Archivos para abril, 2015

Escribir no es para cualquiera. Hay días que te puedes poner delante del cuaderno, o del ordenador, y no eres capaz de escribir una sola frase con sentido. Siempre he dicho que para escribir algo debes sentir la llamada para hacerlo, sentir cada palabra, ser capaz de cerrar los ojos y mover los dedos a sabiendas que cuando los abras, tu mente se habrá quedado satisfecha de soltar eso que lleva dentro.

Yo me puedo pasar meses sin escribir, o de repente pasarme días seguidos con la necesidad imperiosa de dejar aquí plasmado como me siento.

Hoy por hoy, doy gracias a los nuevos amigos que he hecho, Marcos y sus dos nenas pequeñas, mis dos Luises, Ana y su marido, Xabi, José Antonio, mi compañero Nacho… en definitiva grandes personas que han aparecido delante mío y a las que espero no fallar ni decepcionar, es como un nuevo ciclo de vida.

Los que creía que estarían ya no están, y como todo se vuelve a empezar de cero. Hay días y días, hoy fue uno de ellos, y me dediqué a pasarlo tranquilo, por la mañana entrené con Marcos y por la tarde, me dediqué a disfrutar de mis perros durante varias horas en el parque Juan Carlos I, el refugio de muchas ocasiones donde pongo en orden mis pensamientos en su compañía.

La soledad y la naturaleza son como una vacuna contra cualquier pensamiento negativo, y si a eso le sumamos mis dos bestias peludas que pase lo que pase siempre están ahí mirándome o esperándome, nada malo puede entrar.

La vida es curiosa, pronto estás en la cumbre, como al momento te encuentras otra vez en el pie de la montaña. De nosotros depende volver a subir arriba, o simplemente caminar horizontalmente a la cumbre, sin ganas de realizar el más mínimo esfuerzo por resurgir.

Todos tenemos esa fuerza dentro que nos permite levantarnos y no tirar la toalla. Todos tenemos dentro ese potencial para cambiar las cosas, mirar por la ventana y desafiar al mundo.

Ahora toca avanzar, no mirar atrás, seguro que cualquiera que me lea se ha encontrado en esta situación en algún momento de su vida. La vida es como una montaña rusa, llena de altibajos, de curvas,  y de subidas difíciles, pero cuando pasa el tiempo y miramos atrás, las grandes personas son aquellas que han sido capaces de acabar el recorrido sin quitar la vista del horizonte.

Hay personas que cuando nacen, tienen predestinados un motivo, un porqué de su existencia. Y lo suyo es darse cuenta de cuál es el de cada uno, y avanzar en esa dirección.

Hay que dar gracias por cada una de las personas que la vida te pone delante cada día. Hay que aprender de ellas lo mejor, y regalarlas la mejor de tus sonrisas, porque puede ser precisamente tu sonrisa la que le cambie el día por completo para mejor. No queda otra que levantarse, y luchar por cambiar la visión de la gente, eliminar la negatividad y mejorar los días.

Hoy fui a entrenar con los dos Luises, con su perra y con mi Dante, y la verdad, que la tarde se me hizo genial, luego cenamos en su casa, con su novia María, y mientras vimos el futbol, me sentí realmente en una compañía espléndida.

Nuestra suma de momentos positivos, debe, sin lugar a dudas, ser mucho mayor que la de momentos negativos, la balanza siempre debe jugar a nuestro favor, y si esta en nuestra mano, hacer que la de los demás vaya en la misma dirección, porque muchas veces, lo único que necesitamos, es compañía, o un par de oídos que escuchar, un simple abrazo, un mensaje alegre, o que nos recuerden con una mirada. La vida es sencilla, los hechos más sencillos muchas veces son los que más nos llenan.

Nos preocupamos muchas veces de grandes celebraciones, o grandes detalles, y como digo, muchas veces todo se reduce a lo más simple. Un te quiero sincero y al oído vale mucho más que mil te quiero cada día al despertar.

“ Algún día soñaras, que la vida esta llena de pequeñas cosas, descubrirás que las que hoy pasas por alto, son la realidad, algún día verás… que son esos detalles,los que te hacen, reír, soñar y amar… llegará y despertarás, sentirás esa realidad, la de las cosas que no parecen importar, las que te hacen amar reír y soñar. Mira a tu alrededor, todo tiene sentido…el de las pequeñas cosas…el que a veces olvidamos, el que vemos y no percibimos…el que nos hace sentirnos vivos. No hay nada más hermoso, que mirar alrededor y comprobar como esa pequeñas cosas son las que importan, son las que nos hacen amar, soñar y reír… ”

Nadie llega a ti por casualidad, todo es parte de la vida y cada persona tiene un motivo. No descuides a una persona por el simple hecho de que sabes que va a estar siempre ahí. Quizás deje de estar algún día.

Un día llegará alguien especial a tu vida y te hará entender el porqué algunas personas salieron de ella. Sólo tenemos que esperar que esta persona llegue, y simplemente comenzar nuestra nueva vida.

Todos tenemos a nuestra personita especial esperándonos! Y esa persona tiene que conocer la mejor versión de nosotros, no debe haber lucha, debe haber complicidad, deseo, amor, un cúmulo de sentimientos positivos, dejando a un lado cualquier sentimiento negativo.

“ Es de héroes sonreír con el corazón destruido, fracasar mil veces y aun así seguir luchando. ”

Anuncios

Yo tenía un sueño, luché por él, y supongo que haciendo las cosas mal, o porque no lo merecía lo perdí. Pero no es el sueño lo que me duele haber perdido, o no haber alcanzado. He perdido a gente que quería mucho. Me había rodeado de gente increíble y no supe valorar su pérdida o no me di cuenta a tiempo.

Ahora por más que en mi interior deseo volver atrás, no sé si puedo hacerlo. Echo de menos tiempos pasados, echo de menos a mis amigos. No sé porqué hago daño a la gente que quiero, o que me lleva a alejarme de ella. Siempre escribo para desahogarme, días en los que me encuentro melancólico o pensativo, en los que cualquier persona necesitaría un empujón o un fuerte abrazo.

He cometido errores, muchos errores a lo largo de mi vida, y por desgracia me ha llevado a perder a gente que quería. Ahora supongo que volví a cometer otro y toca pagarlo. He empezado demasiadas veces de cero. Sé cuál es el camino a seguir. Pero duele, y no hay músculo ni coraza que te proteja de un dolor así.

Uno de los mayores dolores que se pueden sentir es ese, perder a la gente que quieres. He intentado recuperar lo perdido, he llorado en soledad, y he intentado dominar mi Destino, pero una vez más me vuelvo a sentir sólo. No sé por cuánto tiempo, no sé si volveré a sentirme como hace algunos meses. Lo he perdido todo. Todo aquello que me importaba, ya que amor no tenía y amistad era lo único que poseía.

Me gustaría volver atrás.  Daría todo lo que tengo por volver, por continuar con mi anterior rutina, y no sentirme vacío de sentimientos ni de apoyos. La gente que me importa ya no está. Y el único culpable soy yo.

Hay que admitir la culpa, los errores, los destellos que te da la vida y que ignoramos. Son pequeñas pistas que se nos presentan y nos indican qué camino debemos seguir y cuál no. Por ello, por no prestar la debida atención pasan las cosas que pasan.

Supongo que esta entrada es una explosión de todo aquello que llevo dentro, y que en las últimas semanas no hace más que fluir. He fallado a gente nueva que he conocido, y a gente que ya conocía. He intentado ser bueno con todos, he intentado agradar a todos, y hacer las cosas bien, pero a pesar de creer estar haciéndolas bien, la vida te demuestra que erraba en mis motivos y mis intenciones. Y ahora toca pagar.

El resultado de nuestras acciones pueden cambiar todos nuestros esquemas. Pueden desmontar todo nuestro mundo y convertirlo en uno no deseado.

Ya estoy cansado de ser el Ave Fénix, de ser ceniza y renacimiento año tras año. Estoy cansado de perder lo que más quiero, hay gente muy mala por el mundo que no hace más que ganar, y en cambio yo siempre acabo perdiendo. Supongo, que en otra vida fui alguien muy muy malo, y en esta me toca pagarlo.

Escribo esto, porque echo de menos a mis amigos, a cada uno de ellos, con sus virtudes y sus defectos. Hay gente que se ha inventado cosas sobre mi, y han convertido mentiras en motivos, y supongo que el tiempo pondrá a cada uno en su sitio, pero mientras tanto, echo de menos a mis amigos.

Echo de menos los momentos, echo de menos cenar con ellos, entrenar y sudar juntos, echo de menos reír con ellos, compartir momentos, echo de menos construir recuerdos, echo de menos el verano pasado, el mejor verano en muchos años. Echo de menos la sensación de sentirme querido, la sensación de que mi estado le preocupaba a gente. Echo de menos poder ayudarlos, animarlos y lo que en mis manos fuese un poder.

Echar de menos a alguien es una tortura que se sufre por dentro, pues por mucho que intentamos sacarla no alcanzamos ni siquiera a rozarla.

Echar de menos a la gente que necesitamos es una enfermedad sin cura. Pues la cura no depende de nosotros y la espera se puede convertir en agonía.

Somos animales y nos relacionamos con el medio, de nuestra manera de hacerlo puede depender nuestra vida. Necesitamos amor, necesitamos amistad, de igual modo una o la otra. Y de ese equilibrio entre amistad, amor, alegría producida por ambas, vamos construyendo nuestro futuro.

Ahora que me siento sólo, es el momento de echar de menos. Y aunque a veces tenga un aspecto duro, o enfadado, no es más que la batalla de mi mente entre quien soy, y quien quiero ser.

Os echo de menos a todos. A cada uno de vosotros. Echo de menos el trato que tenía antes.

Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio.

Cuando uno menos se lo espera, viene alguien y te quita la libertad de pensar, por estar pensado en esa persona todos los días. Y cuando uno extraña a esa persona, se convierte en prisionero en su propia mente, del cual tiene que salir por su propia cuenta.

“Cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece más aún por lo que de nosotros mismos nos descubre, que por lo que de él mismo nos da.”

Dedicado a mis AMIGOS: Óscar Sánchez, David Liceras, Aitor Pisón, Aran, Rubén Camba, Rubén Valdeolivas, Guille Camacho, Guille, Chiara, Helen, Pablo, Zarko, David y Andrés, Chule, Aarón, Javi, Miguel, Carlos, Kike, Will, y alguno más seguro me dejo. Siento todos los errores que he cometido, de los que soy consciente, y de los que no soy consciente aún. Espero no volver a cometerlos nunca más. Os echo de menos a todos.

 

Hay días malos, que se encadenan unos con otros, días en los cuales no sabes como seguir hacia delante, son días oscuros que nos ponen a prueba. Días que marcan la diferencia entre personas que probablemente se hundirán, y personas que resurgirán con el doble de fuerza. Muchas veces la fuerza para que nos ocurra esto último, está dentro de nosotros.

Para superar la oscuridad, y hacer que la luz domine nuestras vidas, es necesario hacer frente a mil adversidades. Pero sobre todo, tener la fuerte convicción de que nada ni nadie podrá penetrar en nuestro verdadero ser y destruirlo.

En este país hay gente que desgraciadamente no se centra en dominar su vida, y que disfruta metiéndose en la de los demás intentando destruirla. Por más y más palos que me he llevado en esta vida, y que actualmente me estoy llevando de gente que creía mi familia, no hago más que levantarme y luchar.

Es curioso que hace unos meses había gente que consideraba como mi hermana, familia, y por la que lo he dado todo, para luego darte cuenta que a las espaldas te critican, y más tarde te olvidan. Hay gente, mucha gente, que le faltan huevos a decir las cosas a la cara, debe darles miedo, y yo aplaudo a los que vencen este miedo y se te acercan para decírtelo. Y si tengo que pedir perdón, lo pido sin más. No soy perfecto y nunca lo seré.

He cometido errores, como todo el mundo. Pero en estos momentos no sé porqué es tan mala la gente, no entiendo como hay gente que se deja llevar por comentarios sin corroborar los hechos o los mismos datos.

Será por mi trabajo que no es mi naturaleza creer a nadie sin antes comprobar por mi mismo las cosas. Pero supongo que no todo el mundo es como yo.

Por más que intento hacer las cosas bien, por más que intento diseñar un sueño el sueño o alguien de alrededor se vuelve contra mí. Y yo no entiendo como hay gente que se alegra de los males ajenos. Supongo que en España, la Comunidad, es una utopía, donde uno siempre intenta joder al de al lado simplemente por el único motivo de ser competencia. No sé, pero me da muchísima envidia ver como en países como EEUU hay tan buenos sentimientos entre dueños de mismos negocios, entre atletas rivales, gente que simplemente se dedica a disfrutar de un modo de vida sin joder al de al lado, alegrándose por las victorias del semejante.

Es una utopía, tan difícil es esto como que alguien te quiera con todo su corazón. Probablemente primero desconfiará, y mucho más a delante conseguirá creer que los sentimientos son totalmente puros.

Confundimos tantos los sentimientos. Sería todo más fácil si nos dedicáramos a nuestras vidas, a querer a la persona que nos quiere incondicionalmente, sin pensar en nada más que vivir plenamente olvidándonos de vidas ajenas.

Tan difícil es que te amen, que creo que por primera vez comienzo a perder la esperanza de encontrar a alguien que despierte ese sentimiento dentro de mi, que me haga olvidar todo lo malo que me rodea o que me pasa. Conozco gente que es infiel en su propia casa con terceras personas y que luego en sus redes sociales gritan a los cuatro vientos lo mucho que quiere a su pareja, la misma gente que me critica es “feliz” con su pareja. Y en cambio yo, que no hago más que luchar, que nunca he sido infiel, y que deseo con todo mi corazón sentirme amado y demostrar el mismo sentimiento a esa persona, me encuentro sólo, y muchos de los que creía mis amigos me dieron de lado por luchar por un sueño.

Es curioso, que cuanto peor te va todo, más fuerzas sacas para luchar y hacer frente.

“ Así como lloras, también sonríe. Así como te caes, también levántate. Así como amas, también olvida. ”

Cuando hay amor, de verdad, lo que te digan los demás es lo de menos. Es una máxima en vida.

De la vida he aprendido que alguien tiene que hacernos de llorar para darnos cuenta de que nos merecemos a alguien que nos haga sonreír. Y es en este momento cuando lo demás dejará de tener sentido. Nuestra vida comienza a tener sentido.

Y que conste que llorar, muchas veces no es algo malo, a veces las lágrimas sirven para limpiar el alma, para que nuestro corazón encuentre un modo de desahogarse de malos sentimientos para dar cabida a buenos y nuevos sentimientos.

A veces todo en la vida, encontraría su sentido si nos dedicáramos a amar. Todo en la vida mejoraría, rodaría fluido, y la gente mostraría su sonrisa en cada sitio que visitase.

Se necesitan muchos más corazones enamorados, es necesario que superen en número a todos aquellos corazones enojados. El día que esto pase, el mundo por fin comenzará a mejorar. Mientras tanto, permaneceremos estancados en este deja vu hasta que el mundo comience a girar.

Nuestro futuro depende de nosotros, depende de nuestra capacidad de olvidar, y sobre todo de nuestra capacidad de Amar desinteresadamente.

“Necesitamos que nuestros logros sean más grandes que nuestros fracasos, y sobre todo, que nuestros SUEÑOS sean más grandes que nuestros miedos.”

Somos los diseñadores de nuestros sueños, somos los únicos capaces de cambiar nuestras vidas, y nuestra vida comienza de una sola ilusión, de un sueño efímero una noche de tormenta, cualquier indicio de que ese sueño es puro y posible es lo que necesitamos para construir un mañana, somos los diseñadores de nuestros sueños, los arquitectos del mundo que vivimos, de un mundo mejor dominado por la alegría y los buenos sentimientos. Somos diseñadores de sueños desde que nacemos, y con un papel tan importante sobre la tierra, debemos centrarnos en diseñar sueños puros, sinceros, que no dañen a nuestro semejante, y luchar por ellos con honor.

Un diseñador de sueños debe ser honorable, sincero, inteligente, capaz, un líder, alguien capaz de entender objetivamente el trasfondo del sueño, pero con la subjetividad que en sí encierra un sueño creado desde el corazón con todo nuestro amor.

Yo he diseñado mis sueños, de momento he perdido casi todos, pero cada noche, sigo en mi tarea, centrado en mi almohada, el mayor instrumento a mi alcance para seguir diseñando sueños. Cuando cierro los ojos, comienza mi arquitectura.

Diseña tus sueños. Pero hazlo con el corazón.

“No prometo hacer ni lo mejor, ni lo que se debe, ni lo que quieren,pero juro hacer lo que amo.
Pero no os preocupéis, no amo la mentira, no amo la hipocresía, no amo la corrupción, no amo la guerra. Amo la vida, amo sentir como sucede y amo mi esfuerzo por hacer lo mejor, amo entender mi desesperación, amo llorar con dolor y reír con tristeza, amo esa combinación de sonrisa en los ojos y lágrimas en el alma.
Amo la pureza de la gente, la pureza con la que se equivoca, esa pureza con la que logra ser humano.
Es todo lo que necesita hacer una persona, lo que ama y nada más.”