Archivos para marzo, 2018

Cuando quieres a alguien, pero cuando quieres a alguien de verdad, con el corazón, te devanas la mente en pensar que necesita la otra persona para ser feliz y dárselo.

Querer de verdad es complicado hoy en día, porque no nos molestamos en conocer a quien tenemos delante y saber sus inquietudes, sus problemas, sus debilidades, todo aquello que la hace frágil y que hay que proteger y cuidar.

Amar hoy en día, amar de verdad, está sólo al alcance de unos pocos. Porque no todo el mundo sabe querer, ni se molesta en conocer a quien quiere amar.

Yo en este preciso momento, quiero cuidar a una persona especial. Es una mujer increíble. En todos los aspectos. Es buena persona, es alegre, inteligente, con unos cojones como los de un toro, responsable, alocada, imprevisible, y es muy muy bonita, como he dicho muchas veces, con unos ojos y una sonrisa que a veces me producen hasta cierto corte. Es cariñosa, mimosa, (tendríais que verla jugando con mis perros o con cualquier bicho viviente). Dan ganas de comérsela a besos y abrazos.

Y si un hombre como yo conoce a una mujer así, un hombre que se digne a intentar conocerla y quererla, lo primero de todo es cuidarla. Cuidarla por encima de todo, verla feliz, y alimentar su sonrisa cada día y cada noche.

Que el día se vuelva luz para ella y la noche una noche de ensueño.

Ella es una mujer que desprende una energía impresionante, le pone pasión a cada entreno o trabajo que realiza, y su cara es un espejo de su alma. Es muy fácil leer en sus ojos, y conocer su estado de ánimo.

Eso para un hombre bueno es perfecto. Porque siempre sabrá cuando se encuentre mal y si le pone interés podrá hacerla feliz, o por lo menos compartir su sufrimiento y hacerlo más fácil.

Esta semana tenía que ser una semana de sanación, una semana en la que descubriese lo que significa sentirse especial, única. Que ella sepa que puede ser el centro del mundo de alguien y que su felicidad sea siempre lo primero.

Las personas como ella funcionan mejor felices, con alegría, con ese estado de ánimo que hace que sus días sean mucho mejores.

Fátima es la mujer más alegre que he conocido en muchos años. Es una payasa, una payasa que me encanta y me contagia su alegría y su sonrisa. Es muy muy idiota a veces, tanto que me hace sentirme a mi idiota y especial por llamármelo, algo acojonante. Me vacila y me pica constantemente, y yo cuando tengo oportunidad hago lo mismo. Lo que ella llama insoportable para mi es como una droga, una droga que me tiene enganchado.

Cuando estamos juntos, no recuerdo un sólo día que no nos hayamos descojonado y reído de manera casi constante. Si, ha habido momentos tristes, claro, la vida tiene muchos, pero yo me propuse cambiar esto, y poco a poco lo voy consiguiendo, y no pienso parar hasta que sea completamente feliz.

Se merece su final feliz. Lo que siempre soñó de pequeña como  muchas mujeres pienso demostrarle que existe. Yo jamás me rindo. Y más cuando tengo la completa seguridad de que es la mujer de mi vida. Cómo si no entonces no voy a luchar porque sea feliz de la manera que sea. Cómo no iba a darla una semana especial que la hiciese sentir especial.

A Fátima hay que cuidarla, cuidarla en todos los sentidos, como amiga, como pareja, y como mujer y no dejar jamás que nada ni nadie la haga daño. Es de ese tipo de mujer que merece ser feliz y especial. Sonreír cada día, e iluminar con sus ojazos la mirada de cualquiera que es capaz de verla.

Yo no veo el futuro, pero sé de lo que soy capaz, y tengo una edad ya para ser consciente de tal responsabilidad y estar seguro de que puede conseguirse.

Yo soy uno de esos hombres de antes que cuidan a la mujer que aman. Nunca dejará que nada la pase. Mientras esté en su mano.

La semana se acaba y percibo tranquilidad y paz en su pecho. También la noto más alegre, y a la vez en sintonía con sus tremendos ojazos, llena de ilusión.

Nunca voy a dejar de luchar por aquello que amo. Eso lo podéis tener seguro. Y ella lo vale. Lo vale con creces.  Aunque ella no lo vea aún, la convenceré. Me cueste lo que me cueste.

Dios como me encanta verla sonreír sin parar y cuando pone esa mirada de mala ostia mordiéndose el labio, me la comería. Es un puto encanto de mujer bonita e idiota!

Si lees esto, porque no te lo voy a mandar, (quiero que lo descubras), una vez más simplemente deseo que apagues tu mente mientras lees y estes en paz sonriendo.

Tu sonrisa me encanta. Ya lo sabes enfermera bonita.

Pienso llenar de ilusión tu mente.

 

 

 

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Hoy es tu primera sorpresa, te he preparado cuatro como te dije, hoy es una sencilla y a la vez especial porque estoy seguro que nunca te ha pasado. Este es un texto breve, simplemente para explicarte por qué tú.

Sencillo, porque eres tú la que me vuelves loco, me pones de mala ostia, unas veces te mataría, otras te besaría durante horas, y otras fantaseo sexualmente contigo. Eres como un volcán de efectos sobre mi mente y mi cuerpo.

Y como si algo sé de ti es que los hombres no te han tratado como una puñetera diosa, pues quiero poner mi miguita de pan, y hacer cosas por ti que jamás esperarías que te pasasen. Para ablandar ese jodido corazón enorme y terco que tienes.

Esta es la semana en la que o me mandas a la mierda para siempre o termino de meterme dentro de tu cabeza para no salir.

Yo tengo 38 años, soy de otra época, ( si gilipollas soy un viejo ), pero yo aprendí a hacer las cosas así por la mujer que amas. A darle todo lo especial que la mente es capaz de producir sin importar el cómo, el cuándo, el porqué y el quién.

La única respuesta y denominador común a todo eres TÚ. Porque la vida nos ha puesto delante, en el mismo camino, y estoy completamente seguro que ese camino lo recorreremos juntos de la mano, corriendo, saltando, o dándonos de hostias de esas que te gustan para joderme.

La vida me ha enseñado, que si no luchas por quien amas cada día, acabas perdiendo lo más bonito que te puede pasar. Y estar enamorado, enamorar cada día un poquito más a la persona con la que deseas envejecer, debe ser una obligación para todo hombre que te quiera como yo.

Sé que estarás ahora en el trabajo. Esta es la nota que debería ir dentro de la sorpresa, pero claro no cabían todas estas letras. Así que cuando sepa que la has recibido te mandaré esta nota. Son mis motivos. Todos ellos. Y todos son TÚ. Si tú Fátima Nieto Herrero, con todas tus imperfecciones y todos tus problemas. Te quiero a mi lado con todo lo bueno y todo lo malo. Porque creo, cada día que pasa y nos pasamos hablando por whatsapp, que eres mi compañera de viajes, mi alma gemela.

Creo que empiezas a darte cuenta de lo que nos complementamos, lo que nos divertimos juntos, y de lo mucho que deseo hacerte feliz. Y dentro de todo ese saco de dudas, miedos y demás gilipolleces que tienes dentro enfermera bonita e idiota, estoy yo, y pienso enamorarte cada día el poquito que me dejes.

Con esta mini nota me despido. Espero que te haya sorprendido. Tengo bastantes ganas de verte. Y me gustaría ver tu cara al verlo. Pero bueno. Quería que fuese así y te pillase desprevenida. Porque tu vales todo esto y más.

Eres especial. Sientete especial, porque lo eres. Y porque por mis santos cojones bonitos voy a demostrártelo.

“Encontrar a alguien a quien amas y que te corresponda es una experiencia maravillosa. Pero encontrar una verdadera alma gemela es aún mejor si cabe. Un alma gemela es alguien que te entiende como nadie, que te ama como nadie, que estará a tu lado siempre, pase lo que pase. Dicen que nada dura para siempre, pero tengo una fe inquebrantable en que a veces el amor sigue vivo incluso cuando dejamos de existir.”

Son las 2 de la mañana aproximadamente, y me iba a ir a dormir. Pero hay un problema, tenía ganas de verla, y no la he visto, y supongo que escribir aquí me acerca a ella aunque no sea ni remotamente parecido que oler su perfume.

Hay momentos en los que dejo de tener ganas de luchar, y otros en los que lucharía por el resto de mis días. Porque ella es así, es como un jodido muro terco y por mucho que la demuestre y la diga no me hará caso.

Por mucho que la diga que conmigo es ella misma sin cambios, la versión natural no adulterada de enfermera bonita, sin limitaciones de personalidad ni malos entendidos. Y yo soy con ella tal cual, sin frenos, límites ni filtros. Las cosas entre nosotros salen solas. Fluyen.

Hoy me apetecía llevarla al parque canino con mis perros, dar un paseo, hablar, reírnos, desearnos y no poder tocarnos, meternos el uno con el otro, y seguir riéndonos a ese juego tan bonito que llaman amor. Pero una vez más, a pesar de que era lo que más la apetecía, algo la frenó.

Y aquí estoy sólo en la habitación delante de mi pantalla pensando en ella. Sin sentirla siquiera cerca. Es curioso esto del amor. Tener delante a una persona con la que cada jodida célula de tu cuerpo sabes que compatibilizaría y sería perfectamente feliz y no poder tenerla aquí y ahora. La deseo. He tenido mil fantasías sexuales con ella, y otras mil sentimentales por no contar las simplemente eróticas. La deseo con cada jodido músculo de mi cuerpo. Pero ella es una puñetera terca, que no ve las cosas cuando las tiene delante, no es capaz de darse cuenta de las putas señales.

Pero no puedo hacer nada. Tengo que sentarme aquí a escribir en vez de estar con ella riéndome. O metiéndome con ella, o quizá sufriendo de sus continuas cobras.

No sé. Todo el que nos conoce dice que somos la pareja perfecta. Todos lo ven menos ella. No sé si es miedo, o si es que es idiota o una mezcla de ambas.

Pero a pesar de que a veces me invade el sentimiento de mandarla a la mierda, es que de verdad tengo el sentimiento dentro de mi que es la mujer de mi vida y que si dejo de luchar y la pierdo me arrepentiré el resto de mis días. Nunca me había pasado esto. Otras veces he perdido amores, o se han acabado, pero como ahora, nunca me había pasado, con tan completa certeza de que es ella mi alma gemela, esa de la que tanto he escrito, y que por fin ha aparecido delante de mi.

Si ella supiera lo que la hecho de menos, el ir al parque, a la montaña, a comer una  puñetera hamburguesa, o simplemente a pasar un rato observándola jugar a los bolos riendo y olvidándose de todo. La quiero. No pensaba que me volvería a enamorar, y al final caí de la persona que menos me esperaría. Y esto amigos, es lo curioso del amor, no es controlable. Sucede sin más.

Como deseo darla un abrazo ahora mismo. Como deseo besarla.

Ahora mismo me siento impotente. Me siento impotente porque no puedo controlar la situación, a pesar de que nos hemos pasado todo el puto día hablando la siento tan cerca y a la vez tan lejos que duele dentro de mi.

El amor puede curarlo todo, y puede hacer que todo suceda. Para bien y para mal.

Jodida idiota, tienes a tu alma gemela delante de las putas narices y no lo aprovechas. Como me dices muchas veces “te reventaría”…. y a la vez te besaría. Te besaría una y otra vez, tocando tu pelo y acariciando tu cara. Te besaría de película. Y no te volvería a soltar.

Quiero hacerte feliz. Feliz como siempre soñaste.

Hoy son pocas palabras. No me siento inspirado porque has elegido a otro en vez de a mi, a pesar de que te apetecía más mi compañía. Y eso debería haber sido determinante para saber que cuando prefieres el plan con otra persona algo va mal con la que tienes.

Te odio, te odio y a la vez te quiero. Con toda mi alma.

Estaba esperando un mensaje tuyo que nunca llego, porque me imagino, que en su presencia no puedes sacar el móvil. De hecho pienso que viste las historias del instagram en un momento que fue al servicio y lo hiciste a escondidas. Y eso, mi amor, eso no es una relación cuando tienes que ocultarte para hacer cosas. Quizá me equivoque, pero creo que es lo que haces.

En fin, Fátima. Creo que llegará un momento que tengas que elegir. Y espero que no sea tarde, ni para ti ni para mi. Porque mientras estas mirando las estrellas quizá te pierdas la Luna.

Te deseo una buena noche estés donde estés.

Que descanses.

Hoy soñé contigo de nuevo Creadora de Sueños. Pero hoy fue un sueño distinto, fue un sueño erótico (no sexual), la verdad que hasta en el sueño me sorprendí.

Pero este escrito no va de ese sueño. No en sí. El contenido del mismo sólo te lo diré si deseas conocerlo, ahora no viene al caso. Esta escrito no va de tu sonrisa o de tus ojos tampoco, por lo menos no de ellos en singular. Este escrito es sobre lo bonita que eres.

La belleza como sabes es subjetiva. No todo el mundo ve lo mismo que yo, al igual que tu ves las cosas de una manera distinta. Yo puedo o no ser guapo para depende de que persona, (sé por tu naturaleza tocapollas que jamás me dirías que soy guapo aunque lo fuera), pero bueno, el caso es que tú si eres bonita.

Es cierto que el último mes tienes ojeras, y no te percibo feliz, pero eso no quita, que seas bonita. Te dije que la mezcla de tus ojos con tu sonrisa, ese brillo que se te pone y esos mofletes carnosos que te salen tímidamente hacen que el conjunto sea extremadamente bonito.

Lo bonito de la vida, del amor en sí, del de verdad, no aberraciones tóxicas de éste, es que encuentres una persona para la que mirarte sea admirarte. Te lo dije ayer, tienes que mirar a quien amas como una obra de arte.

Si no sientes eso, olvídate. Tienes que mirar con ilusión. Tienes que soñar, dejar libre tu imaginación y concentrarte en todos los detalles de su cara. La tuya sin duda es la de una niña frágil y cariñosa, soñadora y con miedos, que intenta parecer dura, pero que si sabes admirarla sabrás como yo, que no es así. Eso te hace atractiva hasta un punto que dan ganas de comerte ( a veces de morderte ), te dije que me provocas unas ganas locas de acariciarte la mejilla mientras juego con tu pelo. No necesito si quiera besarte. Te abrazaría, jugaría con tu pelo con una mano y quizá con la otra te acariciaría hasta que te quedaras dormida o simplemente te besara.

Yo no sé qué concepto tienes tú de querer a alguien, pero el mío es hacer sentir a la otra persona que es única en el mundo. Por como la miro, por como la pienso, y por como la sueño.

Te he dicho, y te repito para que se te vaya metiendo en tu puñetera cabezota terca y bonita que no te pienso dejar escapar. Que pienso envejecer a tu lado. Y que todo ese tiempo pienso demostrarte que eres bonita y autoconvencerte de ello. Lo especial que tienes no reside si quiera en esa belleza. Reside en lo buena que eres. Buena e idiota no lo olvidemos.

Me gusta hasta tu dedarro ese que siempre me sacas. Tu pelo, cuando cae sobre tus hombros, tu mirada tímida cuando te dicen algo que no esperas y no puedes controlar sentir miedo por dentro, tu perfume que me vuelve loco y lo sabes. Todo tú es como una magia que desprendes y que a mi me ha hechizado. Yo creo que dices que exagero, porque nunca en tu vida ningún hombre te ha dicho todo esto o te ha hecho sentir tan especial.

Yo creo que te han tratado mal todos los hombres de tu vida, y explico, no mal todos evidentemente, todos tendrían cosas buenas, pero para ti no fueron suficientes, porque como digo enfermera bonita, tú eres especial. Y eso especial que reside en ti hay que descubrirlo y una vez descubierto cuidarlo, alimentarlo de felicidad, de momentos alegres, de esos que te hacen ir a la cama todas las noches con una sonrisa y levantarte con otra aún más grande.

Para enamorarte hasta la médula, y digo amor verdadero, necesitas un hombre de verdad, no sucedáneos que no están ni a la altura, ni conocen en sí lo que es el amor de verdad. No todos los humanos están preparados para enamorar a una enfermera tan bonita como tú.

Hay que enamorar tu mente. Tranquilizarla, hacer que los problemas y malos pensamientos desaparezcan, hay que mantenerte alegre diariamente, hay que cuidar hasta el mínimo detalle para que cada día sea especial. Hay que sorprenderte, dejarte en blanco. Si eres cabezón como yo, y luchador, puede que lo consigas, y en ese momento, brillarás.

Eres bonita por muchos motivos, y no todos son físicos. Eres bonita porque a grandes rasgos eres de esas chicas que cuando las ves no dejas de mirarlas, o como en mi caso, busco esquinas y lugares donde mirarte para que tu no me veas. Te miro remando detrás de una columna, te miro mientras estoy muriendo en mitad de un entreno, o como ayer mientras Nahún hacía un live, sabía que tú me estabas viendo y eso hacía que yo me esforzara más.

Como te dije me das fuerzas. No sé si algún hombre te ha dicho esto alguna vez. Pero casi todas las veces que he subido marcas, estabas tu delante mirando, y ha sido cuando te he visto mirarme cuando has hecho de mi un hombre más fuerte. Te lo creas o no, es así.

Y toda esa mejora que produces en mi, es lo que me mantiene en la lucha. Pienso recuperarte. Me lleve el tiempo que me lleve. Pienso enamorarte. Pienso hacer que todas las noches recibas algo que te haga sonreír. Pienso demostrarte que hasta en tus peores días eres bonita.

El día que fuimos por primera vez al parque canino estabas mala, ojerosa, con la voz tomada y algo de tos, y yo te miraba como si no hubiera mañana. Dulce, y muy muy bonita, si, idiota, eres bonita porque sabes:

“Aunque le arranques los pétalos, no quitarás su belleza a la flor.”

Tú nunca has tenido una historia de amor soñada. No me lo has dicho pero lo sé. Y no creo que me equivoque. Y por eso pienso hacer que la tengas. Estoy hiper convencido que eres la mujer de mi vida que me ha costado 38 años encontrar. La gente que apenas nos conoce ya nos ha dicho cosas así como tu sabes. Tengo esa intuición y por eso quizá he sufrido, porque no pienso dejar que te me escapes.

Pero nadie dijo que luchar por alguien fuera un camino fácil. De hecho pienso que si fuera fácil luego no se saborearía igual. Lo que cuesta demostrar o conseguir luego se aprecia más. Y tú enfermera bonita te lo mereces.

Ahora estarás comiendo con tu familia, y recuerdo que en navidad me dijiste que no te apetecía nada. Recuerdo también que estuve apunto de invitarte a cenar con la mía. Porque sabía que te lo habrías pasado genial, nos habríamos bebido el vino, el champán, habríamos dicho gilipolleces, te habrías metido conmigo, pegado, picado, pero habría conseguido lo que consigo de momento con palabras escritas, que tu día mejorase por unos leves momentos. Sé que te habría hecho sonreír enfermera bonita. Y me arrepiento de no habértelo propuesto por mi puta timidez cuando me gusta alguien.

Ahora en cambio no tengo miedo, pienso decirte todo lo que pienso. Y sé que hay cosas que te apetecen para conmigo. Montaña, perros, bolera, entrenar, porque si algo sé es que te hago sonreír y tu a mi. Eso no lo puedes negar, todos nuestros momentos han sido bonitos y cuanto menos alegres a pesar de que me pegues o te azote. Siempre con una sonrisa, un dedarro al viento, y miradas cómplices.

Eres bonita Fátima Nieto, por muchos motivos subjetivos y otros tantos objetivos. Tus ojazos, tu sonrisa, tu melena al viento, tu perfume, tu altura, la alegría y cariño que despides que dan ganas de abrazarte y no dejar de acariciarte. Es un mundo complejo, en el que los amores verdaderos son extremadamente difíciles de encontrar. Pero como te digo, si te fijas bien llegado el momento, como yo hice contigo, puedes descubrir algo increíble dentro de unos ojos como los tuyos.

Yo pienso alimentar tu mente. Cuidarla. Mimar cada una de tus sonrisa. Pienso hacer que pienses en mi tanto como yo lo hago en ti. Y de momento, el tiempo que pasas leyéndome lo consigo. Es un primer paso. Pienso hacer que cada mañana al levantarte busques en esta página tu primera sonrisa del día. Pienso acostumbrarte a ello enfermera bonita, para que te des cuenta de que a ti te ha tocado. Que alguien ha descubierto tu verdadero juego y sabe qué ofrecerte para que seas totalmente feliz.

El amor de verdad es eso Fátima. Superación. Diaria y continua. Y para una enfermera bonita como tú que mientras lee esto estará sonriendo probablemente delante de su familia, es de mi obligación demostrárselo.

Este es tu regalo de hoy. Para que sonrías y por unos breves momentos tu mente me pertenezca.

Yo he soñado contigo casi a diario, y lo que puedes hacer en estos casos, y lo que has soñado que podrías hacer, debes comenzarlo. La osadía lleva en sí, genio, poder y magia. Tu magia. Y por eso pienso dejar huella en ti.

“Para las mujeres el mejor afrodisíaco son las palabras, el punto g está en los oídos, el que busque más abajo está perdiendo el tiempo”.

Eres magia, poder sobre mi mente. Eres una enfermera bonita. Porque te lo digo yo y punto.

Sonríe enfermera bonita, esa es tu magia.

“La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora.”

Para mi Creadora de Sueños con todo mi cariño.

 

Y como no quiero que empates con nadie, nunca a nadie le he escrito algo tres veces en el mismo día. He llegado hace una hora, he bajado a los perros, me he duchado y cenado. Ahora he encendido el portátil y voy a intentar que fluyan las palabras en el orden adecuado para hacerte sonreír, o quizás llorar de alegría. No sé. Quien sabe.

“ Es de héroes sonreír con el corazón destruido, fracasar mil veces y aun así seguir luchando. ”

Soy un luchador, nunca me he rendido ante nada, quizás me he llevado ostiones que me han noqueado, si, seguro, pero me he levantado y he seguido luchando. Por muchos motivos.  Pero el mejor, el más puro sin duda es el amor. Tú idiota, que llevo soñando contigo días seguidos, que juntos hacen semanas, has sido capaz de meterte dentro de mi terca cabeza.

Sé que gran culpa de ello la tienen tus ojazos, esos que no me canso de mirar y de nombrártelos. Luego está tu sonrisa, me encanta tu sonrisa. No me canso tampoco de decírtelo. Cuando leas esto será de día, estarás durmiendo mientras se gesta. Y yo supongo que cuando lo leas estaré soñando contigo. Tú eres mi Creadora de Sueños.

Y es en ellos donde protagonizas los momentos más increíbles. Lo sé lo sé, tu me dijiste que a veces te da miedo pensar que me puedo equivocar con lo buena que eres, y yo pienso que no te merece la pena comprobarlo? Porque yo pienso que tienes más que ganar que perder.

“Si no puedes ser el lápiz perfecto para escribir la felicidad de alguien, sé el borrador que elimine su tristeza”. 

Estoy seguro que nunca nadie te ha dicho que quiere enamorarte y envejecer a tu lado. Y ese es el fallo, en un mundo donde los sentimientos verdaderos no fluyen ya no nos creemos ninguno cuando nos llama a la puerta.

Pero tú lo sabes. Por más que intentamos separarnos, alejarnos el uno del otro, nos volvemos a juntar, ya sea por whatsapp o en persona, hay algo que nos mantiene unidos. Lo sabes. Algo dentro de ti te dice que hacemos buena pareja. Estoy convencido. Yo jamás he estado más convencido de eso con nadie. Nadie ha conseguido cosas que has conseguido tú sin siquiera haber estado contigo aún.

Eres increíble Fátima Nieto. Y te prometo que voy a conseguir que te lo creas y lo sientas. Estoy convencido de que puedo hacerte más feliz de lo que jamás has sido en tu vida. Y ya sabes lo terco que soy. No puedo permitir que una persona como tú no conozca la felicidad plena.

En el amor y en la guerra todo vale dicen. Con educación, con valentía, con honor. Pues el fin, que es hacerte feliz, justifica el porqué. Pienso sorprenderte, sorprenderte cada semana, cada vez que tenga oportunidad. Para que cuando tengas un mal momento en seguida se pase y llegue tu sonrisa, tu brillo en los ojos. No pienso dejar que ni un sólo día te vayas a la cama sin sonreír.

No te voy a mentir, he estado a punto de apartarme del todo, irme. Intentar apartarme de ti ha sido no difícil. IMPOSIBLE. Algo dentro de mi me decía que no lo hiciera. Tengo una intuición que me dice que debo luchar hasta el final.

“Y de pronto, llegará alguien que baile contigo aunque no le guste bailar, y lo hará porque es contigo y nada más”.

Ya sé todo lo que hemos hablado. Pero sabes Fátima? y si eres realmente tú la mujer de mi vida? Tú dejarías de luchar si alguien te dice que yo soy el hombre de tu vida? No creo. Porque eres terca y luchadora. Pues eso mismo me pasa a mi.

Quizá sufra andando el camino, quizá haya días malos donde te piense y no te tenga. Pero estoy convencido que el día llegará. Un día me escribirás y me dirás que si vamos al parque canino juntos o a la montaña, o simplemente porque estás mal y necesitas un abrazo o una caricia. Ese día llegará.

“Creamos estos momentos para nosotros mismos, te prometo que todo será fácil, recuérdalo con cada parte de ti, nuestros ojos nunca se cierran, nuestros corazones nunca se rompen, y el tiempo se congela para siempre. Así que puedes mantenerme dentro del bolsillo de tus pantalones, sosteniéndome cerca hasta que nuestros ojos se encuentren.

NUNCA ESTARÁS SOLA.

Y si me lastimas, bueno, esta bien cariño, sólo las palabras sangran, dentro de estas páginas. Simplemente abrázame y nunca te dejaré ir. Puedes encajarme junto al latido de tu corazón, donde yo debería estar. Mantenlo dentro en lo profundo de tu alma. Cuando esté lejos, recordaré como en sueños me besaste. “

Yo creo que te mereces conocer el amor de verdad. El que sólo te hace sonreír. Te lo mereces, si tú idiota, porque no vas a merecértelo tú, si tienes un corazón que casi no te cabe en el pecho, y se te ve a km la cantidad de mimo y cariño que necesitas. Estaría ciego y gilipollas si no lo viera! Y merece la pena el riesgo! Joder te parece poco construir futuro? envejecer con alguien que sabes que puedes hacerlo y con felicidad plena? pues yo soy así y como tengo ese presentimiento no pienso dejar que tu corazón se me escape.

Además sabes y tienes la confianza, de que puedes pedirme lo que sea, como si no quieres que siga escribiéndote. Por el momento no lo has hecho. Supongo que en cierto modo te gusta lo que lees. Y a mi me encanta que lo leas.

Como ya sabes esta semana pretendo que sonrías, que te quedes en blanco, que no sepas qué decir, que conozcas esa sensación tan bonita de sentirte super especial y única. Que alguien haga por ti cosas que nunca nadie ha hecho. Que te sientas tan tan tan especial, que cuando llegues a casa tu sonrisa siga en tu cara y tu brillo en los ojos no caiga ni con los párpados en la noche.

Quiero que te levantes feliz. Con una fuerza superior. Quiero que brilles. Y si tienes que decirme algo que lo digas. Bueno o malo. Da lo mismo porque lo dirás con el corazón, y las palabras que salen de dentro del pecho, nunca son malas.

Sé que no has pasado buenas semanas, y por eso te prometo que esta semana será como tu navidad. Y ya sabes, aún deseo ganarme ese paseo con los perros, esa salida a la montaña con ellos, o esa cena con el pelo suelto y esos ojazos. Quiero ganarme el lote completo, y lo que vaya surgiendo.

Fátima, esperaré lo que tenga que esperar. Y como me dijiste hoy, no te has portado mal conmigo, te ha superado una situación, y es precisamente esa situación la que yo pretendo hacer increíble. Se acabarán las malas noches o los desencuentros. Las dudas. Es época de sueños, de sonrisas, de felicidad. Y tú que eres mi Creadora de Sueños, TE LO MERECES.

Hoy ya sabes algo más como ves. Puedes poner en tu curriculum tu nuevo título. El de Creadora de Sueños, más importante que el de mata ancianos!

Esta noche te espero en mi cama, cuando cierre los ojos, y espero ansioso que tú, Creadora de Sueños, poses sobre mi mente tu poder, me enseñes tus ojazos y me encuentre contigo ahí dentro. Tú y yo solos. Como cada noche. Son nuestras noches, y sólo nos pertenecen a nosotros. Tienes el poder de cambiar el rumbo de mi vida. Y yo a cambio haré de tu vida un sueño.

“Lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, se convierte en insomnio, en nudos en la garganta, en nostalgia, en error, en duda, en tristeza. Lo que no decimos no se muere, lo que no decimos nos mata”.

Qué ganas tengo de verte. De descubrirte que lo que digo es posible. Qué ganas tengo de demostrarte la clase de vida que puedes tener. La clase de felicidad, y la clase de amor. Ese que aún no conoces.

Me encantaría oler tu perfume ahora mismo, verte los ojazos, y simplemente callarme, mirarte, olerte y sentir. Me gustaría sentirte ahora mismo aquí conmigo mientras escribo esto, y me gustaría estar dentro de tu cabeza cuando lo leas para ver que producen estas palabras en tu mente.

Ay Idiota bonita, qué ganas tengo de que me creas y te des cuenta de lo que soy capaz. Soy un cabezón, y tu una terca increíblemente bonita, y por alguna extraña rareza del universo, un día nos encontramos y ya no nos separamos.

Te dedico de corazón cada una de mis palabras. Son tuyas. Te pertenecen. Produzcan el efecto que produzcan en tu mente.

“Quiero dormir contigo, en el sentido más inocente de la palabra. Quiero darte un beso de buenas noches, apagar la luz y acostarme por primera vez a tu lado. Quiero estar allí, oírte respirar el mismo aire que yo. Quiero compartir la misma manta y el calor a medida que vas a la tierra el ensueño. Quiero compartir cada uno de mis lugares favoritos. Quiero abrazarte y sentir tus brazos envueltos a mi alrededor.  Quiero oírte respirar mientras duermes. Quiero ser lo último que ves en la noche y lo primero que ves en la mañana. Quiero empezar y terminar cada día diciéndote lo mucho que te amo. Yo lo quiero para mi y podría continuar durante una eternidad explicándote porqué”.

Posdata: te voy a confesar algo, una cosa que siempre me apeteció pedirte. Nunca jamás nadie me ha llevado al Bernabeu. Siempre me quedé con ganas de pedírtelo. Por qué te lo digo ahora? porque te he recordado con tu camiseta del Real Madrid y me ha apetecido decírtelo.

Mi Creadora de sueños.

Creo que podría contar con los dedos de la mano los días en que he escrito dos veces en el mismo día a una mujer. Bueno a decir verdad creo que podría contarlo con dos dedos de una mano. Y eso sólo quiere decir una cosa, bueno mejor dicho dos, lo primero que no cumples lo que prometes y te pones a leer lo que tenías que leer en otro momento, claro eres terca, cotilla, y romántica, y lo segundo que te gusta lo que lees y te hago sonreír. Bueno también me dices que puedes llorar, pero no creo que sean lágrimas de tristeza, yo creo que son más bien lágrimas de felicidad. Y eso te define un montón.

Después de todo no eres la chica dura, apática, y poco sensible que pregonas que eres. Y lo sabes. Eres puro sentimiento camuflado. Cariñosa, mimosa, inteligente, alocada, frágil. Eres un tarrito de sentimientos enormes y bonitos camuflados en una cara de mala ostia y una señal del dedo que te encanta regalarme. No creo que muchos hombres se den cuenta de este detalle ni sepan realmente cómo tratar y sorprender a una mujer como tú.

Yo creo que tú necesitas a un hombre que te cuide, que te mime, que te provoque innumerables alegrías, que sepa sorprenderte a diario, que para el seas el primer y último pensamiento del día. Y tú lo sabes, no quedan muchos hombres así. Tú necesitas brillar. Que te hagan brillar, que no te marchiten, que alimenten tu mente de sentimientos bonitos, que por las noches sean capaz de hacerte soñar, y que al despertarte un simple “Hola” te provoque la mayor de las sonrisas.

Dios que ojos tienes, estoy pensando en ellos ahora mismo, son tus ojos, dos puntos suspensivos en el poema de tu cara. Me has hecho recordar ese día en el parque canino, tu no te dabas cuenta, pero yo te miraba de lejos como te comportabas, como tratabas con cariño a todos los perros, como te reías. Te sentía feliz, te sentía disfrutar, estabas encima con gripe jodida y pasando frío aguantaste. Recuerdo que te dije de ir a cenar, y preferiste ese paseo. Lo recuerdo porque quise repetirlo. Lo recuerdo porque es la primera vez que alguien me acompaña y mis peludos estaban igual de contentos que yo.

Dios si volviera atrás en el tiempo hubiera probado suerte a besarte. Seguramente me harías una cobra, porque te conozco, pero creo que hasta te reirías y luego acabaríamos besándonos. Luego hemos recordado la montaña, otro de mis momentos que más recuerdo a tu lado. También era la primera vez en toda mi vida que iba a la montaña con una mujer que me gusta. Fuimos con Marina, y por ello me daba corte que se notara lo mucho que me gustabas. Recuerdo perfectamente que disfrutaste como una enana, con los filetes empanados para celíacos y con mi lomo y mi queso campero.

Si hubiésemos ido solos también habría probado a besarte. Sería otra cobra, lo sé. Me habría costado mucho, porque soy muy cortado cuando alguien me gusta, pero creo que lo habría intentado. Ya conozco el aroma de tu piel, pero me falta el sabor de tu boca. Ha habido muchas ocasiones en las que he deseado besarte y no parar de besarte. Besos de película. Tu boca es muy deseada en mi mente. Por eso, entre tus ojos, tu perfume, tu pelo largo y tu boca, muchas veces me da corte mirarte fijamente. Para que no descubras mi juego. Para no desnudarme completamente ante ti y que me lleves ventaja en todo.

A veces pienso que para mi, en mi mente eres Arte. Y por eso voy a explicarte mis razones o motivos para pensarte que haces arte de una sola mirada, de una pose, o de una sonrisa. Te voy a explicar otra vez porque eres tan especial, y porque eres merecedora de todo esto. Y Fátima Nieto Herrero, creo que en algún momento de tu vida soñaste con que un hombre te hiciese vibrar. Pero vibrar de verdad, en la mente. Te diese tu cuento de hadas, de esos que ya empiezan a no existir.

No tienes que pensar ni entender nada, tienes que sentirte especial. Tienes que sonreír. Y no te preguntes por qué tú. Déjate de dudas y miedos, eres tú porque yo te he elegido, eres tú porque la vida nos ha puesto delante, y desde el primer momento encajamos, desde el primer momento hubo química, risas, piques sanos, confianza, ternura, tiempo en común, disfrutando de la compañía, sacándonos de quicio, complementándonos.

Acaso no es bueno que el hombre que te ama te idealice y te de lo máximo que puede darte de él? Prefieres un hombre que te trate como una más? yo creo que no. Te gusta sentirte especial. Ahora mismo te gusta sentirte protagonista de estas palabras, porque nunca nadie te ha escrito así. Eso lo percibo. Y sé que más tarde o más temprano llegará nuestro momento. Y como tu misma dijiste, ya lo dice la gente, hacemos buena pareja. Y normalmente la gente desde fuera ve mejor que nosotros desde dentro. Eres Arte Fátima Nieto.

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El Arte. ¿Qué es el arte?  Para mi el arte es algo que resalta por encima del todo. Es algo no descriptible con palabras. Cuando ves algo que sólo con observarlo un instante te produce un sentimiento, un pensamiento evadido del resto, ese vacío especial que se produce en tu mente y se concentra sólo en ese objeto, para mi eso sólo lo produce una obra de arte.

Para mi el arte es la manera más segura y eficaz de aislarme del mundo, y a la vez penetrar en él. Ahora estoy contemplando una foto, es una foto de una persona, una mujer. Podría mirar esta foto durante horas. Tiene algo que produce ese vacío en mi mente, esa sensación de querer aislarme de todo y sólo concentrarme en sus ojos, su pelo, sus manos, penetrar en su mirada y comprender todo ese mundo que hay dentro de ella.

Si pudiera definir la palabra arte con una sola imagen, sería esta sin duda. Y no es porque me sienta atraído por la mujer de la foto, ni porque sienta algo especial dentro de mi por ella. No tiene nada que ver. He visto mil fotos de ella. La conozco bien. Y todas sus fotos normalmente producen algún sentimiento dentro de mi al verlas.

Pero esta foto es distinta. Es como si su verdadera personalidad interior, se fundiera con su tremendo atractivo físico y la desnudara en una sola imagen. Su interior desnudo a la vista de cualquiera que sepa ver más allá de una mujer atractiva.

Es una imagen de una mujer delicada. Alguien que tiene miedos, preocupaciones, alguien que siente y que llora. Alguien que es frágil pese a toda la fuerza que demuestra en su vida día tras día.

Esa mezcla de delicadeza se entremezcla en una mirada inocente. Una persona que siente, siente mucho, yo diría que demasiado en ocasiones. Una imagen en la que un cuerpo de mujer adulta deja paso a una sensación de una niña cariñosa, soñadora, una mirada profunda. Es como el Ying y el Yang de la foto. Hay quien sólo vera unas piernas y una cara bonita, y luego habrá como digo, alguien que sepa penetrar dentro de esa mirada y desnudarla con sentimientos.

“El arte no reproduce lo visible. Lo hace visible”.

Sin duda se trata de una mujer que hace de su vida una obra de arte. Y el arte como tal la representa. Ella para mi es la mejor definición de la palabra Arte. Sin duda, lo demuestra en cada uno de sus trabajos. ¿Por qué? Porque en todo lo que hace le pone pasión. En todo aquello que emprende se deja el alma. Lo trabaja, lo lucha.  Y el arte sin duda en ella es un estado de su alma.

El mundo sin duda necesita de gente que ame lo que hace. Sin duda ella, dejando al lado lo físico que por supuesto destaca, lo interior que ha construido con el paso de los años, es arte. Sus miradas son arte. Cada una de sus imágenes son una expresión del arte en forma de mujer. Sus trabajos son arte en su máxima expresión pues los crea para dejar su huella interior en cada uno de ellos.

Sin duda has alcanzado la maestría. Y la maestría trasciende a cualquier arte en particular. Parte de la maestría que demuestras, la habilidad, desarrollada  a través de la auto-disciplina, estar en calma, tranquilamente atenta, y completamente en sintonía contigo mismo y lo que te rodea. Entonces y sólo entonces te conocerás a ti misma.

Si en otro escrito decía que mirarte es un arte, en este sin duda te digo que eres arte. Las sensaciones que me produces al mirarte, y sobre todo al ver esta foto en cuestión son tan increíbles que no encuentro la palabra correcta para definirla.

Produces un estado en mi mente mezcla de embriaguez y mezcla de ilusión. Ilusión por mirarte, ilusión por tocarte, ilusión por olerte, ilusión por abrazarte… ilusión.

Sólo el amor y el arte hacen tolerable la existencia. Y en ti se funden ambos sentimientos. Ya te he dicho en alguna ocasión que me das fuerzas cuando hacemos deporte, me ilusiona que me mires, eres otro pulmón extra, un empuje que me realmente me anima a todo. A mi no me hace falta la luna, ni tan siquiera la espuma, me bastan sólo dos o tres segundos de tu mirada.

En esta foto de hoy (había elegido otra pero me ha gustado esta al verla). No hay tonos grises ni azulados, quizá tu intentes mostrar algo gris, pero… tu has visto como te brillan los ojazos? y no me digas que es la luz idiota! Te brillan porque son unos ojazos. Te brillan porque tu haces que brillen. Hay personas que brillan sin más. ¿Por qué no vas a ser tu una de ellas?

Te dije que eras especial, y te lo seguiré diciendo y demostrándotelo hasta que se te meta en tu terca cabeza.

Tú eres de esas personas que con tu foto, transforman el sol  en una simple mancha amarilla, pero también eres de esas personas que hacen de una simple mancha amarilla el propio sol.

Sin duda en esta foto, como digo más arriba eres arte. Te pedí permiso para comentarla con lo primero que me vino a la mente. Sé que es subjetivo, y no es tu mejor foto sin duda, ya sabes que me gustas sonriendo, pero tienes unos ojazos, que es imperdonable no mirarlos un buen rato. Transmites con la mirada, sientes, eres frágil y a la vez fuerte, tienes fuego en la mirada, y a la vez pareces un ser cariñoso y mimoso. Es una mezcla como la pólvora y el fuego, un volcán de sentimientos y pasiones.

Con una foto consigues desnudar tu mirada. Pero claro, hay que saber como ver dentro de tus ojazos. No cualquiera está a la altura. No cualquiera presta atención a los detalles como lo hago yo. No todo el mundo es capaz de hacerte sonreír plenamente.

Eres una enfermera bonita. Idiota y bonita. Pero capaz de todo, y digna de un gran final. Poco a poco haré que te lo creas. Y poco a poco con cada palabra y cada hecho que pueda darte iré demostrándotelo. Porque no tengo miedo, y jamás he dejado de luchar por lo que amo. Por ti.

“Eres una obra de arte. Eres la aventura de mi mente. Eres pintura, eres poesía muda, eres prosa ciega, eres mil expresiones del arte en una sola imagen.”

“¿Qué es poesía? Me preguntas mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qúe es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía eres tú.” Bécquer. 

Posdata: Quizás me di cuenta tarde de todo esto por miedos y por que soy idiota. Pero si algo sé es que en el amor verdadero nunca es tarde y se lucha hasta el final. Y no pienso dejar de luchar.

Hoy me he levantado pensando en ella, y quizá eso me haya hecho sentarme aquí a escribir. He soñado con ella. Por unas horas mi mente y mi cuerpo estaban en paz, por el simple hecho que en mi sueños nada había pasado y yo simplemente podía tocarla y sentirla, había una playa, un sitio que conozco mágico, y durante horas jugamos al cíclope intentando besarla y ella picándome. Me gusta. Hasta en el momento más mágico, ella conmigo seguía siendo ella misma. Su boca mi mayor tesoro.

Pero cuando me desperté, hace ya algunas horas, mi sueño se había ido. Es curioso que cada día miro el reloj, esperando que llegue la hora de dormir, para volver a soñarla. Soñarla es mi mejor momento del día, bueno, cuando la veo sonreír, cuando la veo sacarme el dedo también! Pero cuando la sueño es como si pudiera controlar nuestro destino, y me encanta. Ella me encanta.

Y ahora que no hago más que imaginarte, pensar que piensas, o intentar sentir cómo te encuentras, simplemente sueño. Miro tus fotos y me provocan sonrisas de niño idiota, idiota como tú por supuesto. Pero son esas sonrisas las que hacen que siga luchando por tu corazón. Como te dije, en el amor se lucha hasta el final. Sin importar el qué ni el quién. Pues sólo se trata de ti. De darte el mejor y más bonito de los futuros y de las historias de amor. Además así podrás decir cuando seas vieja, arrugada y más terca y gilipollas aún que un hombre idiota lucho por ti con todas sus fuerzas. Es bonito recordar eso.

Si te imagino es para verte sonreír en mi mente. No me permito imaginarte seria, o triste. En mi mente sólo existe una Fátima idiota. Y es la que sonríe.

Recuerdo cuando llegabas a través de la puerta de emergencia y yo te miraba y tú me mirabas. Eran silencios entre miradas, tú te acercabas donde yo estaba y yo no sabía qué decirte. Y ahora deseo decirte todo.

Eres especial, y me cuesta creer que te preguntes porqué te mereces sentirte especial.

Otro día soñé que estaba mal, yo estaba con ella, necesitaba preguntarla si estaba bien, no tenía que haber un motivo, y  cuando me contestó que estaba bien, y sonreía, yo la dije que sé que no era cierto y no la haría más preguntas, tan sólo me senté ahí, al lado de ella, la tomé la mano, y la hice saber , que si existe una persona que se da cuenta de lo que la pasa, que se da cuenta de que no está bien y se quedará para siempre a su lado pase lo que pase. Sin condiciones.

Tu que eres la mujer que quiero para envejecer a tu lado, la que no puedo dejar de soñar, eres como mi infinito, esa persona que camina a mi lado haciéndome sentir capaz de llegar al “y más allá”.

He decidido no presionar al tiempo. Si algo debe pasar, ocurrirá de todas maneras. Y si no, pues no. Que las cosas ocurran de una manera natural, sin planearlo, sin esperarlo. Así es como suceden las mejores cosas. Y es así y lo será siempre, porque el tiempo lo cura todo, repone las energías, y no sé a donde nos llevará esto. Sinceramente no lo sé. Sé que necesitas estar tranquila, sé que necesitas tiempo para hacer las cosas a tu manera. Pero yo estaré aquí para lo que necesites. Por muy larga que sea la espera. Porque me merece la pena el riesgo.

Tú sabes que siempre cometo el error de sorprender, de intentar que nada sea normal, que no sea lo que te esperas. Tengo ganas de decir esa frase que te encanta, cuando imaginas que diría otra distinta. De arriesgarme sin temer un no. De hacer las cosas sin esperar nada a cambio, de fijarme en cómo brillan tus ojos cuando te pasa algo bonito e inesperado. El error de conformarme con tu media sonrisa, o un dedo señalándome. Esas cosas en las que no se fija nadie.

Ya sabes que esta semana te ocurrirán 4 sorpresas, detalles sencillos pero especiales para una mujer como tú. Mi único motivo: tu sonrisa. Te lo aseguro, quiero que sonrías y te sientas única y especial. Quiero que sepas lo que es sentirse que un hombre haga cosas por ti que te dejen sin habla. Cosas bonitas sin tener que ser en una fecha concreta o por un motivo distinto más allá del sorprenderte y de tu sonrisa. Para que sepas la diferencia de tener eso y no tenerlo. Algo que nadie te puede negar mofletes bonitos.

Han luchado por tu sonrisa alguna vez? Pues esta es mi lucha.

Soy cáncer. No puedo evitarlo, soy soñador y protector. Me gusta sorprender, me gusta cuidar, me gusta crear sonrisas, y claro tengo defectos, soy un cabezón, pero cuando amo, amo de verdad.

Y recuerda, no me enamoré de tu cuerpo ni de tu cara extremadamente bonita, porque eso no dura, fueron tus ojos, porque dios que ojos…. esos ojos son increíbles cuando sonríes. Quiero verte feliz.

Y creéme, yo creo que las personas que han experimentado las mayores tristezas como nosotros, son las que siempre se esfuerzan en hacer a otros felices. Porque nosotros sabemos en carne propia lo que es sentirse desolados y abatidos, y no queremos que nadie más se sienta así.

Y tú eres una persona mágica,  y hay personas mágicas, te lo puedo asegurar. Os encontráis escondidas por todos los rincones del planeta. Disfrazadas de normales. Disimulando vuestra especial forma de ser. Procuráis comportaros como los demás. Por eso a veces es tan difícil encontraros. Pero cuando te descubrí ya no había marcha atrás. No puedo deshacerme de tu recuerdo. Y no se lo digas a nadie, pero dicen que tu magia es tan fuerte, que si me toca una vez, lo hace para siempre.

Cuando las almas se tienen que encontrar, el destino acerca los mundos, borra la distancia, une los caminos y desafía lo imposible.

Y yo creo que lo que te hace falta es una persona que te diga que lo bonita que eres, que te quite la pelusa de la ropa, que te acaricie el pelo hasta dormirte, que te diga “te quiero” aunque no encuentre la razón, que intente hacerte sonreír a cada segundo, que te mire por horas sin ninguna explicación, que te abrigue con su calor, y que te susurre al oído: ” No sé qué me hiciste, pero no sabes cuánto te adoro”. Quizá necesitamos una persona que ame nuestras virtudes, y que se encariñe  con nuestros defectos. Quizá.

Y aprendí que las historias no se escriben solas, , que necesitan de palabras para que se empiecen a escribir. Que no todas empiezan con “Había una vez” ni terminan con un “Felices para siempre”, que algunas jamás pasan del prólogo, y que “adios” no significa punto y final. Que hay unas que las terminas de escribir con lágrimas y las vuelves a leer  y te das cuenta que otra vez te harán llorar. Que la historia comienza con un sueño y por lo tanto jamás debemos dejar de soñar.

Y por último no sé explicártelo mejor, pero al menos lo voy a intentar:

Eres de esas personas que, sin ser extremadamente guapas, tienen algo que las convierte en preciosas. Y no te hace falta mucho, con cualquier cosa barata, sales a la calle y desprendes energía. Sonríes y joder…

Ya, ya lo sé, no es fácil que tú quieras a nadie. Hablo de querer de verdad. Pero yo al menos sé, que cuando quieres, quieres con toda tu alma. Y entonces, muy mal tienen que hacer las cosas para que te marches. Pero alguna vez, las hice mal, jodidamente mal. Y ahora, ahora te cuesta horrores. No quieres una sola decepción más. Y sé que en tu mente le pones pegas, absolutamente a todo. Se le llama miedo. Bueno, tú quizá le llamas escudo.

Al menos, gracias a eso, siempre abres tus ojos todo lo que puedes, por si acaso. Y son preciosos.

“Escoge una persona que te mire como si fueras magia”.