Archivos para diciembre, 2014

El último día del año. Dentro de aproximadamente 35 minutos se acabará el año 2014. Estoy escuchando una canción de Lindsey Stirling en violín moderno, es una canción que me hace imaginar cosas, centrarme y soñar con los ojos abiertos, y no está mal para acabar el año antes de que el nuevo comience una vez más.

Cada vez pasa el tiempo más deprisa, es lo que me parece a mi. Sin darme cuenta pase de Enero a Junio, y de éste ya a Diciembre. Es como un gran eclipse de sol, pronto nos ofrece sombra, como tan pronto vuelve a lucir. Miro hacia atrás y sé que no es el presente que hubiera deseado de pequeño. Es como mirar a través del agua de mar, puedes ver los colores, puedes ver lo que yace en el fondo, pero no consigues definir sus formas, no consigues ver con claridad lo que envuelve su manto.

Soy un soñador, muchos lo habréis leído hace bastante ya. Y en este año, otro que acabo solo, (y supongo que ya es culpa mía), doy las gracias por las últimas amistades que hice este año. Si no fuera por la compañía que tengo a diario, me habría venido abajo hace bastante ya. Supongo que gracias a mis metas e ilusiones, y al deseo ferviente de que ocurra todo lo que encierra mi mente, aún sigo siendo quien soy. Lo que me define en esencia no es más que mi forma de entender este mundo, de poder admirar, cuidar, y nutrirme de sentimientos positivos que tanto venero como el Amor, la Alegría, y todo lo que tiene que ver con ellos.

Muchas noches enciendo el portátil, me pongo a pensar con los ojos cerrados, leo frases de autores famosos, relatos cortos, relatos largos, todo aquello que me dé más ideas de como poder encontrar el origen, el trasfondo verdadero del Verdadero Amor. Intento hacer las cosas bien, seguir por el camino de la moral y de la razón, intento también seguir el camino que dictan mis sentimientos, me guío por instinto, por ilusión. Y a día de hoy sé en el primer instante de quién me podría enamorar con sólo mirarla a los ojos.

Ese primer sentimiento que tanto deseo volver a encontrar, y que sólo he conocido dos veces en toda mi vida, es un sentimiento fugaz, mágico. No sé realmente cómo definirlo con exactitud. Puedo aplicar adjetivos varios, sin siquiera aproximarme a la belleza que encierra su propio instante de creación.

Ese primer sentimiento que nace de una simple mirada de la persona correcta, es algo que hace que se me acelere el pulso, mi mente capta una imagen perfecta de dicho momento y la encierra en el cofre de los recuerdos inolvidables. Esos que llevas siempre contigo. Yo lo sentí una vez por la noche cerca de Torrejón y de Alcalá de Henares. No viene al caso decir porqué motivo ni de quién. Pero es la imagen más perfecta de lo que deseo sentir. Cuando sientes ese primer sentimiento, puede que tu día hasta ese momento fuera el más oscuro, pero es como si una gran estrella de repente te iluminase y te guiase, toda penumbra desaparece al instante.

Tu día mejora, tu ansia por conocerla, por escucharla, por disfrutar de un simple silencio a su lado, el deseo por cogerla de la mano, y muchos otros sentimientos se apoderan de ese primer instante que la observas. Yo soy un observador nato, y a parte que tengo memoria fotográfica, ese día lo recuerdo como si fuese hoy, y han pasado muchos años. Es como una película de amor en vida. No sé el motivo, ni porqué. Pero pasó.

Ese primer sentimiento redefine el concepto de Amor. Una persona que lo siente de una manera tan pura, sin dobles sentidos, ni terceros motivos, está predestinada a encontrarse con ella en el tiempo, ya sea en esta vida o en la siguiente. Un fino hilo indivisible los mantiene unidos para siempre.

Por los momentos perdidos, quizá sea mi momento ahora. Cuando la noche quema y las estrellas brillan, cuando cierro los ojos y la observo, mi mente se torna de un color puro. Ese primer sentimiento lo cambió todo. Si quieres a alguien, mi consejo es ¡Díselo!. Porque la vida es muy curiosa, y puede que no haya un mañana. No tenemos nada que  perder, si has sentido ese primer sentimiento, créeme, la otra persona querrá saberlo sin duda. Quizá la invadan miedos, o quizá dudas, o quizá no sienta nada, o quizá en el fondo sienta lo mismo, pero si no pruebas a decírselo, ninguna de esas opciones será válida porque no lo sabrás.

Si has sentido ese primer sentimiento, quizá ella también lo haya sentido. Si sois Almas Gemelas, en un momento u otro de cada uno de vuestros días, algo os llevará a la cabeza del otro, ya sea un mensaje, un recuerdo, una incógnita o un simple suspiro. No tenemos que tener miedo de nuestros sentimientos, no tenemos que tener jamás miedo de esa corazonada en un primer sentimiento que nace de una mirada, unos ojos que se clavan en la mente o una sonrisa que la historia del mundo definiría como “La Sonrisa”.

Ese primer sentimiento que tanto ansío, ese primer sentimiento del que tanto escribo, sin duda es lo que provoca que pase tiempo delante de mi ordenador escribiendo, reordenando mis recuerdos, creando sueños y sentimientos, o quizá de todo, lo único que hago es decirle a alguien que la amo. Las historias de amor nacen de los hechos más insólitos, de los momentos de sinceridad más extraños y emotivos. Las historias de Amor Verdadero, sólo las protagonizan las personas valientes que son capaces de creer y luchar por un amor más intenso, puro, y duradero. Ese amor por el que podrías morir.

Esos ojos intensos que provocaron mi primer sentimiento, esos ojos clavados en mi mente año tras año, por esos ojos de fuego escribo este texto ahora. Son mi inspiración. Esos ojos de azabache son la fuente de mi pasión, constructores de ideas, como si de un cuento se tratase, esos ojos hechiceros despejan mi horizonte de ideas. Esos ojos increíbles creadores de mi primer sentimiento, son los protagonistas de estas palabras llenas de todo lo que soy y me define.

Desearía retroceder en el tiempo para no dejarlos escapar. Retroceder para volver a vivir ese primer sentimiento nacido de una mirada lejana. Desearía volver a ese ayer marchito ya. Desearía volver y no regresar, hacer de mi pasado el presente, para construir mi futuro al lado de esos ojos hechiceros. Como me gustaría recuperar aquel primer sentimiento porque a mi lado no te prometo los mejores días ni las mejores noches, pero te podría jurar los mejores amaneceres ya que tendría como despertador para ti un concierto de besos y sonrisas, no son demasiadas, pero puedo jurar que serían las mejores.

No amas a alguien por su apariencia o la ropa, o por su coche caro, sino porque canta una canción que sólo tu escuchas.

Ojos hechiceros, dueños de ese primer sentimiento, tu cantas mi canción en silencio.

“Soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar, soñaré con tus labios desesperadamente, soñaré con tus besos… y jamás lo sabrás”.

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Qué difícil es sentir cuando se siente demasiado. Hay días como hoy que los propios sentimientos me hacen inestable, como si una fuerza interior me obligase a sacar la cabeza por la ventana y gritar sin más.

Simplemente gritar y sacar la impotencia o la rabia fuera. Supongo que a veces nos pasa y a mi me está pasando hoy. Creo que no tengo una capacidad infinita para guardármelo todo dentro. Hay veces que no sé ni qué escribir. Tengo miedo a ciertas cosas, y hecho de menos a alguien para hablar. A veces mirar a mi perro apoyado sobre mi como ahora no me ayuda a sentirme querido.

Es como si todos mis actos, encaminados a ayudar a cuantos me rodean no me ayudasen a mi en nada. Y noto que me falta algo, o alguien mejor dicho. Tener a alguien a quien contarle como me siento, y no a una pantalla de ordenador, que me abracen, que me den el mismo cariño y confianza que doy yo.

No sé si es malo sentirse solo, y no sentirme bien por todo lo que me rodea. La verdad que no lo sé, pero a medida que voy comenzando proyectos, ideas, avanzando y profundizando en ellos, aun teniendo todo eso me sigue faltando ese alguien que me calme cuando más lo necesito. Veo parejas en fotos, veo parejas en la calle, cenando, allá donde voy, y en muchos casos las envidio. Una envidia sana, y supongo que si estoy solo es porque el culpable soy yo. Que no me doy a conocer realmente como soy, o simplemente que mi Destino sigue siendo estar solo aún.

Qué difícil es sentir cuando se siente tanto como yo. Y mira que presumo de entender los sentimientos y ser empático, pero días como hoy necesito sentir un poco menos, ser menos sensible a ciertas cosas, y poder simplemente darle a un interruptor en mi mente y ser menos como soy.

Y que conste que hoy es uno de esos días en los que mucha gente necesita llorar a solas en su habitación. Escuchar música, una copa de vino, quizá la compañía de mi perro, y cerrar los ojos hasta el mañana.

Pero yo no puedo, y hoy necesito escribirlo, no sé para qué, pero lo necesito, mi cuerpo me pedía soltarlo de esta manera.

Días como hoy, necesito una señal, una señal que me diga que lo que hago tiene un motivo, una esperanza que me enseñe que hay un mañana para mi. Que las personas buenas pueden tener un final feliz. Ese final deseado que todos sentimos y deseamos para nosotros.

Pues yo ya con mi edad, lo deseo cada vez con más fuerza. No sé si precisamente por la edad, o por la cantidad de años que llevo ya caminando hacia mi final en soledad.  A pesar de que he aprendido a estar solo, no sirvo para ello. Y pasa el tiempo y me doy cada vez más cuenta que necesito a alguien para seguir caminando.

Qué difícil es sentir cuando se siente tanto. 

Ahora mismo tengo la tv encendida y realmente no oigo nada, cierro los ojos y guío mis dedos a través del teclado sin escuchar nada alrededor, un silencio impenetrable. Es un pequeño paréntesis en mi existencia que me hace concentrarme en soltar todo esto. Soy capaz de sentir cada palabra con los ojos cerrados. Capaz de no pensar en nada y mis manos siguen bailando sobre el teclado. Mañana es fin de año y como siempre escribo algo en mi blog, algo que resuma todo mi año, pero mañana no sé si tendré algo que escribir. Si me encuentro como hoy lo más seguro que me guarde lo que siento para más adelante, cuando tenga más que decir y menos que sentir.

Soy feliz, pero me falta algo, me falta un poco de suerte, un poco de amor en mi vida, un poco de sentimientos puros en los que el único protagonista sea yo y mi Alma Gemela.

Necesito fijarme en alguien que te haga sonreír, porque solo se necesita una sonrisa para hacer que un día oscuro parezca claro. Necesito encontrar a la persona que haga sonreír a mi corazón.

Y no sé si me queda tiempo para ello, porque es una  tarea difícil.

¿Cómo hacerme saber que siempre hay tiempo? 

Que uno tiene que buscarlo y dárselo… Que nadie establece normas, salvo la vida… Que la vida sin ciertas normas pierde formas… Que la forma no se pierde con abrirnos… Que abrirnos no es amar indiscriminadamente… Que las heridas se cierran… Que las puertas no deben cerrarse… Que la mayor puerta es el afecto… Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja… Que negar palabras, es abrir distancias… Que encontrarse es muy hermoso… Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida… Que la vida parte del sexo…Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad… Que saber todo de todos, es curiosidad malsana… Que nunca está de más agradecer… Que autodeterminación no es hacer las cosas solo… Que para dar, debemos recibir antes… Que para que nos den también hay que saber pedir… Que para que alguien sea, hay que ayudarlo… Que ayudar es poder alentar y apoyar… Que las cosas cara a cara son honestas… Que nadie es honesto porque no robe… Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo… Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte… Que se puede estar muerto en vida.. Que se siente con el cuerpo y la mente… Que con los oídos se escucha… Que cuesta ser sensible y no herirse… Que sería mejor construir puentes… Que retroceder también puede ser avanzar…

¿Cómo hacerme saber que nadie establece normas, salvo la vida?

Pero mi vida, a día de hoy, la controlo yo. Y una de mis normas, a decir la más importante, es quererme sentir amado cuando llegue mi final. Es mi única norma, sueño, meta… llámalo X. Quiero sentirme amado. No quiero pasar más finales de año en soledad sintiéndome como me siento.

Necesito cerrar los ojos y encontrarme a mi mismo. De una vez por todas, porque…

¡Qué difícil es sentir cuando se siente tanto!

 

Estamos a día 27 de Diciembre de 2014, ya apunto de entrar en el 2015, este año ha sido un año curioso, como escribí hace unos días. Duro en cuanto a sentimientos, y con un resultado mejor de lo esperado a medida que se ha ido acabando el año.

Supongo que la Navidad me pone nostálgico, y eso sumado a estar sólo me da que pensar, y mi cabeza se llena de pensamientos que necesito sacarlos de mi mente. Ideas, pensamientos, sentimientos, da igual cuál sea el disfraz, la Navidad y sobre todo que ya son muchas estando sólo,  me obligan a pensar.

No sé si soy yo el problema que busco algo que no existe, o que sólo existe en mi mente, quien sabe, o simplemente que este es mi Destino, pensar, y sólo pensar en lo que deseo con toda mi Alma y dejarlo aquí plasmado.

Y ahora es cuando sé que puedo escribir, y llevaba meses sin hacerlo, a pesar de que gente me lo pedía. Pero si algo he aprendido es que hay cosas que no puedo obligarme a hacerlas. Las mejores cosas de la vida no pueden lograrse por la fuerza. Puedes obligar a comer, pero no puedes obligar a sentir hambre, puedes obligar a alguien a acostarse, pero no puedes obligarle a dormir; puedes obligar a que te oigan, pero no puedes obligar a que te escuchen; puedes obligar a aplaudir, pero no puedes obligar a que se emocionen y entusiasmen; puedes obligar a que te besen, pero no puedes obligar a que te deseen; puedes obligar a que te elogien,pero no puedes obligar a despertar admiración; puedes obligar que que te cuenten un secreto, pero no puedes obligar a inspirar confianza; puedes obligar a que sirvan, pero no puedes obliga a que te amen.

“Sentir hambre, dormir, escuchar, emocionarnos, entusiasmarnos, desear, reír, sentir admiración, sentir confianza, amar…. son acciones que no admiten la fuerza de la obligación.”

Son acciones maravillosamente inconscientes.

Y dentro de mi afán por soltar lo que llevo dentro, siempre saco sentimientos muy parecidos y todos relacionados con el Amor, la alegría y la amistad. Esta es mi entrada 300, y podría decir que es como un libro de aproximadamente 600 hojas. La historia de mi vida, todos mis sentimientos, cada uno de mis estallidos emocionales, mi manera de concebir el amor y las relaciones humanas, todo está aquí redactado, algunas veces repetido, porque no preveo cuando voy a escribir, ni de qué voy a hacerlo, sólo sé que una fuerza interior a mi, hace que tenga que sentarme aquí y soltar una vez más lo que llevo dentro.

Supongo que mi empatía y mi ardiente deseo de no estar sólo a final de año se acentúa. Supongo que son momentos y desdichas de mi mente que actúan como claro nexo de unión entre lo que siento y lo que vivo día a día. Mi mente es un espejo de lo que siente mi Alma, y mi cuerpo día a día va copándose de experiencias que desbordan el vaso de sentimientos que llevo dentro.

Es fácil quitarse la ropa y tener relaciones, la gente lo hace todo el tiempo. Pero abrirle tu alma a alguien, dejarlo entrar en tu espíritu, pensamientos, miedos, futuro, esperanzas, sueños,… Eso es estar desnudos.

Porque quiero querer del mismo modo que yo concibo como querer. Porque ansió que confíen en mi tanto como yo confío en los demás. Porque quiero vivir como siempre desee hacerlo, en la compañía de alguien, alguien que me ofrezca lo mismo que yo voy a ofrecerla. Porque la vida son momentos, una suma constante de experiencias, una suma de sentimientos y construcciones en la que mi modo de entender el cómo y el porqué de mi existencia es porque quiero amar a alguien y que me ame de igual modo.

Porque amar es para valientes, porque el amor lo vale todo, y sin amor no vale vivir. Porque sentir a veces produce miedo y de miedo se nutre el mal, yo siento con más fuerza que nunca para no sentir mal ni miedo. Porque ya son 35 años de vida, 35 años de vida y dos amores verdaderos, y porque a pesar de todo ello sigo cabalgando sobre el Horizonte en soledad y sin desánimo. Porque la vida son mil porques, no todos respondidos.

Porque cada vez estoy más cansado de lo que veo, y no tanto de lo que siento, y a pesar de ello sigo levantándome y luchando. Porque la vida a veces es un sueño, y no una vida de ensueño. Y porque por todos esos motivos y no otros la vida te ofrece resultados y de ti depende realizar las sumas  y las restas, para llegar al adecuado.

Porque soy quien debo ser, porque soy quien quise ser, y porque con todo mi querer, seguiré siendo quien siempre soñé ser. La vida es constante cambio, constante elección, y de cada una de nuestras elecciones depende en gran manera cómo seremos recordados.

Vivir, sentir, amar, desear, soñar, querer, cuidar, da igual cual sea el principio o el final, mi legado es un legado de sentimientos. Un legado de motivos para sonreír, para seguir creyendo que existe algo más allá de un simple beso, de un simple Te quiero, que hay almas puras por el mundo en los que sentir amor, no es sólo un sentimiento, si no un Destino y una necesidad.

El mundo necesita más de sentimientos verdaderos, necesita más de las personas que creen que hay algo mejor, las que no se conforman con lo que va sucediendo, y hacen que sucedan las cosas como desean que sucedieran.

Porque esto es un canto al Destino, es el Himno de mi Alma que resuena día tras día dentro de mi y me obliga a contarlo. Porque yo creo que hay algo más en la vida de cada uno de nosotros que un simple EXISTIR.

Porque ya que se nos da la oportunidad de estar aquí, debemos dejar huella, porque el cómo somos, y cómo nos comportamos, o como amamos y queremos puede cambiar la vida de quien nos rodea. Porque todos nuestros actos causan una perturbación en las Ondas del Destino de cuántos nos rodean, y si tenemos tal responsabilidad debemos cuidar tan gran tesoro.

Y llamadme loco, de otro planeta, anticuado, pero aún creo en las cartas con olor a perfume, en los caballeros que regalan flores, en las mujeres que se dejan enamorar. Llamadme anticuado pero creo en el amor verdadero, en el beso que se da con el alma, en los abrazos sinceros. Llamadme anticuado pero sé que aún existen personas con un corazón fiel y puro, porque el amor va más allá de una palabra, de un sentimiento. Amor es una persona, y puedes ser tú.

Somos seres sentimentales, y yo soy uno de ellos. Deseo tener a mi Alma Gemela al lado, cuidarla cada día, quererla por encima de todo, y que de una vez por todas mi círculo se cierre para dejar atrás mi legado.

Este año se acaba y yo sigo perenne a mis ideas. Es mi entrada número 300, no pretendo que sea ni la mejor ni la peor, pero pretendo que se me lea, que se me conozca, y que se me valore. Y que como a muchas otras personas les ocurre cada día, que sean algo más que un trozo de carne que siente.

“No busco a nadie especial, sólo ese algo inexplicable, que lo diferencie de las demás sin que lo presuma, ese pequeño detalle  que resalte sutilmente, sólo busco a mi rara interesante”.

Hace mucho tiempo que planeo terminar un libro sobre las relaciones humanas. Aunque lo empecé hace años y tengo varios capítulos escritos no he conseguido terminarlo, y eso que la gente que me conoce y me lee  me dice que lo haga. Pero a decir verdad yo no sé escribir un libro, yo simplemente escribo lo que siento, lo que mi mente necesita sacar para sentirse mejor.

Hablo de los sentimientos, de mi modo de concebir el Amor, y de más rasgos de la personalidad humana, algunos de ellos casi extintos. Amar es fácil, pero amar por encima de tu propia vida es un poco más complicado. Y hoy en día que cargamos con tantos lastres emocionales, tantas vivencias sufridas para bien y para mal, quizá las que yo he experimentado o protagonizado es el arma que uso para hablar sobre las relaciones humanas.

No es que me considere un experto ni mucho menos, pero mi experiencia, lo que veo día a día y que soy una persona empática que lo sabe todo de alguien con sólo mirarla a los ojos me dieron ese empujón para empezar a escribir sobre ello.

Yo he sufrido, he hecho sufrir, y he aprendido de ello, mejorado como persona, y eso me ha dado una seguridad total en mis sentimientos. Y día a día veo parejas que no se quieren, parejas que simplemente por el hecho de no estar sólo se siguen aguantando cuando en lo más profundo de su ser no les llena nada del uno ni del otro. A veces es por miedo, y otras por el recuerdo del cariño, y otras porque pasa el tiempo, se acomodan y no son capaces de ver lo evidente delante de sus ojos, muchas personas están con otras personas que les restan y no les suman, que no aportan eso que desde siempre cada uno de nosotros sueña con tener a nuestro lado, esos detalles que nos hacen inmensamente felices y que realmente son importantes para nosotros, todo ello muchas veces lo obviamos, lo perdemos en el olvido y la costumbre, y descuidamos el detalle más valioso, que sólo tenemos una vida que vivir, y que pasa rápido como para elegir al hombre o mujer adecuada.

A veces esas ganas intensas de enamorarnos, de sentirnos queridos y cuidados, es un doble filo, pues muchas veces como digo veo que la elección no es la adecuada, nos tiramos a la piscina sin pensarlo y la “ostia” puede ser peor que una bofetada, porque dura en el tiempo que no recuperamos.

En una relación, los dos deben sumarse, nunca una relación puede tirar de ella uno de los dos, si tenemos sueños, metas, deseos hacia, o para con la otra persona no debes ser tu el único o la única que no cumpla sus deseos. Eso no es amor. Amor verdadero es cuando tus sueños son soñados instantes antes por tu amad@ y se adelanta a todos tus actos.

Cuando encuentras una persona que es capaz de saber en cada momento lo que necesitas, lo que tu yo más profundo desea, hasta la cosa más tonta, una rosa, un mensaje, un celebración de amor, no porque sea vuestro aniversario, o hagáis un mes, que cosa más tonta, el amor no entiende de fechas. El amor sólo entiende de amor. Si hoy es un día cualquiera, peligro, porque no es un día cualquiera si tienes la suerte de tener al lado a tu Alma Gemela, cualquier día es bueno para hacerla sentir que la amas, cualquier día es bueno para sin motivo ninguno prepararla la mayor de las sorpresas, o anticiparte a algo que desea y conseguírselo.

NUNCA te guardes dentro algo que deseas tener, algo con lo que sueñas, esos detalles de tu personalidad, que te hacen ser tú y no otr@. Si la otra persona es la adecuada en tu mirada lo descubrirá, no hará falta que tus labios se muevan. Será capaz de descubrirlo con sólo un instante a tu lado.

Esta es la manera en la que yo interpreto lo que debe ser amar a alguien. Lo demás son engendros que nada tienen que ver con el amor de verdad. Y como tal, los engendros nunca terminan de madurarse y al final mueren.

Mi vida y mi experiencia me han llevado a esta conclusión. Si no eres capaz de sentir plenamente algo por alguien con soló mirarla a la cara, si sólo te fijas en un físico, pero cuando abre la boca no escuchas sus sonidos, si sus gustos, aficiones nada tienen que ver con los tuyos, recordad, que el sexo, solo trae sexo, y el cariño no es amor, el amor pleno, trae pasión, cariño, momentos, recuerdos, alegría profunda, locura, intimidad, rebeldía, complicidad, sinceridad, respeto, FUTURO. El Amor Verdadero es el único que engloba tantos sentimientos y actos. Es la única forma en que yo concibo el estar con alguien. El sexo da placer sí. Pero cuánto dura? Y en cambio cuando estamos completa e irremediablemente enamorados de alguien, y sólo un beso, una mirada, una caricia ya te produce placer, imaginaros qué producirá entonces la pasión sexual con esa persona. Mejor no creéis?

El amor es elección, nuestra elección de no perder el tiempo con personas que no nos aportan nada. Vosotros mismos os conocéis mejor que nadie, y sabéis qué es lo que deseáis en lo más profundo de vuestro ser. De vosotros depende la elección de construir un futuro que siempre soñasteis. Lo demás serán siempre excusas.

No habrá reproches, porque sabiendo esto, perfectamente sabréis donde os estáis metiendo. Y si, muchas veces estamos ciegos en nuestras propias situaciones, pero siempre tenemos a alguien al lado que nos quiere  y nos orienta, y muy pocas veces hacemos caso.

Amor, el eterno sentimiento que tantas guerras a librado,  capaz de lo mejor y de lo peor de las personas. Yo hablo de las relaciones humanas porque nos pasamos la vida buscando a nuestra Alma Gemela, desde pequeños se nos educa para estar en pareja, para casarnos, y traer hijos al mundo, pero nadie nos explico el camino de elegir a la persona adecuada, y la creencia de que todos tenemos un Alma Gemela predestinada va cayendo en el olvido con las vivencias propias o de las personas que tenemos al lado.

Pero no por ello, debemos olvidar que existe. Los finales de película, los cuentos de hada que muchas de vosotras soñáis, son siempre posibles si con valentía os adentráis en lo que lleváis dentro y buscáis eso mismo en quien se atreve a acercaros. NUNCA dudéis de eso que os ha hecho así y no de otra manera. NUNCA os neguéis un sentimiento, un te quiero, una sonrisa, una caricia, un detalle tonto, un lo que sea mientras ese lo que sea sea importante para vosotros.

Buscad a vuestro Alma Gemela, está ahí fuera, en algún lugar, sin duda buscándote, y si no ponéis de vuestra parte, tanto como él o ella, quizá no os encuentre. Y creedme, este encuentro, desde el segundo número uno en el que recibe vuestra mirada, os cambiará para SIEMPRE.

Sed valientes, no os conforméis con menos porque  con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad irremediablemente acabarás no deseando volver a verla. Y os haréis daño mutuamente, y lo más importante, estaréis perdiendo el segundo bien más preciado que tenemos a parte del Amor, estaréis perdiendo el TIEMPO, un tiempo valiosísimo, que ya no recuperaremos, y que probablemente traerá un daño emocional, que tardará en curarse y que no hará posible ese encuentro con vuestra Alma Gemela predestinada.

Yo soy valiente, y llevando años sólo, sigo esperando mi momento, sigo deseando tanto a mi Alma Gemela, que permanezco expectante cualquier atisbo de tenerla delante. Y sin duda cada vez que miro tus ojos estoy más seguro de ello. Porque el amor, el verdadero, te marca, te envuelve, y hace que el mundo conspire a tu favor, para de una manera o de otra, que establezcáis un contacto, por muy ínfimo que sea. El mundo siempre conspirará a favor de amantes valientes que reten al Destino, en pos de su Alma Gemela.

“Mi táctica es mirarte, aprender como eres, mi táctica es hablarte y escucharte construir con palabras un puente indestructible, mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé cómo, ni sé con qué pretexto pero quedarme en ti.
Mi estrategia es en cambio más simple, mi estrategia es que un día no sé cómo, ni sé con qué pretexto por fin me necesites.”

Dedicado a ti Alma Gemela.

Nochebuena, día de felicidad para muchos, o al menos debería ser así. Para pasarla en familia rodeado de los tuyos. Esta navidad es especialmente rara en mi familia, porque faltan dos personas respecto al año pasado. Mi abuela paterna y mi abuelo paterno. Dos personas muy mayores que de pequeño me lo dieron todo (dentro de lo poco que tenían) y hasta ahora siempre me han mirado con orgullo e ilusión.

Por todo lo demás mi padre gracias a dios se ha curado de un Cáncer de Cólon y el resto de mi familia tiene salud. De momento el año que empezó mal, va acabando bien. Empezó con la falta de dos personas muy unidas a mi, con un proyecto  de un Box de Crossfit en el que resulté timado por mis dos socios y la cosa iba de mal en peor. Pero como el tiempo da alegrías a los que se lo merecen, el año fue mejorando al final… pude denunciar por un delito que cometieron y la salud de mi familia mejoró y pude montar otro Box mejor y más grande que puede ser un referente de este deporte que practico.

Llevo muchos años escribiendo, mostrando a quien me lee mis sentimientos, hablando millones de palabras de mis dos grandes amores. A decir verdad, mis dos únicos amores. Supongo que sólo escribo de estos sentimientos porque es lo que realmente me importa. Una persona increíble de la que me enamoré perdidamente, y que desgraciadamente la vida me robó. Y luego otra que fue como una estrella fugaz en mi mente. Me eclipsó. Lo imposible lo logró con sólo una mirada y una sonrisa. Si cierro los ojos soy capaz de dibujarla con mi mente, capaz de besarla en sueños, y capaz de todo con el simple pretexto de amarla. Soy un soñador, un romántico empedernido y llevo años viviendo mi historia de amor en vida.

Como si de una película se tratase, propio de un guión de Hollywood, me enamoré perdidamente de una mujer que se enamoró de otro hombre, y por eso sólo me queda alegrarme por ella y seguir ahí. No espero mi final feliz, pues tuve un comienzo genial, y no tengo nada que reprochar ni envidiar. Porque puedo estar orgulloso de haber conocido el auténtico Amor.

No he vuelto a sentir nada igual en mis 35 años. Puedo decir, que soy un hombre afortunado, porque conocí el Amor Verdadero, lo toque, pude acariciarlo y aunque se me escapó entre los dedos, mantengo su recuerdo como si fuera ayer. Es curioso que la vida te pone retos, toma decisiones que te afectan tan profundamente, y aunque no tenemos siempre lo que deseamos, la misma vida hace lo posible porque dentro de sus muchos caminos nos demos de bruces con personas con las que estamos predestinadas a encontrarnos. Ya he vivido esa situación dos veces, y salvo por una de ellas que supongo que me reencontraré cuando ya no esté, con la otra pasan los años y algo nos llama a encontrarnos, ya sea por un mensaje, por una red social, o por casualidades del mismo Destino. Ni idea del porqué, ni idea del motivo que nos tiene reservada la vida para tan extraña situación.

A mi no me da miedo mostrar lo que pienso o siento. No tengo ningún motivo para ocultarlo o negarlo. No entiendo porque a la gente le da corte o miedo mostrar esos sentimientos tan profundos que llevamos dentro. La sensación que se te queda cuando lo sueltas es acojonante. Una especie de paz interior que se expande hasta tu mente.

Decir a quien quieres lo que sientes es lo mejor que puedes hacer. Puede que no quiera oírlo, pero también puede que si. Muchas personas sienten miedo o vergüenza cuando las dicen lo que sentimos. Yo no me arrepiento de soltarlo. No me arrepiento de ser quien soy, y este año no quiero nada debajo del árbol, no quiero nada porque lo tengo todo. Debo agradecer a cada una de las personas buenas que he conocido este año por lo que me han ayudado y por lo que han aportado con su granito de arena a ser quien soy ahora mismo.

Espero que el año que está a punto de entrar siga la misma senda. Que las personas que voy conociendo conozcan lo mejor de mi, y que los proyectos que estoy desarrollando lleguen a buen puerto. Yo creo que esos serían mis regalos. Bueno, realmente si pudiera, pediría sólo una cosa. Un último beso tuyo. Hay besos que te marcan para toda la vida.

Hay besos que pronuncian por si solos la sentencia de amor condenatoria, hay besos que se dan con la mirada hay besos que se dan con la memoria. Hay besos silenciosos, besos nobles, hay besos enigmáticos, sinceros, hay besos que se dan solo las almas, hay besos por prohibidos, verdaderos. Hay besos que calcinan y que hieren, hay besos que arrebatan los sentidos, hay besos misteriosos que han dejado mil sueños errantes y perdidos. Hay besos problemáticos que encierran una clave que nadie a descifrado, hay besos que engendran la tragedia cuantas rosas en la noche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios que palpitan en íntimos anhelos, hay besos que en los labios dejan huellas como un campo de sol entre dos hielos. Hay besos que parecen azucenas por sublimes, ingenuos y por puros, hay besos traicioneros y cobardes, hay besos maldecidos y perjuros. Desde entonces en los besos palpita el amor, la traición y los dolores, en las bodas humanas se parecen a la brisa que juega con las flores. Besos de llama que en rastro impreso llevan los surcos de un amor vedado, besos de tempestad, salvajes besos que solo algunos labios han probado.
Te acuerdas del primero… Indefinible y eterno, tumbados en cama.

Estos son mis besos, el recuerdo de ellos en mi mente imborrables. Y te los dedico todos. Desde el primero hasta el soñado.

“Y recuerda hay besos que producen desvaríos de amorosa pasión ardiente y loca, tú los conoces bien son besos míos inventados por mí, para tu boca.”

Sentir, siente y fluye, lo que sea que lleves dentro déjalo fluir. Este año que termina he descubierto de nuevo lo malo de las personas y a su vez lo bueno de ellas. Me he rodeado o al menos lo he intentado rodearme de lo mejor. Gente buena a mi lado expulsando todo aquello que me restaba.

Llevo años ocultando como me siento, quizá por no parecer débil, o por no mostrar esa debilidad delante de cualquiera. Desde que hace años me descubrieron el adenoma detrás del ojo, algo en mí cambió. Empecé a saborear todos los instantes positivos que me ocurrían sin mirar atrás ni pensar en el mañana viviendo cada día como si fuera el último. Comencé a no darle importancia a todo lo malo que me pasaba, centrándome sólo en lo bueno, aspirando cada día a lo mejor.

Dar lo mejor de mí, hacer perdurar en los demás un recuerdo bonito de mi persona, dándolo todo por los que me aman,  y no menguando mi deseo de mejorar y de luchar contra todo.

De qué arrepentirme si mi camino siguió desde entonces el camino de la moral, queriendo el bien para todos los que me rodean, intentando dar lo mejor de mí. El tiempo pasó, con la idea de que me podía ir de este mundo y siguió pasando el tiempo hasta que un día me dieron la buena noticia de que no me iría a ningún lado, por lo menos por el momento, y eso me hizo pensar a qué se debía aquel regalo. Antes de aquello no era la persona que soy ahora, era superficial, demasiado chulo, le daba demasiado importancia a lo material, y no era la persona que de pequeño quise ser.

Algo había cambiado en mi, y me arrepentía de hechos pasados que había protagonizado. A partir de aquel momento dejé fluir lo que llevaba dentro, deje que mis sueños dominasen mi vida sin miedos, dejé que todo lo bueno que reside dentro de todos nosotros tomase el control de mi vida, anteponiendo la felicidad de los demás a la mía. Me desprendí de todo lo material que me lastraba, todo aquello que no tenía ningún valor y aprendí a valorar los instantes, momentos, recuerdos por crear, aprendí a amar los sentimientos que te ofrece la vida al lado de personas que nunca debería descuidar. Todo cambio, vendí mi Audi A5 del que presumía, vendí mi Ducati 1098 que me entusiasmaba, y seguí soltando bienes materiales que realmente no me ofrecían ni beneficiaban en nada.

A veces es necesario que nos ocurra lo peor para que lo mejor pueda ocurrirnos. A veces es necesario arriesgarlo todo, hasta la vida, para que como el Ave Fénix, el modo de interpretar tu vida resurja a otra dimensión que desconocías. Cuando somos capaces de sentir, dejar fluir los sentimientos, no tener miedo al “qué dirán”, amando a los demás como a ti mismo, sin importar las consecuencias, sin miedos ni barreras. Aprendí a sentir el amor de verdad, la perfecta y pura definición del amor, no conformándome con menos, y si de alguna manera intuía que era malo para la vida de alguien, fuera quien fuese primero me sacrificaría yo, para no causar dolor voluntario a nadie.

La vida te ofrece regalos, la vida te muestra barreras que debemos franquear, y los sentimientos permanecen imborrables en aquellas almas puras que le plantan cara a sus miedos, y fluyen en el horizonte. Pedid perdón por comportamientos pasados, si es necesario hacerlo, y si no seguid hacia delante, construyendo vuestro castillo de felicidad, esos muros de sentimientos, ese jardín de pasión, enamoraros plenamente, y no le tengáis miedo a ninguno de los sentimientos que sabéis que lleváis dentro.

No debe daros miedo decir lo que sentís a nadie, y mucho menos si os gusta alguien, puede que mañana ya sea tarde, puede que ya no haya mañana y la otra persona que te llorará seguro, no llorara igual sin saber que la amabais, dejar fluir siempre lo que lleváis dentro, y dejad de poner barreras a vuestro verdadero ser, porque si quieres llegar dentro de alguien, la única forma posible de hacerlo, es dejando salir todo lo bueno que lleváis dentro.

Yo salí de la oscuridad y años después puedo decir que estoy comenzando a vivir la vida que siempre quise vivir, y puede que no tenga mucho de valor, pero cada día cuando me acuesto, mi corazón late más fuerte, con más pasión, y con más ganas de querer.

Ser fuerte no es sólo un tema de músculos, a veces el más fuerte no es el que mueve más kilos, a veces el más fuerte es el que soporta más sentimientos dentro. Mucha gente no sabe que a veces somos fuertes, porque ser fuerte puede ser nuestra única opción.

No tengáis miedo a lo que queda por pasar, no tengáis miedo a volver a renacer, a momentos que pueden parecer malos y que pueden haceros pensar que ya no tendréis fuerzas de volver a luchar, o de crear nuevos momentos y vivencias. Porque es en esos momentos donde se forjan los verdaderos triunfadores, los valientes, y los líderes, porque son capaces de sacar lo mejor de lo peor, y volver a renacer.

Cuando llegue el momento, y tengáis delante a la persona que amáis, no tengáis miedo de decirle cosas como esta:

Porque el amor verdadero existe y debéis ansiar demostrárselo, porque el ayer ya no te pertenece, el hoy se te escapa de entre las manos, y porque el mañana es una incógnita, sentid, y dejar fluir lo que sentís, el verdadero amor reside en cada uno de nosotros, el amor verdadero puede significarlo todo en vida, te puede dar diez mil motivos para luchar y seguir viviendo, porque si amáis de verdad, estáis obligado a decírselo…. y este es sólo uno de mis ejemplos para llegar al corazón de quien deseáis que os ame… en otro tiempo, en otro lugar, otro yo más anterior, una vez cree este texto para alguien que amaré toda mi existencia, y yo sólo espero poder leérselo algún día cara a cara. Sin más sonidos que nuestro silencio de amor. Sin más sentimientos que el amor. Porque nací para contigo. Eres todo y sin ti no soy nada.

“¿Me dejas llegar a ti? 

Imagino al escribirte que bebo el néctar de tu aliento, respiro la fragancia de tu cuerpo. 

Esta carta de amor esta escrita con tinta de mi pensamiento, te dice que te quiere adivinar en cada hora, en cada instante, en cada encuentro y descubrir así la forma de embriagarte de deseos, queriéndote sentir en cada punto, en cada coma;… con esta carta espero que hasta ti lleguen mis sueños y broten como mágico delirio las palabras hechas para un amor que no se olvida.

Te extraño, al mirar al cielo iluminado por las estrellas pienso que tu eres una de ellas y solo desearía tenerte para mí solo y decirte lo mucho que te extraño; y mis manos escribieron tu nombre en la arena y grite tu nombre al viento, de mi corazón quisiera decirte palabras tiernas y profundas, y que mi mirada se encontrase con la tuya, para que tus ojos fueran testigos de las noches de insomnio que sufro en tu ausencia, sin querer te has convertido en mi motivo, en mi razón y así te has hecho la dueña de mi corazón.

Te esperaré hasta el fin del mundo, hasta que el sol y las estrellas se apaguen, hasta que el silencio hable, solo recuerda que si me añoras en tus largas noches, asómate a la ventana y mira a las estrellas, que en cada una de ellas hay un beso que yo pondré todos los días de mi vida para ti.

Sin ti los segundos transcurren como un anochecer repentino, sin ti mis sentimientos caen al vacío de la tristeza, sin ti mis lágrimas nacen solitarias y frágiles.

Que suspiro sentimientos de melancolía en tu falta, que pienso en los momentos de tu encuentro, que te ansío eternamente. Oyendo las palabras de amor que salen de tu ternura, sintiendo las caricias que regalan tus manos generosas, amándote como nadie te amo jamás;… sólo así seré feliz;… y lo sé.”

 

 

 

El que no arriesga no gana. Es una máxima de hoy en día. Podemos perder, claro está, pero si no puede que tengamos esa espina siempre clavada del qué hubiera pasado sí… Para todo, arriesgar en la vida, en lo laboral, y sobre todo en el amor.

Conformarse con algo cuando a lo mejor hemos nacido para algo más es como vivir un cuarto de la vida que te mereces. Pero sólo el que arriesga y gana, vive para volver a ganar.

Persigue tus metas, tus sueños y a quien amas. Si no lo hacemos… qué nos queda?

Es como lanzar un beso, puede que consiga su objetivo, o puede que no, pero la duda no te corroerá? Lanzar un beso y conseguir su objetivo, es el contacto de dos epidermis, la fusión de dos fantasías. El beso del que arriesga por conseguirlo es el idioma de dos almas, la expresión de una pasión incontrolable que se manifiesta en el deseo de poseerte. El beso es el lenguaje, y el amor su idioma.

Y si no arriesgamos en el amor que nos queda. Decidme. El amor es una pregunta eterna, cuyos signos de interrogación son los besos. Yo arriesgo en todo, en el trabajo, en mi día a día, y también en el amor, porque después de tanto tiempo, mi corazón permanece a la espera infranqueable, mis sueños son mi legado, y cuando sueño arriesgo en mis pensamientos, nuevas ideas y nuevos proyectos, maneras de ver la vida, maneras de alcanzar a quien amo.

Disfruto soñando, tanto como disfruto arriesgando, no teniendo miedo al resultado. Arriesgar es como luchar un sueño, pues si arriesgamos el 99 % de las veces es para conseguir algo que deseamos, que llevamos dentro, algo que deseamos de una manera totalmente profunda y pura.

Soñar es como arriesgar en un mundo inexistente, un mundo que sólo existe en nuestras cabezas. Nuestros sueños lo son todo, y yo sin duda, como estoy solo sin tu compañía, disfruto soñando.

“Disfruto soñando intensamente, e intento clasificar, cuando me despierto, en ese instante fugaz en el que aún se recuerda lo soñado, mis experiencias oníricas…
Sueños divertidos, sueños alucinantes, pesadillas terribles, viajes imposibles, sueños eróticos, sueños de sueños, experiencias extrasensoriales, sueños de amor imposible y eterno, sueños de vida y de muerte, de querer y poder, de querer y perder, del Querré, del Qué, sueños como películas, sueños surrealistas, sueños cubistas, sueños perdidos, sueños olvidados… en fin, sueños.
Pero anoche soñé contigo, una imagen perfecta de belleza y espíritu envuelta en sábanas de dulzura y amor, y cuándo desperté estaba solo en mi cama… y desde entonces no quiero volver a soñar, pues ningún sueño podrá reemplazar ya al Sueño.”

Cerrando los ojos, dejo volar mi imaginación; olvidando el mundo que me rodea, me creo transportado a otro plano de existencia.
Un paisaje desolador se ofrece a nuestra vista, inimaginable, más bello que ningún otro que hayan contemplado ojos humanos, más terrorífico que la peor de nuestras pesadillas, más solitario que el desierto más inhóspito de la tierra, más alienígena que cualquier paisaje lunar.
Luz de estrellas, auroras boreales, planetas de colores sin nombre, eclipses de estrellas dobles, mantienen una eterna penumbra en un mundo dominado por los contrastes, creado de la sustancia común de los sueños y las pesadillas.
Atmósfera enrarecida de gases tóxicos y metales volátiles, el aire está teñido de tonos verdosos y entre las rocas nacen vetas multicolores de elementos desconocidos por la humanidad y surgen charcos burbujeantes e irisados que aparentan ser la única vida capaz de subsistir en un sitio así.
¿Qué no daría una mente humana (o no humana) por ver algo así antes de morir?
Un único momento, abarcando la enormidad y extrañeza del universo que nos rodea, olvidada nuestra minúscula existencia, espectadores pasivos de fenómenos eternos.
Tal vez eso sea el Nirvana, la consciencia de ser parte de un universo sin consciencia y sin embargo capaz de crear complejidades a todos los niveles, partículas elementales que se unen y forman estructuras que forman estructuras que forman estructuras… constituyendo desde la doble hélice de la vida hasta los astros que bailan su eterna danza al son de leyes impuestas por nadie y obedecidas por todos.

Como veis, tan sólo dejando volar la imaginación somos capaces de los sueños más profundos. Y en la vida arriesgar, soñar, amar, son parte del mismo proceso de crecer, vivir plenamente, y sobre todo ser recordado por quienes te aman. Podemos sentirnos solos, podemos recordar el pasado con dolor, podemos sentirnos culpables de haber arriesgado con la persona equivocada, pero solo probando el sabor de la derrota, seremos capaces de valorar como se debe cuando triunfemos, pues de entre todas las cosas, donde más saboreamos una victoria, es cuando conseguimos a nuestra persona amada.

Yo llevo años y años hablando sobre el tema, y viendo a mi alrededor gente que no es feliz, o que no es capaz de dar el paso por quien ama, de ver parejas que no se corresponde, o personas que no están a la altura de otras. Muchas veces amamos sin saber porqué amamos, ya sea por comodidad o por que es lo más fácil si ha pasado un tiempo. Muchas veces no arriesgamos lo suficiente por el amor que tenemos al lado tanto como ella o él lo hace por nosotros, muchas veces arriesgar lo es todo, y puede significar la diferencia entre mantener a alguien a nuestro lado o hacer que se aparte.

Si somos capaces de perseguir nuestras ideas, de lucharlas hasta el final, de hacer todo lo posible por demostrar a alguien que la queremos, el riesgo es mínimo.

Mucha gente anda en solitario porque nunca supo arriesgar, por ese miedo interno al rechazo, o a la derrota, o al qué dirán, o al resultado negativo, o al lo pasaré muy mal, pero no valoran ni contemplan el vaso medio lleno, que es como debería ser, el resultado, el éxito, el amor verdadero, cualquier conquista pasada es el resultado de alguien que decidió arriesgar donde otros tuvieron miedo.

Yo estoy aquí de nuevo en casa siempre acompañado de mi Pastor Alemán Dante que cada vez me mira con caras más raras, sin que sepa que hasta por él decidí arriesgar un día para salvar su vida. Estoy aquí escuchando música mientras escribo, pensando en una persona o al menos en el recuerdo de ella vestida con un vestido azul y blanco inmóvil en una esquina esperando mi llegada. Nerviosa ella y nervioso yo, tiempo pasado ya que si cierro los ojos es como si lo estuviera viviendo ahora, y yo ahora mismo arriesgo viviendo de mis recuerdos.

La vida es curiosa, te pone caminos inexplicables, mis recuerdos son un intrincado sistema de imágenes y pensamientos que se entrecruzan y se unen pero que tienen un mismo principio y acaban llegando al mismo lugar. Tu imagen. Haga lo que haga, cierre los ojos o los mantenga abiertos, da lo mismo que es lo que esté haciendo siempre te tengo dentro. Soy capaz de dibujarte con el movimiento de mis ojos, de acariciar con mis manos tu holograma en mi mente, soy capaz de los más bellos actos, y soy capaz de arriesgar en todos ellos para llevarlos a un fin.

Cuando arriesgo en mi mente, me siento un poco más cerca de ti, pero cuando arriesgo en el día a día, sé que es porque en esta vida o la otra, conseguiré mostrarte a que sabe el Amor Verdadero. Quiero ser en tu vida algo más que un sueño, algo más que una foto o una imagen, quiero ser en tu vida un todo, un presente, un pasado y un futuro, quiero ser en tu vida el dueño de tu corazón. Quiero ser en tu vida el que arriesgue noche y día. Por un único motivo y por una única misión, cuidarte, protegerte, quererte, amarte, soñarte, besarte, acariciarte, hacerte reír, sorprenderte, enloquecerte, leerte, … Quiero ser en tu vida, … tu misma vida. Quiero ser en tu vida el que te demuestre a qué sabe el Amor Verdadero.

El sabor del Amor Verdadero, es un sabor distinto, más profundo, más poderoso, te llena para no volver a sentir nada igual jamás.

Arriesgad, por favor arriesgad, y más en el amor, puede significarlo absolutamente todo, la diferencia entre una vida INCREÍBLE o una vida anodina.

“Quiero ser en tu vida, algo más que un instante, algo más que una sombra y algo más que un afán, quiero ser en ti misma una huella imborrable y un recuerdo constante y una sola verdad.”