te acerques sin invadirme, quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten , que las aceptes y no pretendas cambiarlas , quiero que sepas… que hoy puedes contar conmigo… Sin condiciones. Qué queréis vosotros?!

 

No quiero que valgas la pena, quiero que valgas el tiempo, que valgas las risas, que valgas los sueños, que valgas las palabras, que valgas las renuncias, que valgas los cambios, que valgas cada momento.

Hay momentos que deberían ser eternos. Hay momentos buenos, momentos malos, y momentos indiferentes que transcurren por la vida sin más. Como si fueran momentos conexos que unen buenos y malos entre sí. Pero y los momentos perfectos, esos momentos eternos que recordamos años tras años, y que son capaces de marcarnos y cambiar nuestra percepción de los sentimientos.

Esos son los momentos que yo deseo, suma instantes, suma recuerdos, crea momentos eternos y cuando pase el tiempo y mires atrás te darás cuenta de lo grande e intensamente que has vivido. Estamos ya en una nueva navidad, y aunque la navidad pasada estuve acompañado esta me toca pasarla en familia, un poco más pequeña de nuevo desgraciadamente. Pero ahora mismo, mis padres, mi hermano, y mis amigos, son todo lo que tengo. Así que doy gracias por las amistades nuevas que he ido reuniendo.

Son momentos que serán bonitos espero, y aunque aún queda mucho temporal, un proyecto que comienza en enero, y que es un mundo nuevo para mí, y que espero con ilusión, no son los momentos eternos que deseo en mente.

Aún deseo tener esos momentos eternos al lado de alguien.

Aún deseo que llegue una nochevieja y pasarla en una cabaña en la sierra acompañado de quien más deseo, con champán, fresas, un nórdico y lecha ardiendo.

Aún deseo mirar a los ojos a esa persona que lo cambie todo y decirla cuanto la quiero. Aún deseo poder sostener en mis manos a un hijo.

Aún deseo realizar viajes con ella, a esquiar, a la playa, pasear por Brujas de la mano, esa ciudad del norte de Europa que me enamoró en solitario cuando la vi por primera vez.

Aún deseo tener un mal momento y poder llorar abrazado a la mujer que amo.

Aún deseo poder estar ahí para ella cuando me necesite, sin importar nada más que nosotros.

Aún deseo ir al teatro a ver El rey León con ella.

Aún deseo coger el coche por sorpresa y llevarte a donde sea con el único pretexto de desaparecer y estar juntos.

Aún deseo leer tu nombre en el móvil y que el corazón se me estremezca de ilusión y alegría.

Aún deseo pasar el día y jugar a los enamorados contigo.

Aún deseo aprender cosas nuevas, pintar una habitación, construir nuestro hogar poco a poco.

Aún deseo esperarte a la salida del trabajo y sorprenderte.

Aún deseo que llegue un San Valentín y poder pasarlo juntos en un hotel encerrados pasando toda la noche amándonos.

Aún deseo que llegue un verano para irnos de picnic nocturno con velas a la luz de la Luna.

Aún deseo dormir abrazado día tras día cobijado en las caricias de tu cuerpo.

Aún deseo sentarme  nuestro sofá y ver una película abrazados debajo de una mantita.

Aún deseo levantarme con energía y llevarte el desayuno a la cama para después amarte durante horas.

Aún deseo encerrarme contigo en una habitación y no salir de ella hasta que las paredes sudasen.

Aún deseo gritar al viento lo mucho que te necesito en mi vida.

Aún deseo sentirte cerca, saber que me necesitas y que puedo estar ahí para ti en cualquier momento y lugar.

Aún deseo acompañarte a actos importantes para ti, mirarte y volverte a mirar, contemplarte y que te des cuento lo muy orgulloso que estaré de ti.

Aún deseo decirte las cosas más bonitas al oído, por carta o por mensaje.

Aún deseo sentir tus caricias sobre mi piel.

Aún deseo sentir tus labios en mi boca y no separarlos nunca.

Aún deseo sentirme deseado por tus miradas.

Aún deseo echarte de menos cuando no te tenga cerca.

Aún deseo esperarte en casa una noche de ocio y tener una sorpresa preparada.

Aún deseo pensar tantas cosas con las que sorprenderte.

Aún deseo cenar con tu familia y demostrarles lo mucho que te quiero y te cuido.

Son tantas cosas que aún deseo, tantos momentos que juntar y convertirlos en un momento eterno… Son muchas las cosas que aún no he realizado, muchas que no he sentido, y que mi cuerpo necesita sentir antes de convertirme en polvo.

Muchas de estas cosas, muchos de nosotros las hemos vivido, o las tenemos a diario, pero no las prestamos la debida atención, no prestamos atención a los detalles, esos pequeños que en realidad contienen un significado enorme para dos personas que se quieren y se aman.

Somos muchas las personas que echamos a perder estas situaciones que podrían significar un antes y un después en nuestras vidas. Son muchas las miradas que no vemos y que podrían pertenecer a esa personita que aún deseamos. Muchos de nosotros lo tenemos al alcance.

Son momentos eternos que pasan inadvertidos ante nuestros ojos. Son instantes que pueden significar una vida. Sentimientos como querer, amar, alegría, cariño, atracción, deseo… sentimientos todos relacionados con el amor hacia alguien, desfilan a lo largo de nuestra vida y en muchas ocasiones aún deseamos que sean de una sóla persona que no tenemos.

En mi caso, deseo tantas cosas que no tengo, tantas que día tras día veo como mucha gente desperdicia. Lo veo en todos lugares, situaciones y momentos, y yo lo observo con cierta envidia sana, sin tener la fórmula correcta para poder poseerlo yo.

Ya no sé cuál es el camino a seguir, la manera de tenerte cerca, de encontrarme contigo en el camino y dedicarte todos mis momentos eternos. Es navidad, y dicen que es época de milagros, y sin duda, tu serías mi Milagro soñado. No hay lotería mejor que conocerte, tenerte delante, mirarte callado, y disfrutar de cada segundo en tu compañía.

Así que un año más si algo bueno me tiene que ocurrir en navidad, espero y deseo que seas tú, mi amada desconocida.

Eres mi sueño día tras día. Siempre lo has sido, y aún cuando te conozca por fin, seguirás siendo mi sueño noche tras noche. Nunca faltaré a mi cita contigo en mi mundo de fantasía.

Si el amor, como todo, es cuestión de palabras, acercarme a tu cuerpo será sin duda crear un idioma.

Un paisaje desolador se ofrece a nuestra vista, inimaginable, más bello que ningún otro que hayan contemplado ojos humanos, más terrorífico que la peor de nuestras pesadillas, más solitario que el desierto más inhóspito de la tierra, más alienígena que cualquier paisaje lunar.
Luz de estrellas, auroras boreales, planetas de colores sin nombre, eclipses de estrellas dobles, mantienen una eterna penumbra en un mundo dominado por los contrastes, creado de la sustancia común de los sueños y las pesadillas.
Atmósfera enrarecida de gases tóxicos y metales volátiles, el aire está teñido de tonos verdosos y entre las rocas nacen vetas multicolores de elementos desconocidos por la humanidad y surgen charcos burbujeantes e irisados que aparentan ser la única vida capaz de subsistir en un sitio así.
¿Qué no daría una mente humana (o no humana) por ver algo así antes de morir?
Un único momento, abarcando la enormidad y extrañeza del universo que nos rodea, olvidada nuestra minúscula existencia, espectadores pasivos de fenómenos eternos.
Tal vez eso sea el Nirvana, la consciencia de ser parte de un universo sin consciencia y sin embargo capaz de crear complejidades a todos los niveles, partículas elementales que se unen y forman estructuras que forman estructuras que forman estructuras… constituyendo desde la doble hélice de la vida hasta los astros que bailan su eterna danza al son de leyes impuestas por nadie y obedecidas por todos.

¿Qué somos? Esa cantidad de partículas unidas entre sí para crear una forma de vida, material, con consciencia propia, y que actúa a su libre albedrío. Ni la química, ni la biología, ni la física son capaces de explicar el porqué de nuestra naturaleza, de los sentimientos que somos capaces de expresar y sentir, de la cantidad de reacciones que podemos experimentar sólo por un sentimiento no deseado.

Nadie puede entender, o si quiera acercarse a entender la naturaleza del amor, ni de la amistad, ni del deseo, ni del querer más allá del la vida propia. Cuando millones de seres vivos se sacrifican por sus parejas naturales, ya sean humanas o animales. Nadie es capaz de explicar empíricamente la maravilla del amor. Cuando un humano con conciencia propia, con una salud buena y un entorno social y laboral correcto y no posee la bendición del amor verdadero, y en cambio sufre a causa de uno incorrecto, todo lo demás conseguido en su vida puede no significar nada, y te acaba matando por dentro.

El amor mejora nuestras vidas, y nadie puede explicar por qué. No hay nada en todo este Universo que sea más complejo y a la vez tan sencillo como amar a alguien y sentirlo dentro de ti. Puedes usar palabras, adjetivos, incluso silencios que definen un amor puro y verdadero, pero no encontrarás ley alguna que demuestre que el amor es siempre de una manera o que no puede variar, mejorar, y sobrevivir al recuerdo y a la propia muerte.

Somos afortunados, seres vivos elegidos por eso que nos creó que nos enseño la bendición de ser amados por esa persona que soñamos dentro de nosotros. Instintos salvajes e instintos naturales, todos propios de la naturaleza viva, pero el nuestro, el instinto de un hombre y una mujer, más perfecto, y a la vez más complicado, dos almas que se encuentran y se tocan pueden crear un universo paralelo dentro de sus mentes, desafiando todas las leyes de la física y de la química, por encima de cualquier razonamiento psicológico, que les lleve a una vida increíble y apasionada sólo por el hecho de tenerse el uno al otro aunque no se tenga nada más.

Podemos fantasear, soñar, divagar, incluso tener miedo al amor. Pero el amor, el de verdad siempre será Amor con mayúsculas y lo cambiará todo. Porque hasta el más duro, el menos romántico, y el que menos lo valore, en algún momento de su vida, por muy lejano que quede, sentirá la llamada del amor dentro de sí. No hay corazón frío, ni persona esquiva que no haya mirado a una persona en algún momento de su vida y le haya dado un pálpito en el corazón al verla, o la haya acelerado el pulso en su presencia. El amor puede con todo. No hay persona que se le resista, y como un leve arroyo sobre el lecho de un río, se abre camino poco a poco, gota a gota, hasta llenarte por dentro, envolverte con su fragancia, y moldearte para que puedas sentirlo, cerrar los ojos, y disfrutarlo.

Es difícil sí. Nadie dijo que no lo fuera. El amor de verdad, el que todos alguna vez hemos deseado, es una gran responsabilidad, y como tal, un amor de valientes, que todo lo arriesgan por un fin. Ni todos los valientes merecen el amor verdadero, ni todos los cobardes se quedarán sin él. Porque hasta el momento en que te llega nadie es consciente de lo que hará por él. Puede el más cobarde volverse en un heroico caballero por el simple hecho de estar en presencia de esa persona que lo vuelve loco. Y al más valiente, puede hacerle el más cobarde si cree que arriesgando puede perder a quien más ama.

Todo es relativo, leyes físicas que se desvanecen, misterios universales que se revelan, innumerables avances biotecnológicos, construcciones humanas asombrosas, ciencia avanzando a pasos agigantados, capaces de crear cerebros positrónicos, inteligencias artificiales, viajes estelares, curas para enfermedades horrorosas, alargar la vida humana, etc. Miles de hechos asombrosos creados por la mente humana a lo largo de siglos, pero a pesar de tanta maravilla propia de la mente humana, nunca nadie, ni el más sabio de los sabios, podrá crear el amor desde cero. Ni podrá demostrarlo empíricamente. Ni podrá entenderlo en toda su extensión. Ni podrá elaborarlo en una probeta.

El amor es único, especial e irrepetible. Esta en todos lados, está en nosotros, en la vida, en nuestros sueños. El amor es tan sólo amor. Lo único capaz de explicar el amor es sentirlo dentro de cada uno de nosotros, y sentirnos capaces de cambiar el mundo y dar la vida por la persona que amemos. El Amor es una Ley Universal, inexplicable pero pura. Existirá en todo tiempo y lugar por los tiempos de los tiempos, y se nutrirá de cada ser vivo que sea creado. Ni la muerte podrá hacer que se desvanezca. El amor, es simplemente Amor.

Quédate con la persona que sin tocarte te haga sentir de todo, y aquella con quien aburrirse sea divertido.

Soñar, uno de mis mayores placeres, soñar está poco valorado, hay que disfrutar de esos momentos donde nuestro cuerpo decide por nosotros y somos los dueños de una historia paralela. Muchas veces cuando tengo malos momentos, deseo que llegue la hora de dormirme para cerrar los ojos y empezar a imaginar cosas. Una manera de desconectar completamente de cosas que aveces nos superan. Soñar es un método increíble para amar en secreto, para ser el héroe que de pequeños deseamos ser, o ser los protagonistas de la mayor historia de nuestra vida.

Hay personas que deberían soñar más y abrir menos los ojos. Los sueños están poco valorados, porque como según dicen son solo “sueños”, es perder el tiempo en cosas que no existen. Yo sin embargo, siempre que me voy a la cama procuro empezar a imaginar cosas e inventarme historias, situaciones, transmitirme a mi mismo sensaciones distintas, sentimientos perdidos que se encuentran alborotando mi mente, pongo orden a mis ideas desde el subconsciente.  Y sueños hay muchos, millones, infinitos, tantos como nuestra imaginación sea capaz de crear, y cada uno tiene los suyos, y casi todos son distintos entre sí.

Últimamente el que más se repite en mi mente, es el Sueño. Un sueño con una mujer sin cara, no soy capaz de recordarla cuando me despierto. Un sueño sobre alguien que en ese mundo creado por mi mente, lo es todo, me vuelve loco, y capaz de todo. No tengo límites cuando se trata de ella. Es un sueño increíble, me provoca una experiencia onírica sin igual. Paz en mi mente, una alegría inusual desde el subconsciente. Como si la Luna y el Sol se tratasen, como si se pudieran tocar pero en realidad sólo se acariciasen. Y aunque en esos momentos mi mente no reconoce si realidad o ficción se trata, disfruto, me dejo llevar hasta que se acabe nuestro tiempo imaginario.

Todos los días sueño, todos, y el Sueño es el protagonista del 99 % de ellos. Y si eres importante en mi sueños, que serás cuando te tenga delante con los ojos abiertos y te pueda tocar, sentir, disfrutar tu fragancia, tu imagen, tu calor. Si en mis sueños produces hervir mi sangre de pasión, en persona serás capaz de provocar un volcán de sentimientos. Pasión, lujuria y deseo, amor sin barreras, eres la protagonista de mis sueños, y poseedora de todas estas verdades del amor. Te necesito, en mi mente, en mi vida, ya seas realidad o ficción. Quizá por el momento no pueda ponerte cara, y cuando creo poder ponértela te alejas y yo que intento seguirte, corro desesperado para agarrarte, nunca consigo llegar lo suficientemente cerca para definirte y recordarte.

Eres la protagonista de mi Sueño. Dueña de mis sentimientos, de mis historias y de todos sus finales. Todo lo que inventa mi mente, lo inventa y lo desarrolla por y para ti. Tú eres la princesa de cuento y yo la Bestia encantada, tu eres la periodista alocada y yo el héroe de capa volador. Soy capaz de soñar mil sueños contigo, incluso soy capaz de soñar el mejor sueño de todos, soñar que tu me amas.

Sueños, que poderosos aliados de mi mente. Sin vosotros no sería nada. Todos somos capaces de soñar el Sueño. Infinitas caras para un mismo sueño, todos tenemos nuestra Julieta, o nuestro Romeo, sin cara, pero con un mismo valor. Soñar con tu amor de película, el amor que lo cambia todo y todo lo cura. El Sueño. No hay otro igual. Cuando dormimos mal, nuestros sueños son pesadillas, en cambio si soñamos el Sueño, nuestro despertar será perfecto, con una energía infinita por nuestras venas, capaces de todo, y mirando al mañana con fuego en la mirada, un brillo sin igual que es fácilmente reconocible en quien nos mira.

Tu mi Sueño, dónde estarás. Estoy deseando que llegue el momento que atravieses las fronteras de la realidad y la ficción. Rompas esos muros indelebles y por fin pueda unirme a ti día y noche, sin límites, sin murallas, un mundo mejor siempre a tu lado.

Quizá para la gente sean solo sueños, quizá no signifiquen nada realmente. Y quizá piensen que soy tonto o raro, pero los sueños completan algo en mi que le da significado a muchas cosas. Gracias a ellos nunca estoy solo, y tengo a esa mujer que me altera dentro de mi, cerca. Los sueños me dan la vida. Y aunque son sólo sueños, disfruto de ellos cada noche. Esa desconexión completa con una realidad quizá no deseada aligeran todas las cargas diarias, emocionales y sentimentales.

Gracias a que tengo el Sueño, mi salud nunca empeora. Eres capaz de fortalecer desde ese mundo de fantasía un cuerpo humano que se alimenta de la química de mis sentimientos, cada uno de los cuales tu eres dueña. El Sueño me da la vida. Me siento poderoso capaz de todo, incluso cuando abro los ojos y ya no estás. Pocas veces siento ya el desánimo, pocas veces la desesperanza de no encontrarte. El Sueño me hace sentir seguro de mi mismo, tener la seguridad de que estás ahí y pronto conseguiré alcanzarte. Disfruto cada noche del Sueño. Disfruto cada segundo de tu compañía inmaterial.

Quiero seguir soñando el Sueño el tiempo que me quede. Es tiempo ganado mientras el Sueño seas tu y no otra. Bella mujer sin cara que todo lo puede en mi. Estés donde estés, siempre serás el Sueño.

Disfruto soñando intensamente, e intento clasificar, cuando me despierto, en ese instante fugaz en el que aún se recuerda lo soñado, mis experiencias oníricas…

Sueños divertidos, sueños alucinantes, pesadillas terribles, viajes imposibles, sueños eróticos, sueños de sueños, experiencias extrasensoriales, sueños de amor imposible y eterno, sueños de vida y de muerte, de querer y poder, de querer y perder, del Querré, del Qué, sueños como películas, sueños surrealistas, sueños cubistas, sueños perdidos, sueños olvidados… en fin, sueños.
Pero anoche soñé contigo, una imagen perfecta de belleza y espíritu envuelta en sábanas de dulzura y amor, y cuándo desperté estaba solo en mi cama… y desde entonces no quiero volver a soñar, pues ningún sueño podrá reemplazar ya al Sueño.

Hoy una chica bastante inteligente que ha leído mis escritos me ha dicho que podría escribir un libro porque transmito muy bien los sentimientos, y yo realmente no sé como escribir un libro, supongo que tan solo me siento aquí a escribir cuando mi mente me pide hacerlo. No escribo historias irrealizables, o fantasías de ciencia ficción, escribo sobre lo que veo, lo que oigo, y lo que mi cuerpo siente en determinadas ocasiones.

Hoy físicamente me sentía bien, pero emocionalmente no me sentía como yo deseo, no sé, supongo que son las fechas que se avecinan y que para mi la navidad tiene que ser perfecta, y aunque en familia y salud si lo es y tocamos madera, me sigues faltando en mi vida. Anhelar algo que no llega, que siempre has deseado por encima de todo, es una sensación de impotencia y desánimo tan grande, que a pesar de lo fuerte que puedo ser de carácter, me consigue dominar, y hace que la melancolía y recuerdos invadan mi mente.

Me dan ganas de salir y coger el coche, circular por un Madrid festivo, oyendo música intentando no pensar, intentando vaciar la mente de pensamientos negativos, y continuar con el vaso lleno y la sonrisa en la mirada. Nunca he tenido suerte en ese aspecto en mis 34 años de vida. Todas las personas importantes en mi vida se han ido por un motivo u otro, y mis dos grandes amores,  a uno desgraciadamente le llego su último día sin si quiera poder despedirme de ella, y el otro lleva una vida feliz y completa separada de mi. Yo no sé si soy el problema, o mis imperfecciones evidentes, la verdad que lo he pensado muchas veces, y en momentos como éste, me vienen a la cabeza momentos a su lado, situaciones, y no me explico el por qué de todo.

Pero sigo adelante, escribo aquí, reflejo todo esto que voy sintiendo y sigo mi camino, a donde sea que me lleve. Si es a tu lado, pues encantado y deseándolo, pero si no, simplemente, seguiré caminando y escribiendo cuando el cuerpo me lo pida.

Hoy me pedía a gritos dedicarte unas palabras, ahora que estoy con la luz apagada mirando al cielo ennegrecido, unas palabras de ilusión, de júbilo, transmitirte un sentimiento de cariño, de deseo y de pasión, todo entremezclado, porque estas letras están escritas con tinta de mi pensamiento, te dicen que te quiero adivinar a cada hora, en cada instante, en cada encuentro y así descubrir la forma de embriagarte de deseos, queriéndote sentir en cada punto y en cada coma. Días como hoy espero que hasta ti lleguen mis sueños, y broten como mágico delirio de palabras echas para un amor que nunca podré olvidar. Te extraño, al mirar en esta noche al cielo oscuro iluminado por las estrellas, pienso que eres una de ellas.

Sólo desearía tenerte  para mi solo, y decirte lo mucho que te extraño. Mis manos escribirán tu nombre en la arena y gritaré al viento. De mi corazón quisiera decirte palabras tiernas y profundas, y que mi mirada se encontrase con la tuya, para que los ojos fueran testigos de las noches de insomnio que sufro en tu ausencia.

Sin querer, te has convertido en mi motivo, en mi razón, y así te has hecho la dueña de mi corazón y de mis sueños más profundos. Te esperaré hasta el fin del mundo, hasta que el sol y las estrellas se apaguen, hasta que el silencio hable.

Solo recuerda que si me añoras en tus largas noches, asómate a la ventana y mira al cielo, pues yo estaré igual que tu intentando encontrarte allá arriba. Sin ti los segundos transcurren como un anochecer repentino, sin ti mis sentimientos caen al vacío de la tristeza, sin ti mis lágrimas nacen solitarias y frágiles. Que suspiro sentimientos de melancolía en tu falta, que pienso en los momentos de tu encuentro, que te ansío eternamente. Oyendo las palabras de amor, que salen de tu ternura, sintiendo las caricias que regalan tus manos generosas, amándote como nadie te amó jamás. Sólo así seré feliz… y lo sé.

Me imagino ahora mismo a tu lado, cerca de ti, y mirándonos el uno junto al otro, deseándonos en silencio toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y volver a empezar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Imagino que me  miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.

Entonces  y sólo entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella.

Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.

Y no voy a imaginarme más, porque todos sabemos como acabaría un beso así con la mujer de tu vida. Son horas y horas de pasión. Y si lo pienso me entra más aún la sensación de impotencia, esa sensación de estar sólo y no llevarlos a cabo.

Estos sentimientos uno encauzado con el otro, y todos destinados a encontrarse contigo, son una vez mi horizonte, mi motivo, allá donde miro, cuando cierro los ojos te veo a ti y los siento. Soy una persona imperfecta lo sé, y esta sensibilidad a veces me domina demasiado, y me hace sentirme débil. Porque mientras me siento así son mis manos las que dominan mi cuerpo, aquí sentado con el portátil encima de mis piernas, no necesito tener los ojos abiertos para escribir estas palabras. Sin duda tu niña bonita que me dominas y me controlas eres mi motivo, mi inicio y mi futuro final. Un antes y un después, lo que me hace sentir vivo.