Archivos para abril, 2018

Hoy voy a hablar de otro sentimiento jodido. Pero no porque sea una persona negativa ni mucho menos, si no porque quizá sirva para otros que han estado como yo y no saben como salir.

Una de las peores sensaciones que puede sentir un ser humano sensible como puedo ser yo, (hay gente muy fría que no sufre una pizca), es que le rompan el corazón a trozos muy pequeños.

Sí, es jodido, muy jodido. Puedes caer en una desesperación, tristeza y angustia muy profunda, y eso puede hacer que entres en bucle. Si llegas a ese punto la sensación en el cuerpo es de total abandono, soledad, y deterioro físico.

A mi me ha pasado, 11 kilos perdí, y las ganas de todo. Supongo que cuando se quiere a alguien de verdad, y no esos amores infantiles o cariños amorosos, llamadlos x…. un amor de verdad, ese que deseas que sea el último y que te llena todos los días, pues cuando se siente algo así, imaginaos la situación si de repente, en un día te lo quitan de golpe. Pues una puta mierda. Es como si te noquearán de un puñetazo no esperado y de repente todo la química de cuerpo que genera el amor positivo, te la quitasen de golpe. El mono puede resultar catastrófico.

Una rotura de corazón puede destruir a la persona más fuerte, puede destruirla para siempre. El amor es un sentimiento delicado, no se puede jugar con él. No se puede confundir, ni se debe tratar a la ligera.

Cuando te rompen el corazón y caes en la desesperación y en el bucle del recuerdo “bonito” estarás bien jodid@, tienes que salir de él. Como sea. Y eso no quiere decir que dejes de querer o amar, pero primero, para amar bien, tienes que amarte a ti mismo, y estar a gusto contigo mismo. Entonces, pararos delante de un espejo a miraros, y pensad detenidamente si lo que estáis viendo es lo que de verdad queréis para vosotros mismos.

Se puede salir, tenéis que salir, tenéis que luchar por volver a ser los que erais, sonreír a cada instante, y como en mi caso, siendo conscientes de que distéis lo mejor que llevabais dentro, lo máximo posible por hacer feliz a la otra persona. Apoyaos en ese sentimiento, estad orgullosos de vosotros mismos. No caigáis en la locura. Porque sí. Cuando te rompen el corazón, si no controlas el proceso, podéis cometer errores, dar contestaciones, convertiros en una versión envenenada de vosotros mismos que no conocíais y perder lo que más queréis. A vuestra gente.

Yo hablo desde la experiencia. Me han roto el corazón tres veces en toda mi vida, las tres veces di todo lo que llevaba dentro por hacer feliz a la persona que llevaba al lado, y las tres veces lo volvería a hacer. ¿Por qué? porque no hay un manual de instrucciones para amar a nadie, y es totalmente injusto que la siguiente persona no conozca a vuestro auténtico yo por los lastres pasados. Querer, amar, hay que hacerlo plenamente, de corazón, sin cambiar a esa persona y sin que nos cambien, intentar que cada día sea una constante sorpresa, hacer sonreír a cada segundo si es posible, mirar a los ojos y saber que algo pasa, incluso leer un mensaje y saber que esa persona os necesita o no está bien.

Y aunque os rompan el corazón, recordad todo esto, pues lo habéis dado todo sin miedo, corriendo este riesgo tan grande de quedar marcados, tened por seguro, que llegará un día que os recuerden por tal motivo. Porque ya muy poca gente ama como nosotros, con todo nuestro alma.

“Todo el mundo tiene una pena de amor que dormita en el fondo de sí mismo. Todo corazón que no está roto no es un corazón.”

Recordad que nadie y menos vosotros se merece sentirse destruidos por nadie. Levantad la cabeza, sonreír y plantarle cara al momento, el mundo sabrá recompensaros, creedme.

Luchad, no paréis de luchar, sois dueños de vuestra alma, capitanes de vuestro Destino. Quizá os lleve una semana, un mes, o un año, pero si no ponéis de vuestra parte no volveréis a ser vosotros mismos. El amor es bonito, es felicidad, es una sensación indescriptible con palabras, simplemente fluye si es verdadero, fluye entre ambos, sin problemas, sin ataduras, no debe haber discusiones en sus primeras etapas, no debe haber nada que lo pare o cree dudas y miedos. Si es un amor de verdad, sabrá curaros, sabrá sacar eso que lleváis dentro que no sabíais que aún portabais. Un amor puro y verdadero siempre dará lo mejor de nosotros mismos sin esperar nada a cambio.

Cuando amamos de verdad, amamos por encima de nuestra propia salud. Y ese es el gran riesgo que corremos, porque podemos resultar muy dañados si no tenemos el apoyo suficiente o la personalidad necesaria para salir del hoyo. Una persona enamorada es frágil. Cuidadla. Podéis destruir lo mejor que lleva dentro, su mejor versión que os ofrece y cambiarla para siempre.

Yo sin duda, volvería a ser el mismo que fui, en la misma intensidad, y por qué? porque soy así y no puedo cambiarlo, a pesar de mis errores y de mis meteduras de pata, porque no hay un camino ni una guía aprendida para poder saber como reaccionará tu mente ante un corazón roto o un amor verdadero, porque será tu corazón el que mande y no la mente, y se cometerán muchos errores, y deberéis daros cuenta de ellos. Pediréis perdones, y necesitaréis tiempo para sanar, y para volver a ser quienes erais.

Yo puedo decir, que hoy, es el principio de mi nuevo comienzo. Volver a mi rutina, a mi alegría y a mis pasiones. Ser quien era. Y me ha llevado tres semanas. Hay a quien les lleva años. No dejéis que sea así. La vida es para sentirla plena con sentimientos positivos. Dejad todo lo que envenena fuera. Luchad.

“No dejes que tu corazón tenga miedo.”

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Es una semana extraña, llena de sentimientos, de recuerdos, que fluyen y que a la vez son de tal intensidad que estresan. El principal de todos es la sensación que te queda en el cuerpo cuando echas de menos a alguien con toda tu alma.

Ese sentimiento te corroe por dentro. Es una impotencia total de desear hablar con alguien, verla, tocarla, o simplemente leerla en el móvil y no poder hacerlo.

Absolutamente todo el mundo a mi alrededor me ha dicho que olvide, que es fácil, que no merece la pena, etc. He oído de todo. Y cansa. Nadie vive mi vida, ni lleva mis recuerdos a la espalda. Cuando dos personas hacen las cosas mal, puede pasar como ahora, que no se hablen. Pero eso no quiere decir que no recuerden o en cualquier momento del día te venga su imagen a la cabeza.

Yo he cometido el mayor de los errores, enamorarme de alguien en un mal momento, y que te ofrezcan amistad cuando quieres amor, es como que te den pan cuando tienes sed. Te mueres por dentro, sufres, sufres mucho cuando la ves, cuando la imaginas, o cuando la sueñas.

Es jodido cuando estás haciendo algo y de repente te aparece en la cabeza sin más su imagen. O en medio de la noche de repente empiezas a soñarla, y cuando menos te lo esperas te despiertas de golpe y ella ya se ha ido.

Mi problema ahora mismo es no entender nada, no entender cómo en un mes todo se ha ido a la mierda. Fue una pirámide monstruosa de errores, de malentendidos, de palabras equivocadas y sentimientos enfrentados. Es como si toda la pirámide de felicidad en la que me hallaba se hubiese ido cayendo piedra a piedra, y cada error nos llevase a otro.

Hay momentos que pienso que me odia, y me duele, pero no sé realmente si se puede odiar a alguien por lo que nos pasó. No sé cuál es mi culpa realmente.

Un día me gustaría poder volver a hablar con ella y decirla que tenía el corazón completamente roto, que estaba profundamente enamorado de ella y que cuando desapareció tan de repente, fue como si un tsunami de impotencia, rabia, y desolación azotara mi mente y mi corazón. Y me gustaría que supiera, que todo lo que paso después fue por que la echaba de menos, la amaba, y ya no estaba, y todos esos sentimientos que menciono controlaron mi mente.

Cuando quieres a una persona como yo la quiero, lo das todo, sin importar tu propia salud, y mi salud resultó afectada. Hasta el cardiólogo me dijo que existe el síndrome del corazón roto, y que puede simular el dolor de un infarto. No comprendía lo que me estaba pasando, yo sólo la echaba de menos, y sentía que todo ella se me escapaba entre los dedos de las manos,  y todo lo que hacía por no molestarla y darla espacio, todo lo que se me ocurría me salía mal.

Por mi bocaza compliqué aún más las cosas, y si algo he aprendido de todo esto, es que no se puede dejar de hablar a alguien por lo que oyes o te cuentan, porque también esta el síndrome del teléfono escacharrado, y es algo imperdonable, porque puedes perder a aquello que amas por motivos erróneos.

Yo no he odiado a nadie en mi vida. Creo que la indiferencia duele más que el odio. Y no quiero pensar que una persona a la que he dado la mejor parte de mi conocida, pueda llegar a odiarme, porque de verdad, que en mis 38 años nunca me he tratado a una mujer como la traté a ella. La quiero sin más.

Ahora me la estoy imaginando el día que la llevé de sorpresa a por el cachorro de husky. Si vierais su cara cuando llego al criador, era para escribir un poema, pero cuando entró el criador con el cachorro, en ese mismo momento, ver la dulzura, la alegría que mostró, me terminé de enamorar locamente de ella.

Espero que recuerdes esas cosas, y espero y deseo que me recuerde a mi, porque de verdad, cuando alguien te ama, es un sentimiento que no se puede olvidar. Como yo no soy capaz de olvidar su sonrisa, dios, esa sonrisa aquel día con el cachorro, o con su gorro naranja en lo alto de la montaña nevada. Estaba tan bonita. Es imposible olvidarla.

No sé si quiera si me sigue leyendo, o en algún momento del día piensa en mi para bien o para mal.

Es jodido, muy jodido echar de menos a alguien que amas o has amado. Sientes un vacío dentro, y unas ganas tan horribles por saber de ella, que intentas no pensarla o eliminarla de tu mente, pero luego el Destino en mi caso es muy gracioso. Dos veces que cogí el móvil el viernes y el sábado y abrí el puto instagram me salió ella en la primera publicación que aparecía. No  sé si es que el Destino se ríe de mí, o es que en verdad todo pasa por algo, para que no la olvide, o porque realmente será mi alma gemela.

Quiero perdonarnos, quiero hablar con ella y decirnos todo lo que callamos y escuchamos a través de terceras personas. Creo que con la confianza que tú y yo teníamos nos dejamos envenenar por circunstancias y ajenas a todo lo que tú y yo compartimos. Lo dí todo por que tu sonrisa saliera cada día. Y creo que todo lo que hemos leído y escuchado no es lo correcto, porque nadie compartió lo que tú y yo compartimos desde que tiraste mi gorra al agua sucia y me la jodiste.

Creo sinceramente que nos merecemos una segunda oportunidad. Una amistad así no debe caer en el olvido.

“Si extrañas a alguien, significa que tienes suerte. Significa que tuviste a alguien especial en tu vida, alguien a quien merece la pena extrañar.”

Yo no quise hacerte daño, no quise mentirte ni ocultarte nada, no quise romper tu confianza, pero tienes que entender, que tú me ocultaste muchas cosas, que callabas demasiado  y desaparecías, motivos a parte, pero yo sufría cada vez que lo hacías.

Sinceramente, no sé aún qué hice para que no volvieras a querer saber de mi después de venir al hospital a verme. Y esa incógnita la llevo clavada dentro. Ese día estaba fatal, sólo en el hospital,  nunca había estado ingresado la verdad, y  me entró mucha ansiedad, por todo lo que me estaba pasando, y que tú ya no estabas.

Ese día pensé que vendríais a verme. Lo ansiaba. Y todo fue de mal en peor. Tienes que entender que con el corazón roto, ni yo mismo me conozco, y haces y dices cosas que no debes por la desesperación de amar a alguien que se ha ido.

Es duro todo esto, pero es cómo me siento. Te echo de menos. Hablar contigo, reírme contigo, que me pegues y te rías, pellizcarte, pasear a los perros, ir a la montaña, entrenar contigo  hacerte subir rms… echo de menos todo alrededor tuyo.

De verdad espero y deseo que como en muchas otras veces en mi vida, el tiempo haga su trabajo y arregle las cosas, que se vean de otro modo y nos acerque. Esa amistad que tú y yo teníamos merece ser continuada. No puede caer en el olvido.

Te echo de menos. No puedo evitar que en muchos momentos del día te piense y te imagine, y controle mis ganas de escribirte.

No sé que nos depara el futuro la verdad, pero espero que algún día seamos capaces de sonreírnos y darnos la oportunidad que en la cena de navidad prometía. Me arrepiento tanto de no haberte dicho lo que sentía por entonces. Nunca creo que sepas cuán me arrepiento.

“Extrañar a alguien es una parte de amarlo. Si nunca te separas, nunca sabrás realmente lo mucho que le amas.”

Me pregunto si sigues con la cabeza echa un lío, y estoy tentado de preguntar qué tal estás. Si estás bien o necesitas algo. No sé porqué me devolviste los libros de tu oposición, de verdad para qué? si son para tu futuro. No entiendo eso, lo hice de corazón para que tuvieras un futuro acojonante siendo funcionaria en algo que sé que te gustaría  y que vales.

Espero que un día recapacites  y me dejes ayudarte a conseguirlo. No dejes que tu orgullo te ciegue. Todo lo que ha pasado ha sido culpa de los dos. Y yo sé reconocer mis errores.

Si tú supieras todo lo que me contaron que ibas diciendo, entenderías porque reventé  y conté todo. Pero me duele que dijeras que conté  intimidades. Jamás haría eso. Lo único que conté es la verdad   y sólo la verdad, que yo tenía el corazón roto y que había habido algo más que un beso. Esa era nuestra intimidad.

Y me duele que me devolvieras tu regalo de cumpleaños. No entiendo aún el porqué. Cuando nos enfadamos decimos cosas que no sentimos, y en caliente nunca hay que hablarse. Te echo de menos, y con las cosas más alejadas ya lo pienso y me pregunto porqué fuimos tan estúpidos. Cuando hice todo lo humanamente posible por que fueras feliz y durmieras feliz cada día. Hay cosas que no deben olvidarse, todos aquellos recuerdos bonitos, todos los momentos, risas, abrazos, besos, todo eso que nos unió de la manera que sea, eso es lo que debería estar en nuestras mentes ahora.

Y por eso en la mía te echo tanto de menos.

Echar de menos es una sensación bonita y a la vez dolorosa. Porque es como querer acariciar la luna con tus manos. A veces es un imposible. Un sentimiento precioso pero cuando tienes a esa persona al alcance.

Yo estoy desnudándome aquí ahora. Es todo lo que llevo dentro, lo que me produce dolor, y lo que me hace estar loco por ti. Espero que un día la vida nos ponga al uno delante del otro. Espero que un día la vida nos una. Porque a pesar de todo lo sufrido, de todo lo acontecido, creo con todas mis fuerzas que eres mi alma gemela.

“Cuanto más intentas olvidar a alguien, más comienzas a pensar en él. Cuanto más piensas en alguien, más te apegas a él.”

Como dijo un sabio una vez, muchas veces menos, menos es más. Y cuánto más nos negamos algo, más probable es que nos ocurra. Y en las relaciones pasa lo mismo.

Te echo de menos.

Cada persona siente de una manera distinta en un océano de sentimientos, todos ellos respetables y subjetivos hacia cada uno.

Los sentimientos controlan toda la química de nuestro cuerpo y por consiguiente a veces nuestra manera de pensar y nuestras acciones, es una relación causa-consecuencia.

Cuando nos rodeamos de sentimientos positivos nutren nuestro cuerpo de una química que hace posible cosas que sin esos mismos sentimientos nos costarían mucho más, desde a una fuerza física adyacente hasta acciones meramente cotidianas como puede ser dar un abrazo o cuidar de tu cachorro.

Si por el contrario nos rodeamos de sentimientos negativos, como puede ser el dolor, la angustia o la frustración, (emociones altamente tóxicas), no sólo hace que nos boicoteemos y nos hagamos daño a nosotros mismos, si no que todo ese sentimiento negativo contenido en el tiempo puede transformarse en una ira tal que puede terminar lastimando  a los que están a nuestro alrededor.

Muchas veces el dolor nos lleva a hacer daño al otro. Nuestras experiencias negativas y frustraciones nos limitan en nuestra forma de relacionarnos. El dolor, las crisis, los fracasos, los sufrimientos, en muchas situaciones, son impredecibles y dependerá de cómo los vivamos, si nos convertimos en mejores personas, incluso productivas, o en personas que no pueden rescatar nada bueno de lo que viven y de sus relaciones.

“Un sentimiento sincero no muere de la noche a la mañana”.

Muchas veces no sabemos ayudar a las personas con sentimientos negativos, y les resulta muy doloroso que les digan, por ejemplo: “Ánimo, todo pasa, cambia la cara…” En realidad la persona quiere salir de esa situación y habría querido no pasar por le momento que le toca vivir, pero se encuentra sin fuerzas e inhibida.

El aislamiento comienza cuando a la persona ya no le interesa cuidarse, arreglarse, salir, disfrutar de una buena comida; cuando comienza a perder contacto con el mundo exterior. Entonces se aísla y crea más pensamientos negativos. Y esto no se detiene ahí, si no que se retroalimenta.

Se queda en su casa,  su mente se vuelve rígida, lo que hace que los pensamientos erróneos que tiene la aíslen más.

Cuanto más se aísla, más pensamientos negativos. Cuantos más pensamientos negativos tiene, más se aísla. 

Por lo general, una persona que sufre y se ve afectada por la tristeza se aleja del resto. Se siente sola, y muchas veces, se resigna a lo que sufre. Comienza a sentir que no tiene futuro, parece que se le hayan ido las ganas de intentarlo una vez más, todo le aburre, nada la satisface, se siente castigada por todo lo que le pasa.

Ha dejado de ser alguien que solía entristecerse momentáneamente por algún suceso, y ha pasado a vivir en la tristeza, sin darse cuenta de que la tristeza siempre es un lugar equivocado en el que elegir habitar. Nunca elijas habitar en la tristeza.

Como veis sentir es difícil a veces, muy difícil, y a veces nuestras experiencias negativas nos encierran y nos fabrican un escudo mental que nos rodea para no resultar dañados ante sentimientos externos como puede ser el amor, (el más doloroso de todos cuando se sufre por él).

Sentir a veces es un riesgo, es un riesgo muy alto si desemboca en algo negativo. Yo por ejemplo nunca he tenido miedo de sentir, bueno o malo, y me he tirado a la piscina siempre. Ahora estoy mejor la verdad, se van aclarando las cosas y poco a poco el tiempo hace su trabajo. Siempre he dicho que el tiempo siempre cura casi todas las heridas. Es nuestro aliado si hemos amado con el corazón puro.

Yo animo a sentir, a dejar volar nuestra imaginación cuando tenemos delante esa persona que creemos que es la adecuada, la que por fin llega y lo cambia todo. Si, es posible que no lo sea, porque no hay una bola de cristal que nos informe antes, pero y si lo es? Yo no quiero arrepentirme de no haber luchado, de no haber intentado enamorar profundamente a quien nuestro corazón a elegido, y de intentar hacer que cada día de su vida se transforme en un cuento lleno de sonrisas y alegría.

Si es esa y no otra, creedme que la meta merece la pena. Se transformará en un sentimiento positivo tan profundo, que parecerá que estemos viviendo en una fantasía de ilusión y amor, donde todo lo bueno te llega y te despiertas todos los días con una sonrisa plena.

Y si encontráis muros, o altibajos en el camino, tened fe, si es esa persona podréis saltarlos, rodearlos o destruirlos, porque nadie dijo que estar con tu alma gemela fuera fácil, los mayores amores, los mayores logros conllevan grandes riesgos. Y sólo alguien luchador, alguien con los cojones suficientes para sufrir y salir victorioso, para hundirse y ser capaz de resurgir con más fuerza, sólo una persona así será capaz de conseguir tal valiosa meta.

“¿Cómo sabes si tu pareja es adecuada para ti? Imaginemos que eres un hombre y que vas a ser escogido por una mujer. Si hay cien mujeres que buscan a un hombre y cada una de ellas te considera a ti posible candidato, ¿Para cuántas de esas mujeres serías el hombre adecuado? La respuesta es: no lo sabes. Esa es la razón por la que necesitas explorar y arriesgarte. Ahora bien, te puedo decir por adelantado, que la mujer adecuada para ti es la mujer que amas tal como es, la mujer que no tienes necesidad de cambiar en absoluto. Esa es la mujer adecuada para ti. Si encuentras a la mujer adecuada para ti, y a la vez, tú resultas ser el hombre adecuado para ella, serás una persona afortunada.”

Una persona que a la mínima se desespere con un sentimiento negativo, o se frustre, o crea que un bache no es para él o ella, no es una persona digna de encontrarse con su alma gemela.

Pensad, que si hay baches en el camino, y se superan luchando, el resultado será más apreciado y por consiguiente tendrá más valor para ambos el día que miremos atrás y recordemos. Porque sí, recordaremos. Lo malo se recuerda al momento, pero lo bueno, lo verdaderamente bueno que hacemos por las personas, se acaba recordando cuando miramos atrás porque lo llevamos perenne en el corazón.

Siempre lo dije, amar es para valientes, para luchadores que no se desesperan y que son capaces de levantarte ante cualquier problema.

Si queremos rodearnos de sentimientos positivos, construidlos en vuestro interior. No dejéis que nada ni nadie os cambie y sed vosotros mismos. Lo bueno llega si somos capaces de atraerlo.

“Encontrar a alguien a quien amas y que te corresponda es una experiencia maravillosa. Pero encontrar una verdadera alma gemela es aún mejor si cabe. Un alma gemela es alguien que te entiende como nadie, que te ama como nadie, que estará a tu lado siempre, pase lo que pase. Dicen que nada dura para siempre, pero tengo una fe inquebrantable en que a veces el amor sigue vivo incluso cuando dejamos de existir.”

 

En los dos últimos meses me han pasado muchas cosas, muchos altibajos emocionales y físicos. He cometido errores como he relatado anteriormente, y como cualquier hombre ahora toca solucionarlos.

Soy humano, imperfecto, con múltiples virtudes y múltiples imperfecciones. Siento, siento cada sentimiento que fluye dentro de mí y lo vivo plenamente, y por esa manera de sentir con la que nací me duele el pecho tanto cuando sufro.

Soy humano, y como humano mi “error” esta vez ha sido enamorarme locamente.

Y digo error no porque sea un fallo. Si no porque lo he dado todo y quizá no haya sido correspondido. Se sufre mucho sí, pero no me arrepiento. Esa persona aún sin hablarnos sigue siendo muy especial para mí, porque fui capaz de ver todo lo grandioso que lleva dentro y que ella misma seguramente dude que lo posee. Vi su luz. Y su luz me cautivó. Su sonrisa aún cuando la veo etiquetada en alguna red social sigue eclipsando mis ojos.

Pero es normal, porque el amor no se olvida en dos días. Hay sentimientos que siempre permanecen en el recuerdo, ya sea amor, odio, o dolor.

Soy humano, y me enamoré locamente, vi futuro a su lado, vi felicidad, vi todo tipo de cosas en común, vi alegría, vi pasión, vi paz, y la vi a ella en el centro de todo motivo.

Soy humano y me entregué. Abrí mi corazón y lo mostré como nunca había hecho en mis 38 años de vida.

Soy humano y mostré todas mis cartas, mis debilidades, me mostré tal cual como no había hecho antes. Pero el destino es muy curioso, y a pesar de que lo volvería a hacer una y otra vez, todo salió mal.

Ahora estoy reconstruyendo mi corazón, porque se rompió en unos cuantos pedazos. Y como me dijo un cardiólogo, esta situación puede simular un infarto. Pues también me pasó! Y afectó a mi salud.

Soy humano y me equivoco, me caigo y me levanto. En cierto modo el ser humano y sentir como siento yo es una tarea difícil. Hay personas que saben desconectar sus sentimientos de golpe y no sufrir, y yo en cambio sufro por dos.

Soy humano y en el momento que me encuentro me gustaría que todo volviera a la normalidad. Me gustaría que llegara un día y poder mirarnos y hablar, sonreír, entender que los dos cometimos errores, muchos, yo por tener un corazón roto, y ella por no contarme como se sentía realmente. Somos imperfectos, pero juntos parecíamos perfectos. Somos humanos los dos, ella hizo cosas que me hicieron mucho daño, y yo luego por la locura, la rabia, y la impotencia de perder a quien amé también a ella.

Soy humano, y sé pedir perdón. No creo que sean errores cometidos imperdonables, máximo cuando se cometen por amor y momentos malos de los dos. Mucha gente, demasiada del círculo de ambos me han dicho que la olvide, que pase de ella, que no merece la pena, que es una niñata, que hizo las cosas fatal. Muchos entrometidos en un mundo de sentimientos que ni ellos comprenden. Nadie puede sentir por mí, ni nadie puede sentir por ella.

Era un momento frágil para los dos, yo me enamoraba y ella estaba hecha un lío con dos personas en la cabeza. Me arriesgué al fallo sí. Pero la meta era mucho más preciada. Yo no hago caso de nadie, la verdad y menos cuando el corazón me dice que haga algo. Soy humano y cuando me enamoro, lo hago de verdad, no hay medias tintas, no hay dudas y no hay miedos. Doy lo mejor de mi, y a veces doy demasiado sí, pero si no lo hiciera no sería yo.

Soy humano y a día de hoy, quiero creer que todo pasa por algún motivo, y si como un día le dije que tengo la intuición de que es mi alma gemela, si es cierto, llegará un día que nos volvamos a encontrar porque el Destino así lo querrá. Quizá ahora sea tiempo de recuperarnos y volver a ser nosotros mismos. Quizá el espacio enfríe todo. Y quizá el tiempo, el mayor de los aliados del amor haga su trabajo.

Soy humano y la quiero. No puedo obviar este hecho, y a pesar de que ahora siento que me odia por los motivos que sean, espero que algún día se dé cuenta de que todo lo que paso fue obra de un corazón enamorado que se rompió en mil pedazos por un mensaje de whatsapp.

No estaba preparado para esa ostia la verdad. Después de una semana perfecta a su lado, sinceramente no podía estarlo sin caer en un mar de dudas, de incógnitas y de porqués.

Creo sinceramente que si nos hubiéramos sentado a hablar no habría pasado todo lo que pasó. Porque somos humanos y en los ojos vemos los sentimientos de las personas, pero un mal enorme de nuestros días es que nos comunicamos a través de un medio vacío de sentimientos, vacío de empatía, en el que cualquier tono de nuestra comunicación y cualquier sentimiento que intentamos transmitir puede resultar tergiversado u obviado.

Somos humanos y nos confundimos, y de nosotros depende darnos cuenta de los errores. Yo no me arrepiento de lo que mostré de mí. Puedo decir a ciencia cierta que jamás he tratado a una mujer como la traté a ella. Su felicidad para mi estaba por encima de la mía propia. Y no me arrepiento, pero hoy en día eso es un error. Porque la felicidad de los dos debe ser la misma. Si no, algo no funciona. Y mira, cuando yo creía que todo estaba bien y era feliz, pues me equivocaba de nuevo. Desapareció dos veces y la primera me hizo mierda día y medio, la segunda me hizo mierda del todo tres semanas porque ya no volvió a ser la que era conmigo.

“Un alma gemela auténtica es la persona que te saca todo lo que tienes reprimido, que te hace volver la mirada hacia dentro para que puedas cambiar tu vida. Es la persona más importante que vayas a conocer en tu vida, porque te tira abajo todos los muros.”

Soy humano, y la parte de ser humano en la que nada te prepara para lo que viene me golpeó de lleno. Dos años siendo la mejor versión de uno mismo. Dos años enteros sin cometer apenas fallos, siendo correcto y buen amigo  de mis amigos, entregado, leal, y buena persona, y llegó un corazón roto y falló en todo.

Espero que algún día mis amigos se den cuenta de cómo los necesito y de lo que estaba sufriendo por dentro. Me gustaría que entendiesen que tenía el corazón completamente roto, y que ese sentimiento dentro del pecho te pudre la mente, porque te llena de rabia, de impotencia, de locura y de dolor. Y si no eres lo suficientemente fuerte te puede llegar a controlar, como hizo conmigo.

Tengo de todo en la vida, recupero mi salud, me considero una persona sana, tengo un trabajo fijo, tengo familia, y por suerte o por desgracia tengo dinero porque supe como invertir lo que tenía. Pero siempre me falla lo que más deseo, el amor. Parece como si de una maldición se tratase. Cuanto más cerca lo tengo, cuando lo acaricio con la yema de los dedos, se me esfuma.

Y estoy en cierto modo harto.

Soy humano y nada me ha preparado para sentirme como me siento ahora. Esa sensación de echar de menos a alguien entremezclada con el deseo de olvidar es una mierda.

“Una palabra hiere más profundamente que una espada.”

Hoy estoy escribiendo todo esto porque escribir me resulta liberador. No porque nadie me lea, es algo que me da igual, pero el soltar lo que llevo dentro libera espacio dentro, y en cierto modo me da paz.

He dedicado sentimientos, palabras, he intentado hacer sonreír una y otra vez con el único motivo de que el día fuera mejor para esa persona. De hecho su sonrisa era mi único motivo desde que me levantaba hasta que me acostaba. Y lo volvería a hacer. Pero el amor no tiene manual de aprendizaje, ni una bola mágica que te haga saber. Y todo lo que haces y como lo haces, si eres humano y eres como yo te sale de dentro, fluye, y nada lo puede parar.

Cuando amas como yo, de verdad, sólo quieres la felicidad de esa persona. Soy de ese tipo de humanos raros que sienten demasiado. Y eso es algo que ya no podré cambiar jamás.

Soy humano, y espero que algún día si lees esto vuelvas a sonreír, porque tu sonrisa seguirá siendo una de mis mayores ilusiones. Te lo dije una vez. Vaya sonrisa. Me ilumina.

Espero que como humanos un día sepamos perdonarnos. Y espero que si algún día me necesitas sepas encontrarme, porque soy humano y te quiero, y daré todo lo que tengo por ayudarte en lo que sea.

Porque donde hubo amor, amor de verdad, siempre quedará amor, amor del de verdad. Nada ni nadie podrá cambiar eso ya.

Siempre tuyo Jorge.

“Siempre has sido mi mejor amiga, mi alma gemela, y ahora también me he enamorado de ti. ¿Por qué iba a ser eso un crimen? Quiero abrazarte y besarte y… Y hacer todas las cosas que hace la gente que está enamorada -inspira hondamente-. Quiero pasar el resto de mi vida contigo.”

Llevo una semana de reencuentro de uno mismo, porque si me paro a pensar ni yo mismo me reconozco. Miro atrás y el yo que existió hace algunos meses no es como el de hace una semana.

Es cierto que me estoy reencontrando a mi mismo, que un mes horrible en todos los aspectos pueden hacer mucha mella en cualquier persona, y de tu carácter y de tu afán de reconstrucción y lucha depende en gran medida quienes seamos mañana.

He sufrido, he llorado, he tenido un grave problema de salud del que creo estar recuperándome al final sin pasar por quirófano, y sí, todo ello junto con un corazón roto.

Todo eso pueden destruir a una persona. Quizá sea una prueba que me pone la vida. Dos años perfectos enturbiados por una semana de errores y malas decisiones. Es curioso lo que puede producir en tu mente el echar de menos a alguien y sufrir por amor no correspondido.

Me fue consumiendo poco a poco. Pero una muy gran amiga a la que quiero muchísimo me dijo: “Quédate con lo bueno, si has sido bueno eso te premia, enorgullécete de cómo la trataste y valórate, el tiempo pondrá las cosas en su sitio”. Es una gran frase realmente, y aunque ahora me sepa a poco, pues tiene todo el significado del mundo.

Cuando tenemos el corazón roto, no dejamos de lamentarnos y parece que damos lástima allí por dónde vamos. Yo he dado lástima dos semanas y no pienso permitir que siga siendo así. He luchado, luchado por encima de mi felicidad, lo he dado absolutamente todo por ella, y si no lo ha valorado no está en mi mano hundirme cuando lo más bonito que tengo es lo que le he mostrado.

Se lo dije una vez, pienso demostrarte que te pueden sorprender a cada día y tratarte como nadie te ha tratado jamás. Quedaos con eso. No penséis en el porqué, ni en el cómo. Si no está es que no tenía que estar, y si debe estar lo estará, pero de vosotros depende vuestra respuesta, si merece la pena o no. Tened por seguro que si tan bien os habéis portado, llegará el día en que os recuerde. Porque el tiempo, para las buenas personas de gran corazón es sin duda vuestro aliado. Siempre lo es.

Se cometen errores por amor, verdaderas cagadas dominadas por los sentimientos y por la locura enfermiza de un corazón roto, pero es totalmente normal, el desequilibrio químico de vuestro cuerpo es a veces incontrolable, ni para una mente sana como la mía.

De esos errores debemos aprender. La vida es un constante aprendizaje, y no debéis odiaros por cometerlos, pues no hay ningún libro, estudio, o ciencia que pueda explicar y predecir los resultados de un amor y un corazón roto. Es totalmente impredecible en cada persona.

Yo no esperaba empezar el año así,  la verdad que he tenido dos años geniales, intensos, con gente acojonante, de la que no quiero desprenderme, y de repente el mes de abril una puta mierda… pero no pienso dejar que esto me marque. No pienso dejar de ser el que era, y pienso volver a ganarme la confianza de la gente. Porque si esta gente que te rodea de verdad te quiere, entenderán que cuando tocas fondo cometes estupideces.

Creo que esa es la clave del ser humano, luchar, equivocarse, caer, levantarse, aprender, y seguir luchando, y sobre todo que nada ni nadie te cambie. Nunca perder tu esencia.

Y a veces nos pasan cosas que nos hacen olvidarnos de nuestra esencia.  Y no debemos permitirlo. Yo siempre me he caracterizado por ser bastante cabezón, pero a la vez bastante luchador. Y lo había olvidado.

Un corazón roto no debe ser el fin, debe ser un inicio, un comienzo, una retrospectiva de uno mismo y un renacimiento. Entender que a lo mejor tu no eres el problema porque quizá como en mi caso lo habría dado todo por ella y verla feliz. Debes agarrarte a que el problema no fuimos nosotros. Y seguir a delante, aprendiendo y luchando una y otra vez. Que nada ni nadie te pare.

Tú diriges tu camino.

Puedo asegurar que de ahora en a delante volveré a ser como era antes, no pienso dejar que nada me detenga, y demostraré a todos que puedo volver a ser digno de su respeto y confianza. Errores cometemos todos en la vida.

Dedicado a toda la gente que quiero.

“Me he caído si, pero me levantaré con una fuerza que temblarán los pilares de la tierra.”

A lo mejor cuesta creerlo ya que tengo 38 años, pero cuando digo que nunca he tenido unos amigos con vosotros es NUNCA.

He vivido de todo, he perdido, he ganado, he llorado, he cometido muchísimos errores, he hecho daño a gente que no lo merecía a veces consciente y otras inconscientemente. He sido bueno y he sido malo. Y desde dos años a esta parte, desde que me construí de nuevo, toda la gente que me he rodeado sin excepción es gente extraordinaria. Y cuando digo extraordinaria, me refiero a ese tipo de gente que te llega tan dentro que es imposible no estar allí para ellos a cualquier hora del día o lugar.

Yo soy un hombre sentimental, lo sé, es algo que siempre he sabido y a veces me ha penalizado en los tiempos que corren. Me entrego a la gente que quiero a veces demasiado, y eso muchas veces asusta, porque en los tiempos que corren no es lo usual.

Yo quiero a mis amigos, a esta gente que ahora me cuida, esta gente que me ha sorprendido tantísimo en unas semanas donde no era yo mismo. Me habéis visto en un estado que hasta me da vergüenza. Nunca he estado tan triste ni tan hundido, y realmente no me gusta en lo que me estaba convirtiendo. Siempre he salido de todo, siempre he sido el rey del positivismo, y ahora para mi era todo lo contrario.

Sois lo mejor que tengo en la vida junto con mi familia y mis perros. Y os pido disculpas a TODOS. He llegado a creer que por la dejadez en mi tratamiento médico (como algunos sabéis) ha tenido la culpa de todo lo que me ha pasado, ya que es una terapia hormonal y como muchos sabéis las hormonas controlan toda la química del cuerpo. Y tengo la duda de si esto ha controlado mi mente a la hora de reaccionar a determinados hechos, que han desembocado en una semana de mierda para casi todos.

No lo sé, pero lo que si sé es que si me perdonáis y confiáis en mí, os prometo que jamás dejaré que vuelva a pasar. Y soy muy terco, y por suerte o por desgracia para bien o para mal, cumplo todo lo que prometo.

He decepcionado y preocupado a la gente que me quiere. Y no lo puedo permitir. Porque de verdad no sé que haría sin vosotros. Sois uno de mis dos pilares fundamentales que sostienen mi vida. El otro es mi familia. Y os quiero, os adoro, y os cuidaré siempre.

Aunque os vaya nombrando en un orden, ese orden no quiere decir importancia ya que TODOS sois igual de importantes en mi vida. Lo quiero dejar claro.

Primero quiero nombrar a Nahún. Ayer me enfadé con él y él conmigo. No entendía ciertas cosas que con unas horas de sueño y un poco de música dan a entender todo. Te fallé. Tú sólo te preocupabas por mi que me estabas viendo hecho mierda y yo no me dí cuenta. Has sido mi apoyo, mi alegría y aunque no lo creas una persona que llevo en el corazón. Te confiaría mi salud y mi vida porque sé que si lo hiciera querrías lo mejor para mi, que pese a ser tan grande, a la vez soy tan gilipollas y tan frágil. Eres un amigo, un amigo increíble. Me cuidas y te preocupas por toda tu gente. Dices las cosas como son y no te cortas en decirlas como suelo hacer yo. Sé que tienes mucho estrés y problemas porque todos los tenemos, y yo siempre intento sacártelos para ayudarte, porque tío, aunque suene muy gay, te quiero. No quiero perderte. Eres como mi padre a veces, y como mi hermano otras. La he cagado en alguna ocasión y has estado ahí para que me diera cuenta y ser mejor persona. Renuevas cada versión de mi y la mejoras. Eres especial. Como persona y como amigo. Siempre estaré para ti.

Lo mismo que digo de Nahún se lo aplico a su socio Tecles. Un tío grande que vacila como el que más pero cuando se sienta y te da una charla es todo sensatez y madurez. Desde que le conozco me ha ayudado. Siempre ha confiado en mi. Nunca me ha fallado, y no me permito ahora mismo fallarle yo tampoco. Es una persona que no deseo perder en mi vida.

Dani, su otro socio, que aunque no he hablado con él como el resto, cuando lo he necesitado me ha ayudado, y ha estado ahí. Siempre ha estado ahí cuando no necesitaba estarlo. Puede tener fallos como todos nosotros, pero cuando todos faltaban  el me puso el hombro y me ayudó a levantarme. Todos cometemos fallos, y tú me enseñaste que un fallo sólo significa un camino a la reconstrucción y a la mejora. Siempre estaré ahí si necesitas un amigo.

Luego está Javi, el navarro gilipollas y cabezón. Tío, te debo tanto. Hasta el bocata de tortilla que me trajiste al hospital. Te preocupaste por mi. Siempre me animas y me picas a entrenar contigo, a hacer mejor las cosas y me haces reír. Siempre estas a mi zaga, por temas evidentes de genética en la que la tuya pierde. Pero siempre estás ahí. Para lo que sea. Te descubrí más tarde que al resto, pero coño, te hiciste un hueco dentro de mí. Eres un grande navarro cabezón. Y vales mucho tío. Para lo que necesites siempre. Aquí estaré.

Miguel, qué decir de ti, siempre me has apoyado, me has escuchado, me has animado a entrenar, nos hemos reído, me has dicho las cosas como son sin pelos en la lengua. Me has dado tu punto de vista en todo, has estado a mi lado incluso cuando la he cagado. Y has estado conmigo en mis peores momentos. Yo siento que te he fallado en alguna ocasión. Pero de verdad, si me dejas sé que podré compensarte. El tiempo lo cura todo y el tiempo ahora mismo es mi aliado. Y créeme, lo usaré en nuestro provecho. No te quiero perder. Eres un gran amigo y una gran persona. De las que ya quedan pocas.

Beatriz Pilar. Ya te lo he dicho en alguna ocasión. Eres una mujer extraordinaria. Intelectual, alegre, happy como digo yo, inteligente y cabal a más no poder, (sin alcohol), eres bonita, luchadora, y te preocupas por tus amigos y les dices las cosas como son sin cortarte. Das ostias, como me la has dado a mí, y lo necesitaba. Eres increíble. Puedes contar conmigo en cualquier momento y lugar de tu vida. Nunca te decepcionaré de nuevo, y te dedicaré cada una de mis alegrías. Eres de mi gente, de mi mundo. Y de verdad, no quiero perderte, porque sé que puedo ser el que era hace unos meses y sentarme con todos vosotros y reírnos como hacíamos, vacilar, y volver a reírnos. Nunca, y digo nunca volverás a ver esta versión deteriorada de mí. Bea eres especial, me di cuenta hace muchísimo tiempo. Y no tengo palabras suficientes para darte las gracias por todo lo que me has hablado, aconsejado y dado por mi. De verdad jamás podré pagarte lo que has intentado hacer por mi. Repito, eres acojonantemente extraordinaria.

Ary tú has sido mi amiga, mi apoyo, y mi pepita grillo. Absolutamente todo lo que me has dicho ha sido por mi bien, y aunque era tarde cuando pedí ayuda y la cagué, siempre estuviste ahí para mi. Eres una persona maravillosa, bonita y encantadora, lo he dicho siempre. No creo que ningún hombre esté a la altura de tu corazón. A día de hoy no. Porque eres una persona que siente demasiado, tanto como yo, y se merece a alguien que la quiera de verdad. De esos amores de película. Sin dudas y sin vaciles. Porque aunque puedas mostrarte dura a veces, sientes mucho, y quieres que te mimen y te cuiden.

Carlos, tú eres un tío super coherente, un gentleman joven, alocado y sincero, dices las cosas como son y tienes algo que yo no tengo, y es la capacidad de analizar tus actos antes de hacerlos y no cagarla como yo. Eres pura ilusión y superación. Eres alegría, eres educación y eres aunque no lo prediques puro amor y romanticismo. Estoy en deuda por los miles de consejos que me has dado y por lo idiota que he sido contigo. Siempre has estado para mi y en las últimas semanas he sido un puto pesado agobiante.

Patricia e Isma, los dos me habéis ayudado, me habéis cuidado y dado vuestra opinión. Los dos me habéis apoyado. Habéis estado siempre que me habéis visto mal. Habéis sido una especie de consciencia cada uno en su lado opuesto. Recuerdo vuestros comienzos, y recuerdo lo que os habéis esforzado. Recuerdo casi todo los momentos que he pasado con todos vosotros, y vosotros siempre habéis tenido una sonrisa para mi, o un collejón de apoyo. Siempre y digo siempre, me tendréis ahí para vosotros.

Roman, tú estas en barcelona, pero no puedo decir nada más que cosas buenas de ti. Has sacrificado tu tiempo por ayudarme, por escucharme y por hablar conmigo cuando tú también necesitabas mi ayuda, eres una persona increíble, por dentro y por fuera, y sé que el resto de la gente también lo ve, aunque tu mente esté tan gilipollas como la mía y no se dé cuenta que eso es así. Román tienes un hermano en madrid, un amigo, o lo que necesites y cuando lo necesites. Eres extraordinario y buena persona. No creo que el destino te depare nada malo. Al contrario te espera algo grande.

MiniPatri, o mejor dicho GranPatri, qué decir de ti. No he conocido persona más buena, alegre, e inocente que tú. Eres pura alegría, puro sentimiento, y puro corazón. Eres un encanto, eres bonita por dentro y por fuera, y dices las cosas como si las cantases al oído. Siempre te llegan dentro, digan lo que digan. No creo que haya otra persona como tú en este planeta. Eres realmente especial, y has sido increíblemente buena conmigo cuando no tenías porqué serlo. Me has dado tu opinión en numerosas ocasiones, y has actuado como mi pepita grillo en muchas otras. Me siento realmente en deuda contigo. Cuando he fallado a todos tu has estado ahí para mí sin importar nada más. Y eso hace que te lleve muy dentro del corazón.

Fran, tú eres uno de los pilares del box, me has ayudado, y también en parte has sido parte de ese ejército de pepitos grillo que tengo, a los que a veces he fallado. Eres un profesional como la copa de un pino, y siempre que ha estado en mi mano y has necesitado algo ahí he estado para dártelo, como tu a mí. Prometo nunca volver a fallarte. Si me das la oportunidad que soy la clase de persona que estaba siendo para ti. Porque vales un montón. Pero un montón de verdad.

Y por último la que era mi mejor amiga, Fátima. No puedo decir nada que no haya dicho ya. Ni por mucho más que diga cambiaré la situación actual. Sé que el Destino te reserva algo especial y grande. Lo soñé.  Una persona increíble en todos los aspectos. Alegre, dulce y con unos huevos enormes. Estuviste ahí para mi siempre. Ahora no estás por mis propios errores. Yo siempre estaré para ti, porque aunque ahora estemos totalmente separados, me engañaría si dijera que si te pasase algo no iría donde fuera por ayudarte. Siento no haberte pedido ayuda antes, y haber dejado que la química de mi cuerpo controlase mis actos.

Debí hacerte caso, no me pinché lo que necesitaba cuando lo necesitaba por dejadez, y mira como estamos ahora. A eso le sumamos la cantidad de cosas que me han pasado de golpe y todo me ha superado. Yo que era tan fuerte y tan seguro de mi mismo, he dejado que todo absolutamente todo me aplaste. Me encantaría que en un futuro pudiéramos saludarnos y sonreírnos, y perdonarnos cosas que creo son fácilmente perdonables. Porque yo te llevo dentro de mi corazón. Y no creo que salgas de ahí jamás pase lo que pase. Eres especial, y lo serás siempre. Y no son sólo palabras. Si escribo esto es porque las personas cometen errores en mayor o menor medida, y espero que todos y cada uno de vosotros algún día me deis la oportunidad de volver.

Como dije en otro escrito estas semanas la he cagado, y siento que os he fallado a todos. He hecho cosas que si las pienso ahora mismo no sé realmente cómo han sido posibles.

Me he descuidado la salud, he enfermado, y pese a teneros todos ahí no sé de dónde una rabia interior ha dominado todos mis actos hacia la gente que más quiero. Y sinceramente os pido perdón de nuevo. Creo que nunca podré dejar de pediros perdón. Porque no era yo el que estas semanas veíais por el box. No era el Jorge que recuerdo. Espero que un día me deis la oportunidad de demostrarlo.

Todos los filtros que suele tener mi mente han fallado. Todos los errores que nunca he cometido los he cometido a la vez. Soy una persona muy directa y ahora todo eso que aprendí por mi trabajo, esa manera de no interferir en las relaciones con los demás ni ser tan jodidamente bocachancla como ahora no ha servido de nada y en ello me he convertido.

No sé si las palabras sirven para algo, intentaré acompañarlas de hechos y que veáis que puedo ser quien fui hace unos meses. Como veis, todo ha afectado a mi cuerpo, 9 kilos en tres semanas, y dificultad para dormir todos los días. Eso hace que mi cabeza sea una completa subnormal.

Os pido perdón absolutamente a todos. Sin excepción. Sé que la gente huye de los problemas, pero realmente no quiero perderos y os pido ayuda. Sé que puedo ser el que conocisteis.

Nunca he fallado a nadie como os he fallado hoy a todos. Sólo quiero que me deis una oportunidad. Nunca habíais necesitado darme ninguna y creo que todas las personas se la merecen, salvo cuando hay algo grave. Yo solamente no pedí ayuda cuando tuve que pedirla y fue demasiado tarde. Metí la pata, la volví a meter una y otra vez, entre en una espiral-bucle peligroso y me ostié porque no supe identificar el problema cuando ya era demasiado tarde. Y no creáis que busco redención. Simplemente busco recuperar la confianza de las personas más importantes de mi vida. Que sois todos vosotros.

Cada uno de vosotros.

Aquí termina este fragmento. Lo siguiente lo escribí en otro medio, pero quiero dejarlo aquí perenne.

 

“Buenas tardes a todos. Creo que todos o casi todos me conocéis. Llevo casi desde el comienzo con vosotros. Escribo esto porque me veo en la necesidad de descubrirme.

Aterricé aquí gracias a una grandísima persona tras una llamada telefónica. Esa persona es Tecles. Le debo casi todo. Y luego su socio Nahún que me ha apoyado y cuidado desde el principio. Han sido como mis hermanos o mis padres. Luego su socio Dani, que poco a poco siempre me ha ayudado si lo he necesitado.

Supongo que todos nosotros hemos tenido momentos malos en la vida y de cómo los hemos gestionado o superado ha dependido en gran medida nuestro futuro.

Yo siempre he dado todo por la gente que quiero, en menor o mayor medida y me he implicado emocionalmente porque mi persona es así.

En las últimas semanas han ocurrido cosas en mi vida una detrás de otra que me han perdido, han hecho que me hundiera y creo que cuando he pedido ayuda ha sido demasiado tarde. Primero el nuevo cancer de mi padre, luego el cancer terminal de mi pastor alemán que lleva 10 años conmigo, y por último perder la amistad más importante y bonita que tenía.

Todo eso ha hecho que me envenenara, por dentro, y por fuera.

He malmetido, me he mentido a mi mismo, he hecho daño a quienes amaba, he dejado que una rabia interior que no conocía me dominase, y la gente que confiaba en mi y que lo daba todo por mi ahora no esté a mi lado.

Este box era mi familia, de hecho sin contar la de casa era la única que tenía y a la que he mimado y cuidado siempre que he podido como muchos vosotros sabéis.

Se lo dije a Dani en una cena, es el mejor box de España, los mejores entrenadores, y la mejor comunidad que he visto en 9 años practicándolo.

Nahún es el mejor profesional que he visto jamás en este deporte. He visto como se ha transformado en uno de los mejores coach de España, Tecles es una persona increíble que lo da todo en sus clases de hora y media y Dani me dio la mano desde el principio cuando no tenía porque hacerlo.

Y sin mencionar a Fran y Ruben, para mi también dos de los mejores profesionales que he visto en este deporte junto con Nahún. Tienen excelencia en sus clases. Y lo que esto conlleva.

No escribo esto a modo de expiación. Escribo esto porque siento que os he fallado a todos. Las últimas semanas el Jorge que iba al box, no era el Jorge de antaño. Era uno podrido por dentro y por fuera. No estaba alegre, no tenía ganas de entrenar, me dolía el cuerpo y la mente, y ni comía ni dormía por las noches.

Un cúmulo de cosas que me debió hacer pedir ayuda a los que me cuidaban y confiaban en mi. Y en cambio no lo hice y me deje llevar por el veneno.

No sé si por no atender a mi tratamiento hormonal quizá afectara también a mi comportamiento, o sencillamente es que me vine abajo y mi mente se hundió con todo lo sufrido.

Digo todo esto porque han pasado cosas aunque todos cometemos errores en mayor o menor medida, yo he defraudado a la gente que amaba, la gente que se preocupaba por mi y la gente que de verdad quiero.

He malmetido de una competición que Fran y Nahún han forjado con todo su esfuerzo y su cariño simplemente por el hecho de que por mi estado de salud no me dejaban participar, a pesar de que lo hacían por mi. He traicionado la confianza de quienes más quería. Y pido perdón por ello. No pienso esconderme.

No he sabido afrontar un cúmulo de sentimientos y un estado de salud que yo mismo me he provocado por culpa de no pedir ayuda.

Sigo pensando que es el mejor box de todos los que he conocido por España. Seguro que los hay geniales y gente estupenda. Pero esta era mi familia. Y hasta hace un mes lo había dado todo por ella.

Sólo deseo que un día quienes me querían y confiaban en mi me puedan perdonar y vuelvan a tener esa confianza y esa alegría que mostraban al verme.

Es increíble si lo pienso como he podido hacer tantas cosas mal en tan poco tiempo. Ni yo sé como lo he hecho.

Nahún y Tecles, sé que os he defraudado. El resto que sabéis quien sois, espero que algún día me podáis perdonar y poder deciros hola con normalidad.

Dicen que más vale tarde que nunca. Pero yo creo que ahora es más nunca que tarde.

Sé que no caigo bien a todo el mundo, y eso es algo imposible de hecho me ha costado año y medio hacer las paces con Clausen, un amigo que perdí y volví a recuperar.

Pero me da igual, siempre que he podido he estado para todos. Y ahora que tenía un problema no tuve los cojones suficientes a contarlo y buscar ayuda. Me envenené como puse arriba, y dejé que ese veneno influenciara mis actos.

Soy un puto cabezón. Siempre lo he sido, y ha sido uno de mis mayores problemas. Tengo una bocaza enorme que a veces estalla, y digo las cosas demasiado directas sin filtro  y no todo el mundo las soporta. A veces no filtro las cosas como digo y supongo que todo ese autocontrol que tengo en mi trabajo a veces fuera de él me falla.

Si me dais la oportunidad espero volver a ganarme vuestro respeto y vuestra confianza. No quiero mencionar vuestra amistad porque eso no depende de mí pero claro que me encantaría.

Pienso volver a ser el que era, físicamente y psicológicamente. Y espero tener tiempo suficiente para que todos os deis cuenta.

A veces nos pasan cosas en la vida que no podemos controlar, y después de un año y medio genial, con todos vosotros, enamorado completamente de todas mis amistades, la vida me dio un par de ostias, y sin saber como reaccionar me dejaron KO.

He sido una mala versión del Jorge que conocéis. Ni yo me reconozco. Nunca he mentido a nadie. De hecho odio la mentira. Y en dos semanas, me he mentido, tergiversado y malmetido. Toda la mierda posible de golpe.

Es como si todo lo malo que hay en cada uno de nosotros se hubiese adueñado de mi mente y hubiera gestionado todos mis actos. Y ojo, no soy una víctima. Soy consciente de todo.

Primero quiero pedir perdón a toda la comunidad que reside en la calle Alegoría de Oria.

Luego quiero pedir perdón a los tres dueños que de verdad sois extraordinarios en vuestro comportamiento hacia mi.

Y por último más concretamente aunque no sirva para nada quiero pedir perdón a Miguel, Ary, Bea, Patricia, Isma, Carlos, Javi, y por supuesto a Fátima.

Quiero que sepáis que escribo todo esto sin filtro, es decir, tal como me sale de dentro, sin repasar y sin modificar.

Y quiero que sepáis que decidáis lo que decidáis os agradezco los dos años que casi todos me habéis dado. Me habéis hecho sentir dentro de algo, que en mis 38 años de vida nunca había sentido.

Lo que he tenido aquí aunque os parezca extraño, por cosas de la vida, nunca lo había tenido. Nunca.

Sois la mejor familia que jamás he podido soñar. Y sin duda os merecéis unos a los otros, allí se va a disfrutar y a hacer deporte no a soportar las mierdas de otros.

Me desnudo ante vosotros. Y si me dais la oportunidad no pienso volver a fallaros.  Os quiere Coro.”

Pasan muchas cosas en la vida de una persona, buenas, malas y totalmente indiferentes. De cómo afrontamos cada momento depende a veces como forjamos nuestro carácter y lo que seremos en el futuro.

Vivimos marcados por momentos pasados y presentes, de cómo nos relacionamos con el mundo y con la gente, de cómo sentimos y como afrontamos ciertos sentimientos que van aflorando, amistades, amores y enemigos.

Tenemos miedos. Muchos miedos que a veces no reconocemos y nos hacen reaccionar de maneras que aún no conocíamos. Cometemos errores, cientos de errores a lo largo de nuestra vida y no por ello tenemos que resultar marcados ni dañados. Simplemente debemos aprender de ellos. Debemos amar a nuestros amigos, debemos perdonar a nuestros amigos, debemos sentirnos plenos en nuestra relación con para cada uno de ellos, y más allá de esta relación debemos sumar y no restar a cada uno de ellos así como ellos a nosotros.

Sufriremos sí, nadie ha dicho que la vida sea fácil, ni que no vayamos a sufrir, pero como digo, hay que levantarse y aprender. Nunca dejar de luchar. Yo siempre he predicado con el ejemplo, y en cambio en las últimas semanas hice justo lo contrario. En vez de luchar por ser quien soy, y seguir siendo quien soy con el mundo me aísle y me vine abajo.

Puede decirse que de alguna manera toqué fondo. La suma de esos determinados momentos que me ocurrieron a la vez debilitaron todas las defensas de mi mente y mi cuerpo. Y si escribo esto es para aprender, para que sea quien sea la persona que me lea tenga una guía para entenderse a si mismo cuando ni yo me entiendo, y sepa que no está sola en este mundo.

Todos tocamos fondo, todos cometemos errores, y muchos de estos los cometemos por error mismo valga la redundancia sin querer hacer daño a nadie.

Pero sólo de nosotros depende aprender y en muchas ocasiones pedir disculpas.

Yo he dejado que las últimas semanas una legión de porqués invadieran mi mente. Y no tenemos que hacerlo. Las cosas pasan porque pasan, pero si nos pasamos el día y la noche preguntando a nuestra mente el porqué de todo, entraremos en un bucle peligroso. Y será muy difícil salir de él.

Esta semana mi mente hizo corto, falta de sueño, y un exceso de sentimiento la colapsó. Y si la mente colapsa el cuerpo no funciona. Y he tenido muchísimo tiempo de preguntarme los porqués de todo. Eso hizo que me agobiara de sobre manera e hiciese cosas estúpidas que ahora las pienso y digo… ¿porqué soy tan gilipollas?

Cuando amamos, o mejor dicho cuando sentimos el enamoramiento en nuestras carnes es el momento posiblemente de nuestra vida en el que más estupideces vendrán a nuestra mente. Hablaremos con la gente de nuestro alrededor, y cometeremos el principal error de todos, buscar solución en la mente de otra persona, que ni vive nuestra vida, ni siente como nosotros ni está forjada de un cúmulo de vivencias que nos condicionan para reaccionar de determinada manera.

No podemos andarnos la vida preguntando a los demás el porqué de esto y el porqué de lo otro, ni tampoco el qué harías tú o qué tengo que hacer, y por supuesto para nada el cómo hacer las cosas. Porque repito, esas personas, que nos quieren muchísimo seguramente, nos responderán de acuerdo a su personalidad y su psique, que ni mucho menos se tiene que parecer a la nuestra.

Y entonces condicionaremos posiblemente una respuesta emocional que no será la real y auténtica que nuestra mente desee expresar. Y posiblemente en el futuro nos tiremos de los pelos por no haber hecho lo que en realidad salía de nuestro de corazón.

Porque sí, el corazón es el objeto más puro que tenemos, la mente como digo puede estar condicionada por esa cantidad de porqués y de qués  y de cómos…. pero condicionada porque los buscaremos fuera de nosotros mismos. Y en serio, la cagaremos.

No existe un manual de cómo vivir la vida, ni de cómo afrontar sentimientos como el amor, y por supuesto no existe un manual para entender nuestra mente y nuestra respuesta al exterior. Así que no busquemos complicarnos. Simplemente no hagamos cosas de la que nos arrepentiremos el resto de nuestra vida. Todas las respuestas, absolutamente todas las respuestas están en nuestro interior. Pero a veces están tan dentro nuestro, tan ocultas, que nos cegamos con sentimientos tóxicos, recuerdos bonitos que eclipsan muchos otros negativos que deberían prevalecer sobre estos.

Y llegará un momento que nos arrepentiremos de no haber hecho esto y lo otro, y ese remordimiento podrá llegar a envenenarnos y hacernos tocar fondo en el saco de nuestros sentimientos.

Yo llevo días oyendo opiniones de todo el jodido mundo, haz esto, haz lo otro, no hagas esto, no hagas lo otro, y estoy realmente saturado. Sé lo que quiero, pero intento sepultarlo en un mar de opiniones ajenas. Es muy fácil opinar desde el exterior de alguien. Coño si fuera tan fácil ayudar a alguien no existiría la figura el psicólogo! Pero ni un psicólogo es capaz de tener todas las respuestas, de hecho un psicólogo no te da las respuestas, hace que las saques de tu interior.

Y mírame a mi, licenciado en psicología pero no soy capaz de auto curarme. Tengo todas las respuestas pero esas respuestas son tan variopintas que no sé realmente a cuál hacer caso.

Y la familia y los amigos en este caso, que nos quieren un montón evidentemente, tampoco son la solución. La respuesta, siempre está en nuestro interior. Sí. Cuesta encontrarla, y cometeremos nuevamente errores, pero serán nuestros errores no los de los demás. Porque imaginaros que hacéis caso a alguien en su opinión de cómo actuar o reaccionar a cierto problema o sentimiento, puede que tenga razón claro, pero y si por hacer caso a alguien que opina desde fuera cometemos un error imperdonable para nosotros mismos y lo que en realidad queríamos hacer era lo correcto.

Posiblemente esa persona nos habrá fallado. Y ese sentimiento se sumará a la pérdida del otro. O sea, gran cagada.

Lo mejor siempre es hacer caso a nuestro corazón. Y dejaros de preguntas sin respuestas, el corazón te dirá qué hacer. Y si nos equivocamos pues nada, nos levantaremos pero por lo menos habremos hecho lo que en realidad queríamos.

No dejéis que tantos porqué os dominen. A veces las cosas no tienen un porqué definido. Son así porque tenían que serlo.

Y cuando estamos enamorados es posiblemente cuando más dudas vamos a tener, más errores cometeremos y más incógnitas nos vendrán a la mente, y ciertamente, más consejos pediremos a la gente que nos rodea.

Pues recordad, esos consejos serán consejos que no serán en su mayor parte compatibles a nuestro caso, porque NADIE vive nuestra vida. Y NADIE es capaz de sentir lo que nosotros sentimos.

Debemos darnos las ostias nosotros mismos y aprender de ellas. Debemos luchar por salir a delante y seleccionar que recuerdos son los que queremos llevarnos con nosotros mismos.

Yo estoy enamorado y he pedido consejo a demasiadas personas. Demasiadas, he buscado mil porqués, mil qués y mil cómos. Y para qué? para estar jodido. Porque cuando he hecho lo que mi corazón me ha mandado es cuando realmente he estado bien.

No sé que pasará en el futuro, pero sé una cosa, que no quiero que mi futuro esté dominado por cómo lo vivirían otras personas si fuéramos nosotros mismos.

Nuestra vida es nuestra y nosotros debemos elegir cómo vivirla. Pero vivirla sin miedos ni incógnitas. Vivirla porque deseamos vivirla.

El futuro es una incógnita y es la única incógnita con la que debemos vivir.

Si hacemos las cosas de corazón, somos buenas personas para con nosotros mismos y el resto de gente que nos rodea, sin duda nos esperará un gran futuro. Y los baches que haya por el camino, serán sólo eso, simples baches que deberemos solventar.

Llevo muchísimos años escribiendo, y creo que por primera vez, escribo algo que me produce una liberación interior. Porque en las últimas semanas he cometido errores, y por preguntar a los demás quizás haya hecho daño a la mujer que amo, y más allá de ese daño a lo mejor he perdido lo más bonito que tenía con ella, su amistad. Ahora el único sabio y aliado será el tiempo, que pase y desarrolle los acontecimientos.

Así que no hagáis como yo, simplemente vivid vuestra vida sin dejar que nadie la viva por vosotros. La vida no admite representantes, y el amor, ese amor puro que fluye sin remordimientos, sin temores y sin tristeza, fluirá e iluminará el camino.

Esta es mi guía de los porqués, de los qué y de los cómos, es la guía de cómo no hacer caso nada más que a nosotros mismos. Todas, absolutamente todas las respuestas las llevamos dentro y aunque estén ocultas en algún lugar recóndito de nuestra mente, si nos centramos seremos capaces de llegar a ellas.

El amor es increíble, pero la vida con amor lo es más. No malgastemos palabras ni tiempos en miedos e incógnitas. Lo que tenga que pasar, simplemente pasará.

Si queremos a alguien de verdad y está en el futuro escrito que es así, tranquilos, volverá. Y si no será una experiencia más en nuestra vida fruto de nuestra interacción con el mundo que no será ni buena ni mala. Simplemente será una más de todas las que ya nos suman.

Y creedme serán muchas las que queden por llegar.

Vivid. Sentid. Y sobre todo amad con vuestro corazón.